Nuestra Señora Reina de la Paz

Virgen de Medjugorje

Revelación a VICKA IVANKOVIC, MIRJANA DRAGICEVIC , IVAN DRAGICEVIC, MARIJA PAVLOVIC, IVANKA IVANKOVIC  y JACOV COLO

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Medjugorje es una muy pequeña localidad de lengua y mayoría croata, situada en territorio de Bosnia-Herzegovina. En la época en que inician los acontecimientos pertenece a la comunista Yugoslavia. La zona es de pocos recursos. Se ve algún ganado ovino, algunos viñedos y plantaciones de tabaco. El terreno es sumamente pedregoso. Su nombre (se pronuncia Medjugorje) significa "entre las montañas", y, efectivamente, está ubicada entre algunos cerros que la rodean. La única parroquia, dedicada a Santiago Apóstol, es franciscana.

Desde 1981 han acudido a Medjugorje más de 20 millones de peregrinos. Los hechos que han provocado que ésta, de otro modo ignota aldea, creciese como el grano de mostaza de la parábola hasta que - junto con Fátima y Lourdes- se convirtiese en un mayor santuario mariano, son los que siguen:


 

Comienzan las apariciones

Son alrededor de las seis, del 24 de junio del año 1981. Están Ivanka y su amiga Mirjana cerca de la colina del Podbrdo en las afueras de Medjugorje, cuando Ivanka ve que una figura luminosa, con un niño en sus brazos, hace gestos de estar llamándolas. Se encuentra a relativamente pocos metros, donde inicia el declive de la colina. Ivanka, excitada, le dice a Mirjana - que está en esos momentos de espalda a la visión-: "¡Míra, la Gospa... la Gospa!". Mirjana no le cree "¿Qué se nos va a aparecer, tan luego a nosotras, la Gospa?" Más tarde vuelven por el mismo camino con una amiga, con quien van a buscar un rebaño de corderos, cuando esta vez las tres ven a la Virgen. Se arrodillan y rezan. El rebaño vuelve solo a la casa. Las chicas en cambio terminan huyendo.

Mientras tanto Vicka, amiga de Ivanka y Mirjana, quien regresaba del colegio, se dirige hacia aquel lugar para encontrarse con éstas. Al llegar ve a sus amigas que le hacen señas, porque algo está ocurriendo. Mirjana es quien le dice: "¡Míra, míra!. ¡Allá está la Virgen!" Su primera reacción es la de pensar que le están haciendo una broma, cosa que le indigna porque están sus amigas tomando el santísimo nombre de la Virgen como excusa para reírse de ella. Después sale corriendo, descalza, hacia el lugar. También Vicka llega, ve y escapa.

Es entonces que se encuentran con Ivan y un amigo, que vienen por el camino de recoger manzanas y les propone ir, los tres, hasta el lugar de la aparición. Yendo hacia allá se cruzan con las otras muchachas que vuelven, agitadas y llorosas.

Sigue estando aún la Virgen en la colina, que tapando y destapando al Niño, les hace señas para que se acerquen. Ivan, quien le decía a Vicka que no tenían nada que temer, cuando ve la aparición echa, él también, a correr.

Nadie se atreve a ir. Son ya las seis y media de la tarde.

Todos habían visto que se trataba de la Virgen pero un impulso, provocado quizás por el temor a lo divino, los lanzaba a la huida. Se preguntan si en realidad se trataba de una aparición. No habían escuchado voz alguna ni sabían el porqué de la visita.

Lo que le ocurrió a Ivan esa noche, según él mismo lo relata, seguramente le pasó a todos los demás chicos, el de no poder conciliar el sueño recordando y pensando sobre lo que habían visto.

Ese día, por ser 24 de junio, se conmemora el nacimiento de San Juan el Bautista, el Precursor, el Profeta - la Voz del que clama en el desierto- que debía prepararle el camino al Mesías que estaba por llegar. Resulta, ahora, casi obligatorio deducir que al venir la Virgen en esa fecha está también indicando que viene a prepararle el camino a su Hijo, a preparar los corazones de sus otros hijos para el encuentro.

Al día siguiente, previo común acuerdo, cuatro de los chicos del día anterior y otros dos nuevos deciden ir a la misma hora y mismo lugar donde había aparecido la Señora, con la esperanza de volverla aún a ver. Desde entonces, éstos han de ser los seis videntes de Medjugorje: Ivanka Ivankovich, Mirjana Dragicevich, Vicka Ivankovich, Ivan Dragicevich, Marja Pavlovich y Jakov Colo. Tienen todos alrededor de 16 años, con la sola excepción de Jakov quien cuenta con sólo 10 años. Vicka, de 17 años, es la mayor del grupo. Pese a que algunos de ellos tienen en común el mismo apellido no guardan, sin embargo, vínculo directo de parentezco.

Ese día 25 es nuevamente Ivanka la primera en ver a la Virgen, quien ya no está con el Niño en sus brazos.

Desde abajo de la colina parecía cercana, pero en realidad no es así.

Todos los chicos la ven y parten a gran carrera en dirección directa hacia donde Ella se encuentra. No les importa ni lo escarpado y pedregoso del lugar, ni tampoco las grandes, agudas y abundantes espinas. Parece - según lo relatarán los videntes, y confirmarán los testigos allí presentes- como si fuesen transportados. En cinco minutos llegan hasta la Aparición. Vicka, a pesar de correr descalza no sufre ninguna lastimadura. Al encontrarse a unos dos metros, sienten todos como una fuerza que los hace caer, instantáneamente, de rodillas, sobre el terreno lleno de piedras y de espinillos. Jakov cae sobre un matorral de espinas pero sin hacerse daño alguno.

Ivanka, la primera en hablar, le pregunta por su mamá recientemente fallecida. La respuesta de la Virgen es:

 "Está bien. Está conmigo".

Mirjana le pide una señal para que la gente crea que ellos dicen la verdad y que no han enloquecido.

Los videntes, en medio de una gran emoción que los hace por momentos llorar, oran con la Virgen el Credo, siete Padre Nuestros, siete Ave Marías(sólo ellos), siete Glorias.

La Virgen luce resplandeciente, bellísima, sonriente.

Finalmente Ella se despide diciéndoles "¡Adiós, ángeles míos!". "Id en la paz de Dios". Los chicos tienen la mirada fija hacia donde la han visto partir. La gente que está allí no ve nada pero están como asustados.

Desde ese entonces nace en Medjugorje la práctica de la oración del Credo, los 7 Padre Nuestro, 7Ave María y 7Gloria. Cinco en honor de las llagas de Jesús, uno por el Santo Padre y uno para pedir el Don del Espíritu Santo.

En la tarde de aquel 25 de junio de 1981, después que los jóvenes regresan a sus casas, desciende sobre Medjugorje una gran luz desde el cielo. El fenómeno es visto por todos.
 

El primer mensaje

Recién al tercer día, el 26 de junio, la Virgen da su primer mensaje.

La noticia de las apariciones se ha extendido más allá de los límites de la aldea y caseríos vecinos y en la colina se han congregado entre 2000 y 3000 personas para seguir los acontecimientos.

Ese día los chicos están muy felices pero, al mismo tiempo, esa emoción se mezcla con la incertidumbre y la perplejidad hacia todo lo que les está ocurriendo. Igualmente, sienten una misteriosa fuerza interior que los atrae hacia la Virgen.

El piso está mojado y el terreno resbaladizo, difícil de escalar. Los chicos van acompañados de gente adulta. De pronto, todos los presentes ven un rayo de luz que por tres veces ilumina todos los alrededores. Para los videntes es la señal del sitio donde se encuentra la Gospa. Salen disparados, atraídos hacia un punto, sobre el monte Crnica, que se sitúa a unos 300 metros del lugar de las primeras apariciones (Podbrdo).

Esta vez se hace ver por más tiempo, y si por momentos desaparece, después de la oración de los jóvenes reaparece. Es maravillosa. Está resplandeciente, alegre, sonriente.

Los chicos habían concurrido a la cita munidos, por consejo de algunas mujeres ancianas, de agua bendita. Cuando se encuentran delante de la Virgen, Vicka - luego de decirle "En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo"- la rocía con el agua agregando: "Si eres la Virgen quédate con nosotros, sino vete de aquí". La respuesta de la Virgen es sonreír y quedarse con ellos. Ante la pregunta de Mirjana acerca de cuál es su nombre, Ella responde: "Soy la Beata (la Dichosa) Virgen María" Más adelante, cuando le pregunten bajo cuál advocación viene, dirá: "Soy la Reina de la Paz". Ivanka le pregunta a qué ha venido y qué quiere de ellos. "He venido porque aquí hay verdaderos creyentes. Deseo estar con vosotros para convertir y reconciliar al mundo entero."

Después del encuentro verán la misma luz que lo había precedido y, pese a ser pleno día , relatarán haber visto las estrellas.

Durante todo ese tiempo previo y durante la aparición es tanta la gente que los rodea y tanto el calor que Ivanka, Mirjana y Vicka se desmayan.

Más tarde, cuando los chicos bajan del Podbrdo, la Virgen vuelve a aparecer, pero sólo a Marja. Esta vez la Gospa llora. Junto a Ella hay una cruz como iridiscente, y dice: "¡Paz, paz, paz y sólo paz! Debe reinar la paz entre el hombre y Dios y entre los hombres." La primera palabra que la Virgen le dice al mundo es "¡Convertíos!".

Aquella tarde, por vez primera, los jóvenes se quedan orando, con la multitud, el Santo Rosario; agregando luego el Credo, y los siete Padre nuestros, Ave Marías y Glorias.

A partir de entonces comienzan las pruebas para los chicos. Alguna gente dice que están mintiendo, otros que están drogados. Las autoridades del gobierno local los interroga largamente y los examina individualmente. Los médicos no encuentran psicopatías ni otras enfermedades. La Virgen, en tanto, los alienta: "No temáis a nada".

Por otra parte, comienzan a afluir a aquella pequeña aldea, de no más de 1000 habitantes, multitudes cada vez mayores, provenientes de diferentes lugares. Se estima que ya el 28 de junio de aquel año han concurrido 15.000 personas. La policía, al tiempo, comienza a prohibir las manifestaciones de fe y los encuentros multitudinarios y llega a no dejarles que salgan de sus casas. A los chicos los llevan a la ciudad para hacerles exámenes clínicos y psíquicos. Personal del régimen trata de impedirles que vayan a la colina.

Ignorando que ya estaba en los planes de Dios, el único sitio en el cual se admite que la gente se reúna es en la Iglesia parroquial y será, precisamente allí, donde la Virgen habrá de aparecerse, en medio de su Iglesia, en medio de su pueblo.

Entre tanto el Párroco, Padre Jozo Zovko, que durante los primeros días de los acontecimientos estaba ausente de Medjugorje, al conocer los hechos se debate entre grandes dudas. Él piensa que todo pueda ser producto de maquinaciones del régimen para desacreditar a la Iglesia, teme, también, que pueda haber droga de por medio, puesto que una de las chicas era de la ciudad, Sarajevo, donde, se decía, circulaba droga.

Según lo relatan los propios videntes, sus interrogatorios son "peores que los de la policía." Padre Jozo les hace preguntas por separado y las graba. Después escucha una y otra vez para ver dónde puede haber contradicciones.

En definitiva, - como él mismo lo declara- en aquellos primeros días, P. Jozo Zovko no cree en las apariciones.

Mientras tanto, la Virgen continúa a hablarles a la gente por medio de sus mensajeros. "Que la gente ore y crea firmemente y no tenga ningún temor a nada. "También a los sacerdotes. "Que ellos crean y ayuden a la gente a creer".
 

El primer milagro

El 29 de junio, la Virgen cura milagrosamente a un niño de tres años, Danijel Setka, severamente discapacitado como consecuencia de una rara y grave enfermedad - una especie de parálisis infantil- contraída al cuarto día de su nacimiento. Sus padres lo habían llevado hasta Medjugorje, con la esperanza que la Gospa lo sanara. Cuando van a la colina Danijel no puede dar ni un paso sin caerse, tiene su cabeza colgada hacia la derecha y además no puede en absoluto hablar. Los videntes se lo presentan a María y le piden que sirva como señal para los que no creen. Entonces la Virgen les dice que la condición para que el niño sea sanado es que los padres crean sin titubeos ni dudas, firmemente. Según cuentan los propios padres de Danijel, ya en el viaje de regreso pronuncia sus primeras palabras. Luego podrá pararse bien y caminar correctamente. En poco tiempo evoluciona hacia la normalidad.
 

El Padre Jozo ve a la Virgen

Pasan los primeros días y todas las personas van a la Colina de las Apariciones (Podbrdo) pero –como lo comprueba el párroco con tristeza y desconcierto- la iglesia está desierta. El Padre Jozo trata - entonces- de llevar a la gente hacia la iglesia, la única de esa parroquia franciscana, dedicada a Santiago Apóstol. Él quiere que la gente participe del Rosario y de la Celebración Eucarística. Allí van también los chicos, quienes suelen guiar el Rosario. Lo hacen como la misma Virgen les había enseñado; orando lentamente y meditando los misterios.

Pero, el que las apariciones continuasen en la iglesia, es también deseo de la Santísima Virgen. Por otra parte se ve que la decisión de las autoridades de prohibir el acceso a la colina es providencial. Todo converge hacia un mismo fin, que la Virgen María, Madre de la Iglesia, visitara a su pueblo en el templo consagrado por la presencia de su Hijo en el tabernáculo. En el seno de la Iglesia el alcance, la fuerza de la aparición, sería mayor y más profundo.

Es así que a tan sólo 8 días de la primera aparición, el Padre Jozo va a celebrar la Misa a las 6 de la tarde. La misma es precedida por la oración del Rosario.

Dirá el Padre Jozo que es tanta la gente dentro de la iglesia que él no puede extender los brazos al decir "El Señor sea con vosotros". Pero el Padre siente que lo mejor que puede hacer, por toda aquella gente que está acudiendo a Medugorje para tener una experiencia cercana de la Virgen y de Dios, es el de, precisamente, ofrecerles esa Misa. (Es necesario recordar que hasta esos momentos el sacerdote desconfía acerca de la veracidad de las apariciones).

En la homilía le pide a todos que ayunen y oren a Dios por lo que está sucediendo en la parroquia. Todos responden afirmativamente y hasta con vehemencia.

Es entonces que ocurre lo que habrá de cambiar la vida del sacerdote e influenciar enormemente los futuros acontecimientos. Es la experiencia transformante del encuentro de lo divino lo que esa tarde se pone de manifiesto. Ella, la Virgen, ¡se muestra en el medio del templo, repleto de fieles!

La gente nota que algo le está ocurriendo al Padre al verlo que, emocionado, interrumpe la oración y canta "Lijepa, si lijepa, Djevo Marijo!"(Bella eres tú, ¡oh, María!). Es que el Padre Jozo está viendo a la Virgen. Esa experiencia dura unos 40 minutos. Otras varias personas confirman haberla también visto.

Se sabe que - desde aquel entonces hasta la actualidad- P. Jozo es visitado por la Gospa, y también por el Señor. Aún cuando él no quiera hablar de ello, Padre Jozo es el séptimo vidente de Medjugorje. Él, quien no sólo era escéptico sino hasta contrario a las apariciones, se convierte, desde entonces, en su mayor defensor. Hasta el punto de sufrir torturas y un año y medio de prisión por causa de ellas. Contrariamente, el Obispo, Mons. Zanic, que al inicio era muy favorable a Medjugorje luego se opone.

Es también desde aquella aparición de la Virgen en la iglesia que, invariablemente, se despide diciendo "Gracias por haber respondido a mi llamado".

Desde el 15 de enero de 1982 la Gospa acepta, bajo sugerencia del mismo párroco, aparecerse regularmente en la iglesia. Lo irá haciendo, a través del tiempo, en diferentes lugares, en la canónica, en el coro, y desde abril del 85 por pedido del Obispo en una pequeña cámara anexa al templo. Durante la guerra la Santísima Virgen solía aparecerse en los sótanos. Últimamente aparece en las casas de los videntes.
 

Los 10 secretos

Las visitas de la Virgen se suceden todos los días a tres de los videntes, estén ellos donde estén. A los otros tres- Ivanka, Mirjanay Jakov- se les aparece solamente una vez al año. Ello está directamente vinculado al tema de los secretos. En efecto, en torno a Medjugorje existen 10 secretos que la Santísima Virgen debe dar a conocer a todos los videntes. Hasta ahora son pues tres los que conocen el contenido de los diez secretos. A los otros tres les ha manifestado nueve y nadie sabe quién ni cuándo será el próximo en conocer el décimo secreto y dejar de tener las apariciones diarias.

Gracias a la oración y el ayuno, Dios ha permitido que se supiese que los dos primeros secretos serán serias advertencias para la humanidad. El tercero, en cambio, - según cuenta Jakov, a quien la Virgen se lo ha mostrado- consistirá en una señal hermosísima, indestructible, tangible que servirá para que los ateos se conviertan. Luego de esta señal ya no se podrá dudar que viene de Dios, así como tampoco del hecho que la Virgen se haya aparecido en Medjugorje. Pero la Santísima Virgen dice: "No esperéis para convertiros a que se verifique esa señal porque luego todo se sucederá rápidamente y ya no habrá más tiempo para la conversión "

De las otros siete secretos restantes, es posible deducir su naturaleza catastrófica, sobre todo el noveno y el décimo, los que serían castigos de origen divino.

Basta mirar en torno para darse cuenta el porqué. La situación del mundo es muy seria. El hombre vive indiferente a Dios, en absoluta rebeldía a la Ley, construyendo un mundo en el que Dios no existe, encerrado en su egoísmo y dando satisfacción a todo tipo de placeres, y sin escuchar el llamado y tantas señales del Cielo. Por eso, para evitar la destrucción a la que toda la humanidad va al encuentro, más aún para no caer en la condenación eterna, la Virgen - nos repite- es necesario convertirse y no esperar más.

Dios es el Padre Misericordioso que espera al pecador arrepentido y goza perdonándolo. Dios no quiere que nadie se pierda. Pero Él, que es Todo Santo, no puede dejar de ser Justo.

Antes del Día de Su Justicia nos ofrece todo este Tiempo de Misericordia. Este mensaje lo viene repitiendo el mismo Cristo, según lo revelado por la Beata Faustina Kowalska - Apóstol de la Divina Misericordia- y la misma Sor Lucía, vidente de Fátima.

Con respecto a los secretos, se sabe que la Misericordia de Dios, movida por la respuesta de conversión de las gentes ha hecho que el séptimo secreto fuese mitigado. Según Mirjana los últimos dos ya no podrán ser cancelados, pero sí disminuidos, dependiendo ello de nuestra respuesta. Cada conversión contribuye a aliviar la intensidad de esos secretos.

Es Mirjana la vidente a quien la Virgen encargó revelar las fechas de los secretos, tres días antes de que acontezcan. Pero deberá hacerlo a través del guía que ella eligió, el Padre Petar. Diez días antes se lo deberá decir al sacerdote y luego de 7 días de ayunos, de ambos, éste deberá darlo a conocer a todo el mundo.

Dice Mirjana que aún el mismo Aviso ha de ser muy doloroso y que vendrá pronto. Habla también de cinco grandes acontecimientos que están llegando y nos insta a que nos convirtamos y digamos a la gente que no tema, porque quien permanece en el Señor, quien se refugia en María, nada debe temer. Desde 1987, esta vidente tiene manifestaciones de la Reina de la Paz todos los días 2 de cada mes. Al comienzo no llegaba a una hora regular sino en cualquier momento y Mirjana debía permanecer en vigilia y ayuno. Últimamente la Santísima Virgen se manifiesta alrededor de las 11 horas de la mañana (7hs, de la mañana, en Argentina) y ambas rezan por los no creyentes. La Madre de Dios no los llama "no creyentes" sino "aquellos que aún no conocen el amor de Dios."

Vicka, por su parte, ha escrito varios cuadernos que contienen la historia de la vida de la Virgen, que la misma Gospa le fue relatando. Ellos deberán ser publicados en la fecha que ya le fue dada a Vicka y no antes. También la Santísima Madre le dijo quién debía publicarlo.

Además de Vicka, Ivan, Marja, Mirjana, Ivanka y Jakov, poco tiempo después de iniciadas las apariciones, se suman otras dos niñas - en la época de alrededor de 12 años- quienes desde entonces reciben locuciones y visiones interiores. Ellas son Marjana y Jelena Vasilj.

Jelena, igual que Ivan tiene – a pedido de la Santísima Virgen- un grupo de oración. Del grupo de Jelena, guiado por el Padre Tomislav Vlasic, ha de surgir la Comunidad Kraljice Mira (Reina de la Paz). Desde el principio, la Santísima Virgen les da mensajes particulares que además de servir al crecimiento espiritual de cada miembro establece los fundamentos de convivencia comunitaria.

Como ven a la Virgen

Los videntes relatan que la Virgen es de una belleza absolutamente indescriptible. Todo en Ella es maravilloso, ¡único!, la melodía de su voz, el tono de su piel, los clarísimos ojos suyos que parecen el mismo Cielo. Hasta los colores de su ropa. Es radiante, irradia y está sumergida en la luz. Pero todo lo que pueden decir son meras aproximaciones. Aparenta tener unos veinte años, es de estatura media. Su tez es trigueña, sus pómulos rosados. Usa velo blanco pero deja entrever mechas de cabellos rizados y muy negros. Generalmente su vestido es gris plateado. Nunca apoya sus pies en la tierra y está sobre una nube blanca. Sobre su cabeza luce una corona de doce estrellas. En días especiales, de fiesta, -como los de la Anunciación, Navidad- su vestido es de oro. En esas ocasiones baja con Gabriel y otros ángeles. Además de dialogar con la Virgen, pueden tocarla (y hasta besarla).

Pero no tan sólo ellos. En algunas ocasiones, al inicio de las apariciones, la gente pidió tocarla. Una vez consentido el pedido -que los chicos le transmitían- al hacerlo las personas experimentaban sensaciones especiales como, por ejemplo, sensaciones de frío o una suerte de electricidad que las hacía estremecer. Sin embargo la gracia no persigue satisfacer solamente un deseo personal sino, por sobre todo, edificar espiritualmente. A este respecto, y como demostración de la pedagogía usada por la Virgen, se recuerda cuando después de la aparición la gente vio a la vidente Marja que lloraba desconsoladamente. Era porque cuando tocaban a la Virgen le manchaban el vestido. Y la Gospa se había ido ¡con todas esas manchas! Todos entendieron el mensaje y fueron de prisa a confesarse.
 

La Santísima Virgen y Madre, la Gospa, también se revela como la Mujer de las Escrituras que lucha contra satanás por sus hijos (Ap 12 y Gen 3). Y anticipa sus movimientos, lo desenmascara. En una oportunidad, hacia el inicio de las apariciones, la Virgen permitió que el siniestro personaje se le presentara a Mirjana, disfrazado de Ella. Le estaba así demostrando -como la misma Virgen luego se lo explicó a Mirjana- la presencia real de satanás para que tuviera experiencia de ella y para advertirla y advertirnos de las falsas apariciones. También hacia el 86 dijo "satanás se apoderó de parte de mi plan." Y sigue desencubriéndolo cuando nos dice: "Queridos hijos, os invito especialmente a todos a la oración y a la renuncia porque ahora, como nunca antes, satanás quiere mostrar al mundo su rostro vergonzoso con el que quiere seducir a todos los que pueda, llevándolos por el camino del pecado y de la muerte. Por esto, queridos hijos, ayudad a mi Corazón Inmaculado para que triunfe sobre un mundo de pecado.

La Virgen es nuestra Madre que no nos abandona y nos reasegura con su amor, con su presencia -aunque no la veamos- en toda circunstancia de nuestras vidas. "Yo ya os he dicho, hijos queridos, que os he escogido de modo particular, así como sois. Yo soy la Madre que ama a todos. En los momentos en que os encontréis en dificultad, no temáis porque os amo. Os amo aún cuando estuviereis alejados de mi Hijo y de mí. Os ruego, no permitáis que mi corazón llore lágrimas de sangre por las almas que se pierden en el pecado. Por eso, hijitos, ¡orad, orad, orad!"

María es la Madre que, incansablemente, nos llama para llevarnos a Dios, que sigue cooperando en manera sublime, y desde la Gloria, a la Redención que su Hijo obtuvo para nosotros en el Gólgota.
 


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Mas información en: http://www.virgendemedjugorje.org

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«En cuanto a las revelaciones privadas, es mejor creer que no creer en ellas; porque si crees y resultan ser verdaderas, te sentirás feliz de que creíste, porque Nuestra Santa Madre lo pidió. Y si resultan ser falsas, tú recibes todas las bendiciones como si fueran verdaderas, porque creíste que eran verdad.»

(Papa Urbano VIII, 1636 )