Una experiencia concreta

de crecimiento espiritual

Revelación privada a Fabiana Corraro de Meana

Mensajes Año 1994

Una Experiencia Concreta de Crecimiento Espiritual

Fabiana Corraro de Meana

Por Favor ayuda a difundir la Obra de la Madre compartiendo este Libro en internet con amigos y familiares.

Las iniciales así corresponden:
    P: Dios Padre
    J: Jesús
    M: María
    F: Fabiana

 

13-05-94

M. ¿Por qué tardaste en quedarte Conmigo un rato a solas? ¿Qué hace el hijo cuando llega a la casa, qué es

lo primero que hace?

F. Saluda a la Mamá.

M. Bueno, Yo espero tu saludo cada vez que llegás. Yo vivo en esta casa pero me ignoran bastante. Haced

valer Mi derecho de Madre y dueña de casa.

¿Te acordás cuando me consagraste tu casa? No, no te acordás porque hace ya bastante tiempo. Desde

entonces espero pacientemente que me den el lugar que me corresponde.

F. Madre, estoy cansada.

M. Ya sé, hijita, una Madre sabe cuando su hijo está cansado. Ya sabés bien cuál es tu refugio. ¡Ven a Mis

brazos!

F. Madre, ¿por qué esta intimidad conmigo?

M. Hija, quisiera tener esta intimidad con todos Mis hijos pero hallo muy pocos corazones abiertos como el

tuyo. Igual los amo a todos. ¿Sos feliz de tenerme como Madre?

F. Sí. ¡Muy feliz!

M. Es que Yo quiero hacer feliz a cada hijo mío. Porque Yo he engendrado a cada hijo mío en Mi Hijo Jesús.

Él es el primogénito pero no son menos importantes para Mí los demás. Comprende bien.

Mi presencia se hará cada vez más fuerte en la Vida de Mis Hijos porque el Padre me los confió en esta

oportunidad de salvación.

F. Madre, quisiera estar todo el día con Vos. Ninguna otra cosa me hace más feliz. A veces pienso qué

grande es Tu Amor y qué pequeña soy.

Madre, perdoname por todas las veces que no te escuché, ni hice caso a las recomendaciones que me diste.

M. No te preocupes, estás dando los primeros pasitos, de Mi mano. Descansa sobre Mi pecho. Es hora del

descanso.

 

14-05-94

F. Madre, me cuesta vivir en el mundo después de descubrirte; sólo quiero estar con Vos.

M. Derramaré el Espíritu que ha colmado todo Mi ser.

F. Madre, me siento desubicada. Pero te voy a obedecer.

M. Estoy contigo, no temas. Ahora intégrate a la familia.

La Madre "quiere estar" con Sus hijos. Y Yo quiero que escribas. Más docilidad.

Hija mía, quiero reunirme con vos para decirte: ¡Cuánto te Amo! Sos tan pequeña que tengo que darte Mi

Amor a cada rato para que no desfallezcas. ¿No sentiste de una manera especial Mi presencia, en el encuentro,

cuando comenzó la oración? Yo estaba realmente presente. Mis hijos muchas veces me ignoran. Ni siquiera un

Avemaría me dedicaron. Dime, hija: ¿quién lleva a los hijos a Jesús? LA MADRE. HACED VALER MI

DERECHO DE MADRE. DADME EL LUGAR QUE ME CORRESPONDE.

Acordaos hijos que soy la REINA Y SEÑORA DE TODO LO CREADO. Meditad este misterio; tan pocos lo

hacen...

(La Madre me da tanto Amor que lloro, pero del gozo que siento.)

M. Muy pocos conocen lo que el Amor de una Madre puede hacer. ¿Quién no necesita de la Mamá? Vos

misma sentiste la muerte a un paso cuando falleció tu mamá. ¿Quién te dio vida? Mi Corazón Inmaculado que

te amó hasta las entrañas. Este Corazón vela por cada Hijo. Quiero demostrar al Mundo Entero Mi Amor de

Madre. ¿Qué soy?

F. ¡MADRE!

M. ¡Repítelo una y mil veces, me encanta esa palabra!

M. Quiero la PERFECCIÓN DE MIS HIJOS. Pido la perfección en el HABLAR. Se debe hablar lo justo y

necesario y con mucho Amor. La MADRE enseña a hablar a Su pequeño. Yo le enseñé a hablar a Jesús.

Dejadme hacer lo mismo con vosotros.

Hay mucha duda en tu corazón. Aunque no necesito darte ningún signo externo.

F. ¿Qué va a ser de mi vida ahora?

M. Será lo que Yo quiera. Tu premio está en el cielo. Ahora descansa.

F. Madre: estoy cansada. Siento muy cansada la mente. Me pesan todavía los años de bulimia y depresión.

Siento un gran cansancio...

Casi ya no tengo esperanzas de una vida mejor.

(Ella se queda en silencio aunque sé que me comprende.)

M. Primero: paciencia a ti misma.

Te regalo mucha PAZ. Conozco tu corazón y las heridas que hay en él. Para Dios nada es imposible aunque

tu fe no sea suficiente. Él está por encima de todo. Su Amor es más grande que tu fe.

PAZ - PAZ para Mi hijita.

 

15-05-94

Muy temprano me despierto muy sobresaltada. La Madre estaba a mi lado, como siempre. Pero no podía

alcanzarla. Recién después de unas cuantas horas pude comprender lo que me pasaba.

Ella quiere cambiar mi mente. Me dijo que quiere que piense como Jesús.

F. En verdad, no entiendo nada; pienso: ¿en qué me metí? Cada día que me levanto siento que estoy en

cero, como si por primera vez despertara en mi habitación. La Madre me está transformando realmente. ¿Quién

puede creer sino el que lo experimenta?

Siento la presencia de la Madre y le pregunto:

F. Mami, ¿adónde me querés llevar?

M. A la perfección. Como Mi Hijo Jesús. Su personalidad fue formada en Nuestra Sagrada Familia. Su

dulzura y bondad se las transmití Yo. Por eso no te extrañes que te trate con tanta dulzura.

(No puedo describir todo el Amor que me da la Madre.)

F. Madre, ¿por qué Jesús no tuvo padre terrenal?

M. Porque Él, como Hombre, debía dar testimonio del Padre al mundo. Debía nacer del Padre y tener Su

mismo espíritu. Su esencia es la misma que la de Su propio Padre.

F. Ahora entiendo cuán importante es el Hombre para Dios.

M. Él como hombre necesitaba una Madre.

F. Madre, tengo mucho miedo a la muerte.

M. No tengas miedo. Yo misma te voy a venir a buscar, de la mano te llevaré al cielo.

 

16-05-94

Al despertar, Ella me dice: "Aquí está tu Madre".

Pienso cuántos hermanos se sienten solos y desamparados. No conocen la MADRE que tienen. Si

supieran... Ella nos ama tanto... Sobre todo a Sus hijos más pequeños, más débiles, los que más sufren la falta

de Amor.

M. Sos tan pequeña que hasta tengo que bañarte, y no te sorprendas porque me encanta hacerlo. Sos una

niña en Mis brazos.

F. Madre, no entiendo por qué nos amás tanto.

M. Si no te amara tanto morirías. Porque el hombre sin Amor muere. Fue hecho para vivir el Amor.

¿Comprendes?

F. Madre, yo te amo.

M. Pero Yo te amé primero.

 

17-05-94

Estoy triste porque pienso que todo es ilusorio. ¿Dónde está la realidad y dónde la fantasía? Mi Madre

pareciera que no existe. Y no quiero escucharla.

J. ¿Necesitás saber el porqué de las cosas? Todo llega a su hora, créeme. Reza y abandónate. "Hijas de

Jerusalén, les ruego que no despierten ni molesten al Amor, hasta que ella quiera".

F. ¿Quién es el Amor?

J. Yo soy el AMOR.

F. ¿Me estás tomando el pelo?

J. Todo llega a su tiempo. La Obra es del AMOR, no tuya. Te mantengo así para que crezcas en humildad.

F. Vos sí que sabés humillar...

J. Por tu bien.

F. ¿Por qué me pasa todo esto? ¿Adónde me querés llevar?

J. Adonde no te imaginás. Actúo como me parece.

Hoy todavía no honraste a Mi Madre.

F. Estoy enojada con ella.

J. ¿No estás más bien enojada contigo misma? ¿Por qué dudas? Acaso ella no te conduce de la mano?

F. Sí, pero yo no confío.

J. Con o sin confianza, nada detiene Su obra de AMOR. Y Su Casa la va a tener a pesar tuyo. No me gusta

el excesivo respeto humano.

F. Tengo miedo de no agradarte.

J. Cuanto más imperfecto el instrumento, mejor. La Gloria es sólo para Mí y Mi Padre. Haz tu vida como

cualquiera; respeto tu libertad.

F. (Pienso en los dones que Dios me regaló. Y no sé cuáles son. Pido auxilio al Espíritu Santo.)

Personalmente siento como si me hubieran desterrado. Vacía, como en tierra desconocida. Como un gran

desierto en mi vida, donde todo es árido. Jesús me dice: "¿Quién es ésta que sube del desierto apoyada en su

amado?" (Cant. 8, 5)

Verdaderamente debo apoyarme en Él y confiar. Me acuesto, es tarde.

M. Muy poco te acordaste de Mí hoy. Te llamé varias veces y NO quisiste escucharme. Esperé todo el día

este momento, sólo para estar juntas.

F. Yo ya no quiero escucharte porque me hacés ridícula.

M. Más confianza en la Madre. ¿No querés contarme las cosas que te pasaron en el día?

F. No quiero contarte nada. Además, ¿a quién le interesa? ¿A un fantasma? Yo no tengo Madre.

J. Para Mí actúas, escribes, hablas y rezas. Ya no eres tú la que vives sino Yo quien vivo en ti.

F. ¿Para qué querés que escriba? Si ni siquiera yo misma vuelvo a leer lo que escribo.

J. Para que lea X, él sabrá qué hacer.

F. Estos diálogos me parecen un bochorno. No lo voy a molestar con estas pavadas.

J. Hijita, ¿ves lo que Mi Misericordia hace por vos? ¿Comprendés lo que Ella tiene que hacer con una "nada"

como vos?

Debes ser sincera en tus escritos. Lo más fielmente posible.

F. Me da vergüenza escribir todo esto.

J. Toda tu miseria no es más que consecuencia del pecado original. Tu vida es un modelo ejemplar de lo que

Mi Amor Misericordioso hace a cada instante. También lo hago con muchos de tus hermanos. Te doy Vida cada

segundo de tu existencia. ¿Comprendés cómo el pecado de la soberbia ya no tiene límites? No tengas miedo

de descubrir al mundo tu miseria. El sacrificio de la cruz es perenne y Mi sangre baña al mundo en un eterno

presente. ¿Comprendés el Amor de Mi Corazón al mundo?

F. Creo que de tan grande que es no me entra en la cabeza. Entonces, ¿para qué nos creaste?

J. Para gozar de la Gloria de Mi Padre en el Cielo.

F. ¿Qué culpa tenemos nosotros del pecado de Adán y Eva? ¿Por qué tenemos que pagar el pato nosotros?

J. Es la razón de Mi existencia y de Mi venida al mundo. Vuestra naturaleza humana está en presencia del

Padre, en el Hijo. ¿Por qué el temor entonces? El Hijo quiso venir al mundo cuando éste ya no podía volver a

Dios.

 

18-05-94

Medito la koinonía que hay entre el versículo de anoche y lo que leo hoy: "Cambien su vida y su corazón

porque el Reino de los Cielos se ha acercado" (Mt. 3, 2).

J. El Reino está dentro tuyo, no lo busques en nada externo. El Reino es para darlo, no para guardarlo.

Hoy es día de gozo, porque una vez más me acerco a ustedes. Una vez más bajo a cultivar Mis flores

preciosas. Mi Madre riega el jardín con Su Amor. Te repito: Hoy es día de Alegría.

Luego:

J. ¿Por qué te levantaste y te fuiste? Nuestro encuentro no había terminado...

¿Por qué tanta prisa? Yo soy el dueño del Tiempo. ¿Por qué desayunaste tan a prisa? No me dejaste que Yo

te lo preparara; seguramente iba a ser mejor.

Hija mía: te cuesta aceptar lo pequeña que eres. Pero si Yo te estoy enseñando TODO DE NUEVO es

porque te amo demasiado y quiero hacer de tu vida una obra de arte.

Una vez te dije: ¿Querés ser Mi princesa? Me dijiste que sí. Bueno, una princesa debe ser educada para

entrar a la Corte. Debe ser digna de su Rey.

No te intranquilices, no temas.

F. Me siento sola.

J. No te encierres en ti misma. Aprecia más las joyas con las que te adorno todos los días.

F. Me preocupan los quehaceres domésticos.

J. Lo contrario: NO PREOCUPARSE. Déjame el cuidado de hacer y deshacer. Impongo disciplina, a pesar

tuyo.

Salí luego con papá para hacer unos trámites. Jesús me acompañó todo el tiempo. Temprano me había

dicho: "Hoy es un día de Alegría" y me confirma una canción de Xuxa que dice: "Hoy es día de Alegría / mi

corazón quiere invitarte a ti / a bailar la vida entera / a que hagas lo que quieras / con total placer..." (la escuché

por radio). Me da mucha alegría; siento que la vida es una fiesta si lo tenemos a Jesús.

M. La comunidad que te regalé es hermosa. Es una flor que Yo misma estoy cultivando. Los quiero a todos

unidos como verdaderos hermanos, como hijos de una sola Madre. Habrá muchos frutos de Santidad. Esta es

una OBRA MÍA. Despreocúpense. ¡Denme el lugar que me corresponde y sigan adelante! Yo los bendigo.

J. ¿Por qué todavía te extraña que te trate así (con tanto Amor y dulzura)? ¿No soy Yo el AMOR? Déjate

amar. Nuestra historia de Amor no terminará jamás.

¿Necesitás ahora algo más que Mi Amor? ¿No me das las gracias por todo lo que hice y hago por vos?

F. GRACIAS.

J. El agradecimiento es fruto del Amor.

F. Dame lo que me pides y pídeme lo que quieras.

Más tarde:

J. Hay que cuidar la paz interior cueste lo que cueste.

F. Pero soy tan débil.

J. Yo te haré fuerte.

F. Estoy más gordita y no me gusta porque me ajusta más la ropa.

J. El niño no se mira. El niño espera a que la mamá le dé de comer. ¿No podés hacer lo mismo?

F. Es que algunas veces me supera mi YO y me hace olvidar que ante Vos soy una niñita. Me cuesta aceptar

mi pequeñez, quiero gobernarme sola.

J. La Grandeza no existe para lo pequeño. Contrario a lo que el mundo busca.

F. Qué difícil es ser niño pequeño.

J. Justamente porque es difícil, te asigné esta misión. Al cielo se entra por la puerta estrecha.

F. Estoy mal del estómago, me alimento muy mal.

J. Descuida, le encargué tus cuidados a Mi Dulce Madre, y si Yo permito tus malestares es para que sepas

que YO transformo a pesar de tus vanos esfuerzos por cambiar. Te repito: "el niño no se mira", espera todo de

la mamá.

F. Siento que me tienen un rato con Vos, otro rato con María, desconcertada. ¿Qué es esto? No entiendo

nada. Otra vez siento que me estás tomando el pelo.

J. Hay mucha rebeldía en tu corazón.

M. Te tengo ahora en Mis brazos.

F. ¡Mamá! Yo te necesito mucho. Sos la única Madre que tengo. A veces siento que no me querés.

Más tarde:

F. Me siento mal y quiero culpar a Dios.

J. ¿No estás más bien enojada contigo misma? Es tu naturaleza humana la que no soportas. Si la aceptaras,

Mi remedio llegaría rápido. Hay que aceptarse.

(Dios nos pone a prueba antes de concedernos una gracia especial.)

Otra vez te repito: ¿Por qué te enojás tanto con vos misma?

F. Ni yo misma me aguanto.

J. Entrégame tu humanidad y déjame actuar.

F. No confío y estoy cansada.

J. Justamente, estás cansada porque no me dejás hacer a Mí. Tengo que golpear bastante tu YO para que

muera.

F. A veces pienso que soy indomable.

J. Tanto sufrimiento te ha endurecido y tu corazón no hace más que defenderse para no sufrir ya más. Si la

vida te castigó mucho, hijita mía, más derecho tienes a Mi Amor. Es la Justicia Divina que se impone. Tienes

todavía tanto miedo... Y Yo te amo tanto...

F. Estoy cansada. ¡Mamita!

M. Hijita, quisiera que me abras más tu corazón. Yo te conozco, pero tenés que aprender a dialogar con la

Madre. Todavía dudás de Mí, por eso Mi presencia se hará cada vez más fuerte. Hasta que seamos un solo

corazón.

F. Yo necesito una mamá de carne y hueso, no un fantasma.

M. Lo que importa es el Amor que Yo te doy. Este Amor te mantiene viva.

F. ¿Te voy a ver alguna vez?

M. No me ves porque no querés.

(En verdad, pienso que Jesús me está conquistando a fuerza de Amor. A pesar de mi resistencia, nada lo

detiene.)

 

19-05-94

J. Si tu mayor placer es comer: ¡ACTOS CONTRARIOS!

F. Sos muy exigente.

J. Te basta Mi gracia. Es para el progreso de tu alma.

F. No me importa mi alma. No soy sólo alma.

J. El alma es la Vida de las personas y Yo vivifico tu alma. Te recuerdo, hijita, el AMOR siempre gana. Y me

encanta renovarte Mi Amor; él está por encima de tu rebeldía. Dime, hijita, a través de estos escritos, ¿no te

estás conociendo a ti misma?

F. ¡Sí, ya veo que no se te escapa nada...!

J. Soy tu Amigo y quiero ayudarte.

F. Yo no sé por qué tengo que contarte todo, en qué me metí...

J. En una dulce historia de Amor.

F. Ya viene la Madre. ¿Qué querés?

M. Amarte.

F. Bueno.

M. Sabés que el mate te hace mal. ¿Por qué tomás?

F. Es como un sedante para mí. No puedo dejar, me gana.

M. Yo te voy a ayudar a dejarlo.

F. No confío en Vos ni en nadie.

M. Estás a la defensiva. ¿Por qué no aceptás Mi Amor? Está dentro tuyo.

F. No sé buscar. No sé qué hacer. Tengo mucha soberbia.

M. Tenés que aceptar que sin Dios no se puede hacer nada.

F. No puedo aceptar que dependo de Dios.

Jesús: todavía tengo dolor en mi corazón. Quisiera tener más alegría.

J. Lo que te falta es paciencia y serenidad. Todo a su tiempo. La alegría de este mundo no satisface. Te doy

Mi Alegría.

F. Jesús, siento que mis capacidades mentales y de concentración no son las mismas. Me equivoco muy a

menudo en cosas insignificantes. Me cuesta concentrarme.

J. Pide lo que te falta. Dones de inteligencia, prudencia, equilibrio, salud mental, lo que necesites sólo tienes

que pedir. Me gusta adornarte con Mis dones. Mi Santo Espíritu suple todas las carencias. Yo sé que no te

gusta pedir. Te acostumbraron a no pedir. Pero Yo soy muy rico. Pide lo que Mi Santo Espíritu te inspire.

Siempre que no se oponga a Mi Voluntad, te daré lo que me pides.

F. Estaba ya acostada. Me puse a leer el libro de Margarita, "Mensaje de Jesús Misericordioso"; Jesús me

dice:

J. Te sientes identificada con ella en muchos aspectos, pero ese libro no viene a reemplazar Mi relación

personal contigo. Mis diálogos contigo son exclusivos.

(Él me insiste que escriba aunque yo no quiero porque estoy cansada. Pero al final me convence).

F. ¿Para qué querés que escriba?

J. Para mostrar al mundo Mi Amor. Para que el mundo se convenza que solamente entrarán en el Reino los

"pequeños". El cielo está hecho (lleno) de "almas pequeñas". La soberbia ya no tiene límites. No existe otro

camino: "PEQUEÑEZ". Tú siempre fuiste pequeña, rebelde, pero pequeña al fin. Debes mostrar el camino a

otros.

F. Pero, ¿cómo?

J. Con tus escritos.

F. ¿Quién los querrá leer?

J. Déjame hacer. Mi Madre te guía.

F. ¿Ya no está el libro de Margarita? ¿Para qué otro? No entiendo nada.

J. No te van a conocer a vos, me van a conocer a Mí, a través de tu diario. Tienen que saber que Mi

Misericordia se acaba. Si no fuera por Mi Madre... Ella sufre tanto por Sus hijos. A veces pienso hasta qué punto

no ama más a Sus hijos descarriados que "al HIJO". Ella conoce los momentos que se acercan, por eso llama,

suplica a los hijos.

(Puedo sentir en pequeño grado la "ira" del Señor. María la detiene, por Sus hijos. ¿Hasta cuándo? Me

invade el temor.)

J. Sopórtalo. Todo es "Gracia".

F. ¿Por qué no vi en Santa Fe lo que vieron los otros? Sólo vi algunas nubes color rosa y amarillo.

J. No necesitabas ver nada extraordinario. Te doy el privilegio de escucharme claramente. Esta intimidad no

la tienen todos. Es un regalo. No lo desaproveches.

F. ¿Qué más querés, Jesús? Mi mano es tuya.

J. Que honres a Mi Madre con el Santo Rosario.

F. Me cuesta, no me gusta mucho.

J. Nunca le darás suficiente por todo lo que Ella hizo y hace por vos. Si no fuera por Ella no estarías viva.

F. Pero no siento agrado.

J. Te basta Mi Gracia.

F. Madrecita, perdoname por no honrarte lo suficiente.

M. Te quiero como eres.

F. ¿Para quiénes es el "Mensaje"?

J. Para los paganos. Pero no olvides, nadie es profeta en su tierra. Todavía hay tierras muy áridas donde la

salvación debe llegar. No hay que perder tiempo.

 

20-05-94

M. Me gustó el misterio que rezaste tempranito. No te preocupes si no lo haces bien. El niño cuando empieza

a hablar, casi no se entiende lo que dice. Sólo balbucea.

F. No me gusta que me trates de idiota, como si tuviera un año.

M. Eres pequeña y es la Verdad, aunque no te guste. Yo te amo así.

F. Pero me siento ridícula.

M. Algún día agradecerás tu condición.

F. Bueno, trato de serte sincera.

M. Tu sinceridad me gusta. Tu misión no es hacer, sino dejarme hacer. Quiero salvar a los tibios.

M. Hija: quiero hoy oración por los niños abortados.

F. ¿Por qué?

M. Sufren mucho, son destrozados en el vientre de sus mamás. Son quemados. Quieren vivir, pero se lo

impiden. Son hijitos negados a Mí.

F. No puedo alcanzarte. ¡Madre! ¿Dónde estás?

M. Siempre a tu lado.

 

21-05-94

F. Madre, ¿qué querés?

M. Que no me rechaces.

F. Me tenés cansada. ¿Habrá algún lugar donde no estés?

M. Tengo que permitir algunas caídas para que te mantengas siempre pequeña y puedas oír Mi voz. ¿No te

dije algunos mensajes para Mis hijos correntinos? ¿Por qué no hablás?

F. Porque no quiero pasar por ridícula.

M. Entonces escribí y no pienses más.

Hija, quiero que estés más atenta a Mi voz. Ya te dije que voy a liberarte para que puedas cumplir mejor tu

misión. No te creas más que nadie. Sólo obedece. Quien no te escuche habrá negado a la Madre. ¿Qué

importa lo demás cuando está en juego la salvación de Mis hijos? Debo tener Mi casa lista porque serán

muchos los que volverán. Si te desprendes más de ti misma, escucharás mejor Mi voz.

 

22-05-94

M. Yo te bautizo con el Amor de Mi Corazón Inmaculado.

F. Madre, tengo sueño.

M. Estás aquí, cumpliendo con tu Madre. Es cierto que no sentís nada, pero Mi voz es clara. Hijita de Mi

Corazón... Hoy Mi Hijo es bautizado por Juan. Mi pueblo es bautizado con el Espíritu Santo. Mi hijita querida es

bautizada con Mi Amor de Madre.

F. En realidad necesito Tu Amor, Madre, porque mi mamá dejó un vacío muy grande en mi corazón, y

también tristeza. Estoy cansada.

M. Más confianza y más abandono. Déjate amar.

F. (Hoy es la Fiesta de María Auxiliadora. Están arreglando la Imagen para la procesión. La Madre se ve muy

contenta). La Madre dice:

M. ¡Mis hijos! ¡Mis hijos! ¡Mis hijos! Hoy como nunca, abro Mis brazos para recibir a Mis hijos.

F. Madre, te ofrezco mi cena. ¿A cambio qué me vas a dar?

M. A Mi Hijo Jesús.

F. No entiendo.

M. ¿Preferís la TV a estar un rato a solas con Él?

F. Jesús, perdoname por no darte más de mi tiempo.

J. No quiero perder Mi intimidad con Mi hijita querida.

F. No tengo ganas de escribir.

J. Pero si soy Yo quien guío tu mano. Sólo te pido un ratito. Soy "Mendigo de Amor". Pago mucho. Encuentro

tan pocos corazones amantes...

F. Perdoname, pero... ¿por qué a mí?

J. Porque Yo te elegí.

F. Pero quiero distraerme un rato con la TV y Vos me traés acá, a la habitación. No entiendo. Estoy cansada

y lo sabés.

J. Mi hijita es tan pequeña que no llega a comprender el "don que le hago de Mí mismo", pero Amo

manifestarme a lo que es pequeño.

(Me recuerda lo que María dice en el mensaje del día del Movimiento Mariano)

"Querido hijo, déjate conducir por Mí y verás nacer en torno a ti, cosas maravillosas. Te encuentras en un

pequeño lugar, cosas pequeñas, casi inadvertidas por los demás. Sin embargo está aquí hoy Mi Presencia. Hoy,

como siempre, amo revelarme a Mis hijos en lugares semejantes a aquellos en que viví con Mi Hijo Jesús:

Belén, Nazaret... Aún hoy elijo la simplicidad, la pequeñez, la normalidad, para manifestarme...".

F. Jesús, te entrego mi humanidad.

J. La recibo con Alegría. Yo te doy Mi Santo Espíritu. Te unjo la frente con la señal de la cruz.

F. Mi humanidad está rebelada en este momento.

J. Lo que es carne proviene de la carne. Lo que es espíritu proviene del Espíritu. Parece que Mi hijita se

cansó de su Amado...

Es que no cuidás suficientemente que tu humanidad sobrepase.

Ahora la tomo, y ve a descansar.

 

23-05-94

F. Jesús, mi miedo a morir... En realidad, en el fondo de mi corazón, tengo mucho miedo a la muerte. No

hago más que defenderme y protegerme. Creo que va más allá de mi voluntad.

M. Aquí está tu Madre.

F. Hola, Madre.

M. ¿Qué te preocupa ahora que está acá tu Mamá?

F. Madre, venís Vos y todo cambia.

M. ¡Gracias, hijita!

F. Madre, yo sé que Vos tenés que salvar muchas almas todavía, entonces, ¿por qué perdés el tiempo

hablando conmigo?

M. Tu corazón me busca constantemente. Aunque no te des cuenta, Yo dije: "El que se consagra a Mí ya no

se pertenece". Entonces, ¡confianza!

¡Todo lo que tuve que hacer, hijita, para encontrarte y recuperarte!

Tu corazón siempre buscaba esa Madre dulce y comprensiva que siempre necesitaste. Me acuerdo cuando

tu corazoncito envidiaba las mamás de tus amiguitas. Si todos Mis hijos me conocieran...

F. Yo quiero conocerte más. En este mundo corrompido, ¿quién alegra mi vida, si no es mi Madrecita?

M. Hija, déjate amar más.

F. A veces no puedo. Mi yo se impone.

M. Esas caiditas son necesarias. Luego Yo te poseo más fuertemente.

F. Mami, ayer en la procesión, me emocioné mucho al ver a tus hijos acompañarte. Me sentía tan pequeña,

menos que una hormiga.

M. Eres la más pequeña, puesto que dependes totalmente de Mí. Y no se te debe olvidar eso nunca.

F. Algunas veces pienso si estos escritos no son más que una manera de suplir el vacío que dejó mi mamá al

morir.

M. Aunque no escribas, nunca te dejaré y siempre escucharás Mi voz, porque sos Mi Hijita. Me dijiste Sí.

Sólo Vos y Yo. Ninguna otra Voz. ¿Comprendes? ¿No se alivia tu corazón cuando te doy Mi Amor?

F. Cada vez me pasan cosas más asombrosas. Recién estaba pensando que no había yerba. Al segundo

golpean la puerta y entra M. trayendo yerba. Es la Madre. La Mamá me indica todo, hasta a quién tengo que

comprarle las verduras. Todo hace ella.

 

24-05-94

M. Digo a Mis hijos de Corrientes, que se amen como verdaderos hermanos, hijos de una misma Madre y

de un mismo Padre. Consolaos mutuamente en las aflicciones, compartid el pan con los más necesitados.

La Comunidad de Corrientes alegra mucho Mi corazón, pero: sed perfectos como vuestro Padre Celestial es

perfecto.

Pido en esta Comunidad se terminen las diferencias sociales, culturales, económicas. Son todos hijos de

una misma Madre y de un mismo Padre. Amo a cada hijo mío en particular. Los amo a todos.

M. Me gusta que estés atenta a Mi voz. Más confianza. No tengas miedo, todo hace la Madre.

¡Florcita mía en quien pongo Mi Alegría! Pequeñita como su Mamá. Quiero impregnar el mundo de florcitas

para la llegada de Mi Hijo. Necesito tu ayuda.

En medio de este fango, Él sabrá encontrar Sus florcitas.

Como cuando Él entró a Jerusalén, lo alababan con palmas, olivos. Cuando Él regrese, lo recibirán sólo las

florcitas más pequeñas.

F. Madre, quiero conversar un rato con Vos.

M. Hace falta algo importante: saber escuchar.

F. Me hacen falta algunas cositas, como algo de ropa.

M. Más adelante. Si te comprás ahora después te va a quedar grande.

F. Es cierto que Vos me vestís.

M. Si me dejás, lo hago.

F. Pienso en mi mamá que murió. ¿Está con Vos?

M. Ella no murió; vive más que nunca, vive para siempre.

F. Yo le extraño.

M. Fue la Voluntad de Dios.

F. Mamá, me aburro acá donde estoy.

M. Yo te puse allí.

F. Gano muy poca plata.

M. ¿Cuándo permití que te faltara algo?

F. La verdad, nunca me faltó nada. ¿Debe ser porque estoy aburrida, que pienso en estas cosas?

M. El día trae penas y alegrías. Piensa que muchos sufren más que vos.

F. Gracias, Madre, por tus cuidados.

M. Te cuido así porque me dejás.

F. Bien sabés lo que me costó llegar a aceptar que me conduzcas.

M. Te llevo a la Santidad. Eres tan pequeña, que no llegas a darte cuenta de cuánto te cuido. Como el niño,

que sólo va en brazos de la mamá y espera todo de ella.

F. Me da miedo que me vayas a pedir algo que no pueda hacer.

M. Si no sos vos la que "hace", SOY YO.

F. Algo tan grande no alcanzo a comprender.

M. Los niños no entienden muchas cosas... Pero sí entienden a la mamá. Ella habla el "lenguaje del Amor".

F. Me gustaron las margaritas que habían en el Sagrario. Me recuerda cuando cerrando los ojos vi a Jesús

caminando por un camino bordeado de muchas margaritas blancas. Estaba Él muy feliz.

M. Es la legión de florcitas que estoy preparando para Él. Las margaritas son florcitas que alegran, donde se

encuentren. La rosa es el signo más bello del Amor. La margarita es signo de ALEGRÍA.

F. Recuerdo en este instante cuando A. me dijo: "Pedile a la Virgen el ministerio de la Alegría".

(Abro la Biblia al azar y leo: Jeremías 31, v.13.)

"Entonces la muchacha bailará de alegría, jóvenes y viejos vivirán felices; cambiaré su tristeza en alegría, los

consolaré, los haré reír después de sus penas".

Dice la Mamá: "Esta comunidad me pertenece, haced valer Mi derecho, rezad diariamente el Santo Rosario

y dejaos conducir con docilidad por esta Madre que tanto los ama".

25-05-94

F. Hola, Madre: me levanté un poco chinchuda.

M. Cuidá tus primeras reacciones.

F. Me parece que voy a tener que ir al médico.

M. Yo te acompaño. Me encanta que Mi hijita se levante y se dirija a su Mamá.

F. Mami, sabés que no puedo vivir sin mi "Madrecita".

M. Te traje aquí primero, cuando te levantaste, porque sé que estás un poco chinchuda y para darte Mi Amor

porque cuido muy bien de Mi hijita. Estuviste a punto de estallar. Pero la Mamá te detuvo. ¿No querés contarme

algo más?

F. Estoy chinchuda porque ayer no me salieron las cosas como yo quería.

M. Ayer ya pasó. Te doy un beso y todo olvidado. Hoy comienza tu día en Mis brazos, donde siempre estás.

Estás irritable. Te doy Mi Amor y todo eso desaparece.

F. Mami, todas las cosas cambian cuando estás presente. Gracias, Mamita. Te quiero.

M. Sé que en el fondo de tu corazón no querés escribir. Pero Yo te traje aquí para que escribas.

F. ¿Por qué querés que escriba?

M. Después vas a entender.

La Mamá te quiere y eso es lo que importa. ¿Qué te parece si oramos?

(La Mamá me recomienda que la oración debe ser a solas con el Padre.)

M. Digo a Mis hijos:

Mantened el orden en el Templo. Respetad la Casa del Señor. La Madre los educa porque los ama. Amén,

Amén.

 

26-05-94

Acabo de levantarme con mucha alegría. Está mi Mamá conmigo. La presencia de Ella cambia todo. Ella me

dice al corazón que no me preocupe de la limpieza de la casa, que me quede un rato con ella.

M. Nada de malos pensamientos. Sólo Alegría y Paz en el Corazón.

F. Estaba pensando en mi Madre, cómo habrá atendido a Jesús cuando era un niñito.

M. Con mucho Amor y Paciencia. Él me hablaba de cosas que a veces no entendía en el momento, pero

después comprendía. Una vida sencilla y simple.

F. ¿A Vos no te sorprendía cuando hacía milagros?

M. Lo que más admiraba era el Amor que sentía por sus hermanos los hombres. El Amor que Él tenía

conseguía del Padre cualquier cosa.

F. Jesús, vení también a charlar con nosotras.

J. Preguntame lo que quieras.

F. ¿Por qué le querés tanto a los hombres?

J. La mente del hombre es muy pequeña para comprender. Por eso el que quiera entender todo nunca va a

poder gozar del Amor de Dios. Hay que recibir el Amor de Dios y ser feliz, y nada más.

F. Pero Vos sufriste mucho en la Cruz.

J. Pero ya pasó. Si querés, podemos hablar de otra cosa. ¿Nunca pensaste que me traje a tu mamá al cielo

para regalarte Mi Mamá? Es hermosa, ¿verdad?

F. Sí pensé, en el fondo siempre la buscaba. Ella es la Mamá que siempre quise tener.

J. ¿Sos feliz?

F. Con mi Mamá y con Vos, sí.

J. ¿No querés seguirme adonde Yo te lleve?

F. ¿Adónde me vas a llevar? Tengo miedo.

J. A lugares muy lindos. ¿Te gusta viajar, no es cierto?

F. Me encanta. Pero si mi Mamá viene con nosotros. ¿Para qué voy a viajar?

J. Para decirle a los hombres que ya no sufran más porque el Reino de los Cielos vino a ellos. ¿Te gusta la

idea?

F. Tengo miedo de terminar como tus primeros apóstoles.

J. Jamás te vas a arrepentir de haber aceptado Mi invitación.

F. Me encanta la aventura. ¿Qué hago con estos papeles que escribí?

J. Consultá con el padre J. ¿Querés ir vos también?

F. Si es Tu Voluntad... Jesús, soy feliz porque soy niña en Tus brazos.

J. A diferencia del mundo, Yo te hago cada vez más niña.

F. ¿Por qué me mostrás cosas feas que van a pasar?

J. Para que reces. No sabés el poder que los pequeños tienen sobre Mi Corazón.

F. Mamita, agarrale ya a O., ese hijo tuyo es muy rebelde. Él te quiere, le falta darse cuenta, nomás.

M. Vamos a rezar el Rosario.

F. Otro día. Bueno, ¡está bien! Pero un misterio nomás. Por M.

15:30 hs.

J. EL REINO DE MI MADRE PRECEDERÁ MI REINO, pues Ella prepara Mi venida. Ella reúne Mis Fieles en

los cuatro puntos del mundo para dar asalto a las fuerzas del mal.

F. Madre, no sé para qué compré esta revistita de crucigramas.

M. Porque te olvidaste de venir a Mi Corazón. ¡Cuántas veces tengo que repetirte dónde está tu refugio!

F. Yo no puedo hacer lo que hicieron muchos santos.

M. Eres muy pequeña. Serás siempre así.

F. Gracias por sanarme esa herida que me mostraste. ¿Por qué recién ahora me mostrás la raíz?

M. Porque antes ponías tus propios argumentos, que nada tenían que ver con la verdadera causa. Ahora

estás actuando con mucha docilidad, entonces Yo puedo obrar. Te repito: "Todos son niños delante mío".

F. Mamá, ¡te quiero! ¡Tanto, que no sabría decirte cuánto!

 

27-05-94

Después de protestar por todo lo malo que me pasó en la vida, la voz de un ángel: "Da gracias al Señor por

todo". (Es un ángel que me habla con autoridad.)

"Soy san Miguel, tu defensor. Estoy a tus órdenes. Siempre te protejo."

M. Hija, eres tan pequeña que ni siquiera te das cuenta cuando el Maligno trata de tumbarte. Mis pequeños,

casi no pueden percibir los gravísimos momentos que están viviendo, porque Mi Corazón Inmaculado los cuida

de manera especial. La lucha entre Yo y el enemigo de las almas es ABIERTA. Ya no hay punto medio.

F. Le pido a san Miguel que proteja nuestra casa y nuestra familia. Por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.

F. Jesús: qué ganás con humillarme tanto. Pareciera que te gozás de verme arrastrada. Te encanta humillar.

J. No es que me guste humillar. "El que se humilla será ensalzado".

F. Parecés un masoquista de primera. Te gusta que nos humillemos.

J. Humillarse significa reconocer sus propias limitaciones y saber que no puede ir más allá solo.

F. Bueno, es lo que te decía. Te gusta vernos arrastrarnos hasta Vos. Te pensás que te voy a Amar más

porque reconozco mis límites. Al contrario, cuanto más me humillás, más te rechazo. A veces quisiera ser uno

de esos tantos seres humanos de "buena voluntad" que no se complican tanto con tantos rezos y Misas y son

más simples y aman más.

J. Estás llamada a dar testimonio de Mi Misericordia.

F. Qué gracioso, yo no te pedí esa misión. Me vino de arriba. Por qué a mí me tuvo que pasar todo lo que

tuve que pasar. Antes por lo menos hacía más cosas, era más útil...

 

28-05-94

J. Yo sé lo que te pasa. Puesto que estás un poco triste Yo te digo: eres muy pequeñita y me gusta que lo

reconozcas. La pequeñez es un regalo. La pequeñez reconocida se transforma en grandeza.

Ya te dije: nuestros diálogos son exclusivos, como Mi Amor es exclusivo para cada alma.

Quisieras un trabajo mejor pago para poder comprarle ropa a tu hermanita. Quisieras que D. no te hubiese

rechazado. Quisieras arreglar algunas cosas en tu casa. ¿Acaso Yo no conozco los deseos de tu corazón? ¿No

puedo concederte Yo cosas aún mejores, Mi pequeñita? Yo quiero complacerte. Ven a Mis brazos y basta de

tristeza; cambiaré tu tristeza en Alegría.

 

29-05-94

F. Estoy molesta por muchas cosas. Para empezar, siento vergüenza por mí misma. Siento que nada hice

bien en el pasado.

El día está tan hermoso y yo ni siquiera tengo ganas de salir a pasear. Tengo miedo de encontrarme con D.

porque sé que me va a doler.

J. ¿No estoy Yo aquí?

F. Sí, Vos estás, pero los problemas siguen existiendo. Perdoname, Jesús. Realmente no tengo suficiente

confianza en Vos. Me siento mal conmigo misma. Yo sé que soy de esa sal que perdió el sabor.

Gracias Jesús por venir a tocar mi corazón. Por decirme que soy "sal de la tierra y luz del mundo". Gracias por

liberarme.

J. Hija, vas por buen camino, Yo te conduzco. Tú debes ser luz para los otros. Y lo serás, en verdad te lo

digo.

Me agradó elegirte porque eres muy pequeña y no te bastás sola. El soberbio me rechaza, el sencillo me

acepta. ¡Vamos, hijita, te doy Mi alegría! ¿Me Amas?

F. Claro que sí, cuanto más te conozco más te amo. ¡Jesús!

J. Te presento a Mi Padre adoptivo: san José. Recurre a él. Él vela por las familias.

M. Digo a Mis hijos: ofreced el diezmo y comprobaréis la generosidad del Señor.

F. Madrecita, necesito hablarte. Muchas cosas todavía me pesan. Mi pasado con D. Estoy molesta y quiero

contarte mis cosas.

Otra vez estoy molesta conmigo misma. Tengo que enfrentar las cosas. No huir. "La Verdad os hará libres".

No me gusta ese trabajo. Me parece que M. es falsa. No me gusta ese ambiente.

Estoy preocupada por muchas cosas, por eso no puedo alcanzarte, Señor. Pienso en lo que tengo que hacer

mañana y me agarra el aceleramiento.

J. No sos mi esclava, sos Mi hija. No tengas miedo. Si supieras cuánto te amo. Te pregunto si querés la

reconciliación con M.

F. Tengo miedo.

J. ¿A qué le tenés miedo?

F. A no ser feliz con esa persona.

J. ¿Ya te olvidaste dónde está tu felicidad? Quiero oírte decirlo.

F. En Vos, Jesús, la felicidad está junto a tu Corazón. También con mi Santa Madre.

J. No te preocupes. Ya te perdoné hace tiempo. El Amor de Dios está primero. Siempre seré lo primero en tu

vida. ¿Te gusta?

F. Me encanta porque TE AMO. Diste Tu Vida por mí. Nadie lo hizo antes.

¡Amado mío! ¡No hay hombre más hermoso que Tú!

F. Mami, yo te quiero.

M. Yo, más. Pero tu corazón duda.

F. No es fácil creer en fantasmas.

M. Te repito: algún día ME VERÁS. ¿Te gustó el alfajor que te regalé hoy? Estaba rico, ¿verdad?

F. No te entiendo, decís que hay que hacer ayuno y mortificación y me regalás un alfajor.

M. A Mis hijitos más pequeños no les pido cosas que no puedan hacer. Sólo pido: dejarse Amar por Mí. Tu

corazoncito me da mucha alegría. Tu Mami está contenta con vos.

F. Mamá, ¿en qué te puedo ayudar?

M. Sé siempre obediente. Estate siempre atenta a Mi voz. Vive siempre en la alegría. Aparta de tu mente los

malos pensamientos.

F. Mami, yo quiero conocerte más. Algunas veces yo transmito lo que Vos me pedís. Pero ni yo misma lo

cumplo.

M. El hijito pequeñín no se mira, sólo mira a su mamá.

F. Mami, ¿querés darme algún Mensaje ahora?

M. Que vuelvan a rezar el Santo Rosario antes de la Misa. Avisen en los grupos de Oración. Que Mis hijos

ayuden a la Madre. Yo misma les daré las intenciones. Ya te dije la otra vez que recen por los niños abortados,

por Mi futura casa.

F. La Madre me pide que lea detenidamente: Ezequiel 12, 21-27.

M. ¿Por qué te fuiste? Hijita, este momento es para las dos. Para conocernos tenemos que hablar. La Madre

"quiere" estar con Sus hijos. ¿Ves cómo te ayudo a caminar? ¿Estás contenta Conmigo?

F. Sí, pero algunas veces parece que te vas.

M. No es así, cuando parece que no estoy es cuando más estoy. Otras veces te reprendo y eso no te gusta,

por eso te querés escapar de Mis brazos. Pero Yo siempre te alcanzo. Es Mi deber educarte. Siempre con

Amor.

F. ¡Me parece tan lejana Tu presencia!

M. Sin embargo es tan real. Tu poca fe no influye en Mi Acción de Madre. YO SOY TU MADRE aunque te

cueste aceptarlo y nada detiene el Amor hacia Mis hijos. De los más pequeños me ocupo con más delicadeza

puesto que son más débiles. Amo a todos. ¿Por qué todavía te extraña que te hable tan simplemente?

F. Sos la Madre de Jesús.

M. Es cierto, soy la Madre de Jesús. Pero todos son Mis hijos también. Nuestra familia es muy grande.

Aunque algunos hijos míos deben volver todavía.

F. ¿Estás triste?

M. Cuando estoy con Mis hijitos, no.

F. Ya me voy a lavar la cabeza.

M. Te acompaño.

 

01-06-94

M. ¡Cómo no te voy a Amar, si me diste tu corazón!

Te repito, no te preocupes por tus deberes. Nada es más importante que estar Conmigo. No importa

que interrumpan nuestro diálogo. Siempre te espero. ¿Te gustan las cosas lindas que te digo?

F. Sí, mucho. Aunque todavía no me acostumbro. Algunas veces las obligaciones me superan, y me

pongo muy nerviosa.

M. Aprende a confiar más en Mí. Dame el lugar que me corresponde como Madre. Para estar menos

nerviosa, trata de evitar salir de Mi Corazón Inmaculado. No te preocupes de los problemas de los

demás. Tu Mamá te lleva SIEMPRE de la mano. Te doy bastante Amor como para que estés bien todo

el día.

F. ¿Y el sufrimiento?

M. No te quejes de lo que te toca. Te aseguro que es mínimo a lo que sufren otros hermanos tuyos.

Esas pequeñas caídas no son más que debilidades tuyas, que Yo permito para acercarte más a Mi

Corazón. Para que te aferres más a Mí. Tu Paraíso soy Yo. Soy tu Regalo, de parte de Mi Hijo Jesús. El

Corazón de Jesús y el Mío son Uno solo y si querés, lo unimos al tuyo.

Jamás pienses que estar con tu Madre es perder tiempo. Tu Madre te llama, te espera, te Ama. Esta

manera de hablarte sólo la entienden los pequeños. Te doy un beso.

¡Si supieran todos Mis hijos que tienen una Madre que los Ama tanto, no se sentirían tan solos en

medio de este mundo confuso y ruidoso, que sólo quita la paz a sus corazones!

F. Siento que la Madre quisiera dar a conocer Su Amor a toda la humanidad. Ella, en VERDAD, está

triste porque no todos Sus hijos volverán. Siento el dolor del Corazón de mi Madrecita hermosa.

Quisiera ayudarla. Pero soy tan poca cosa.

M. ¡Hijos míos, vengan a Mí, los Amo!

F. La Mamacita llora angustiada. No va a ser feliz hasta recuperar a todos Sus hijitos.

M. Hijitos, tengo la Ternura Infinita de Madre y quiero ofrecerla. Mis hijos me rechazan. Ya no

distinguen la Voz del Amor que llama, que suplica. Para su felicidad. La Madre quiere el bien de Sus

hijos. Tengo tanto Amor para dar. Es el Amor de Dios en Mi Corazón hecho "Maternidad Divina". El

mundo está enfermo por falta de Amor. Soy VUESTRA MADRE, ¿todavía no lo comprenden?

F. La voz de mi Mamita es angustiosa y suplicante.

M. ¡Cuántos jóvenes solos! ¡Cuántas madres solteras! ¡Cuántos ancianos sin el amor de sus

familiares! Si supieran de Mí. Si supieran que no están solos.

Hijita mía pequeñita, si supieran Mis hijos cuánto Amor tengo para dar. Hijita mía, dame tu tiempo.

Te necesito. Escribe Mis palabras. Será consuelo para muchos que ya no tienen esperanza. Tengo

muchos hijos que Amar y recuperar. Aunque estos diálogos te parezcan algo ridículos, es la única y

última manera de llegar al corazón de Mis hijitos tan pobres de Amor.

¿Puede la Mamá hablar de otra forma ya a sus hijos, sino es directamente al corazón?

Quiero conquistar el corazón de Mis hijos. Nada va a detenerme.

M. Todavía dudás de Mis palabras. No importa, Yo te comprendo.

Todavía te preocupan muchas cosas que en realidad no tienen importancia. A causa de ello, Yo te doy

más Amor. Entiendo que querés limpiar tu casa, ayudar a tu papá, "hacer" más actividades. Pero Yo te

necesito mucho para llegar al corazón de Mis hijos. Tu Mamita sabe recompensar muy bien. Muchos

hijos míos ya no rezan el Santo Rosario que tanto pido. No importa, son tan débiles. Primero les doy

Mi Amor. Es lo más importante.

Mis hijitos, con sus actitudes de indiferencia, de ira y rencor, piden a gritos (en el fondo de su

corazón): ¡Amor! ¡Amor! Es el llanto de Mis hijos que me obliga a dar más Amor.

Como las criaturitas cuando lloran y no saben hablar, así Mis hijos quieren expresar la necesidad de

Amor que tienen pero no saben cómo hacerlo. Entonces buscan donde no lo van a encontrar.

F. Recién me dijeron: "¡Qué linda estás!".

M. ¿Quién te arregló esta mañana? Tu Mami. Con poca cosa, la Mamá arregla muy bien a Su hijita.

Lo sencillo es más hermoso. Los pequeños saben descubrirlo.

¡Todo lo que recorrí para encontrarte, Mi pequeñita! Me querían arrancar a Mi hijita pero no lo

lograron. El Amor siempre triunfa.

F. Yo quería ser adulta y "madura".

M. Sin embargo Yo descubrí tu pequeñez. Ahora sos sólo una niñita en Mis brazos. ¿Sos feliz?

F. Con mi Mamita hermosa, sí.

M. Digo a las mamás:

Cuando estén cansadas por los quehaceres cotidianos, vengan a Mí, seré un refugio para ustedes. Yo

conozco el cansancio de llevar adelante un hogar, los hijos, el trabajo, la economía del hogar. Recurran

a Mí; verán cómo su MADRE sabe apoyarlas y comprenderlas. Me necesitan, y no se dan cuenta que

estoy junto a ustedes todo el tiempo. Recurran a LA MADRE. Sabré darles Mi Alegría y Conmigo

superarán cualquier obstáculo.

También deben consagrarme sus hijos. Deben dejar que la Madre las ayude a educarlos. En cada

madre de la tierra está La Madre. No me sientan lejana. Estoy tan cerquita...

También digo a las mamás: apoyen a sus esposos con mucha paciencia. Recen especialmente por

ellos; en estos tiempos difíciles, necesitan el apoyo de ustedes y sobre todo oración. Invoquen a Mi

castísimo Esposo san José que intercede por ustedes. Inculquen a sus hijos el respeto hacia los padres y

el diálogo. Instrúyanlos en la Fe Verdadera. Entonces serán reflejo de la Sagrada Familia, y viviremos

en cada uno, en verdad lo digo.

Glorificado sea Dios Padre.

F. Mamá, no me gusta estar acá. Estoy muy nerviosa.

M. Conmigo todo es Paz. No te separes de Mí. Cualquier cosa que hagas Yo misma estaré haciéndola

contigo. ¡Sin miedo!

F. No me gusta que me manden. Quiero estar sola.

M. No tengas miedo. Estoy con vos. A cada instante. Calma.

F. Mami, con Vos ya no me siento sola.

 

02-06-94

F. Mami, ya quería estar con Vos. Mi corazón te llamaba. Acá estamos juntas otra vez para comenzar

el día.

M. No te preocupes si no podés venir a Mi encuentro. Yo siempre te espero. Manténte siempre

serena. Yo no me voy de tu lado. Tenés miedo de perderme, como a tu otra mamá. Pero Yo estoy con

vos para siempre. Te acompaño dondequiera que vayas. ¿Me amás?

F. Claro que sí. Tal vez no como te merecés. Pero te necesito. Sos la única mamá que tengo.

M. Hija: siempre Serena y Confiada. Tu Madre no te abandona.

F. Mamá, siento cansancio mental. Me molestan los ruidos. Me cuesta tener paz. Tengo que

esforzarme mucho. Mami, ayudame.

M. Ese esfuerzo que hacés es la lucha de todos los días. Me alegra mucho porque cambia Mis

lágrimas en sonrisas. Hay muchos hijos que me ignoran, eso sí me duele.

Hijita, ya no mires tus defectos. Te aseguro que me das mucha alegría. Siempre serás pequeña y

dependiente de Mí. Es el caminito más hermoso que Mi Hijo pudo regalarte. Te aseguro que alcanzarás

grandes metas de santidad, si lo recorres de Mi mano.

F. Mami, cada día te necesito más.

M. Hijita, quisiera que hablaras menos, Mi voz es clara. Habla lo necesario y déjame actuar. Lo que

sale de la boca proviene del corazón, y muchas veces tus palabras demuestran que tu confianza en Mí

no es completa. Pero te comprendo. Yo te educo con Amor. Cuida de no perder la Paz.

Déjame actuar y quédate siempre escondidita en Mi Corazón. El silencio es necesario. No te

preocupes de lo que te hace falta materialmente. Acuérdate: "el niño no se mira; sólo mira a la mamá".

Cuéntame tus necesidades y después quédate tranquila. En verdad, YO TE ESCUCHO.

F. Madre, algunas veces pienso que necesito algunas cosas. En realidad, lo único que necesito es

permanecer en Tu Corazón. Ese es Mi paraíso. Nada me hace más feliz. A veces quiero hacer muchas

cosas pero no puedo. ¿Me guías?

M. Siempre te guío.

F. Madrecita, te pido me lleves a más intimidad con Tu Hijo, con el Padre y con Vos.

M. Confía en Mí, hijita. Yo te llevo de la mano. No te olvides que nunca te suelto. Tu corazoncito

quiere conocer más a Dios. Él mismo puso el deseo en tu corazón. Y tu Madre dice Sí a través tuyo. Yo

vivo en ti y hago que cumplas la Voluntad del Padre porque supiste entregarte a Mi Corazón

Inmaculado.

La Madre lleva a Sus hijos a Dios y a cumplir Su Voluntad. Puesto que eres tan pequeña y débil y

sabes reconocerlo, Yo te corono con Mis virtudes. Sucede que ni vos misma te das cuenta. Pero te

aseguro que los demás saben percibir a su Madre en ti. Lo que tú sientas no interesa, sino lo que Yo

puedo hacer a través y a pesar tuyo. Ya no te reconoces, ¿verdad? Pues Yo vivo en ti. ¿Eres feliz así?

F. Claro que sí, Madrecita; en el Paraíso de tu Corazón Inmaculado soy feliz.

M. No te olvides: SIEMPRE SERENA. YO HAGO. TÚ ME DEJAS HACER.

Estos mensajes no son para que los guardes en tu cartera.

J. Amada mía, Yo te busco, Yo te encuentro y te Amo. Porque soy tu Amado. Si tú no puedes

encontrarme, Yo vengo. Si no te atreves a hablarme y a pedirme, Yo te colmo de lo que necesitas y aún

más. Mi Amor es tan Grande... Y sabe adaptarse muy bien a tu pequeñito corazón. ¿Me Amas?

F. Sí. Estoy aprendiendo.

J. Yo te conquisto. Además, respeto tus deseos. ¿Me Amas? Me gusta oírtelo decir.

F. Sí, Jesús, te Amo. Jesús, Rey de la Tierra

J. Déjate Amar. ¿Crees en lo posible? Pues cree también en lo imposible. ¿Qué no haría Yo por Mi

pequeñita? Ya te dije una vez, ¿recuerdas? En ese momento tu corazón estaba muy dolorido y no fue

capaz de comprender Mis palabras. Pero ahora: YO VENGO A AMARTE MÁS TODAVÍA. Espera

todo de Mi Amor y de Mi Bondad. Es el juego del Amor Hermoso. ¿Te agrada?

F. Me dejás sin palabras. ¡¡TE AMO, MI AMOR HERMOSO!! Te gusta oír eso. ¿Por qué?

J. Porque Yo Soy El Amor, Yo doy Infinito Amor y quiero el Amor de Mis pequeñuelos.

También te dije una vez que nuestra historia de Amor no terminaría jamás. Comienza a gozar desde

ahora de este Amor que nunca terminará. Te Amo, hijita, te amaré siempre.

(Estamos en el mes del Sagrado Corazón de Jesús. Y con razón, Él comienza a manifestarse de una

manera especial en mi vida. Es un Corazón Amante hasta la locura. Él sabe adaptarse a la "nada" de su

criatura).

De noche.

F. Jesús, estoy ansiosa.

J. ¿Por qué?

F. Hay que pagar cuentas y no hay plata. Quiero arreglar todo y no puedo nada.

J. Yo doy. No te preocupes. No te olvides: YO DOY. Eres pequeña, y doy porque conozco bien tu

debilidad. Sé que sin Mí no puedes nada. Yo doy porque te Amo. Sólo te pido un poco de paciencia y

sobre todo SERENIDAD.

Conozco los deseos de tu corazoncito, por eso vengo a complacerlos. Mi Amor es todo para vos.

Entonces, Yo te colmo y cubro tus necesidades. ¿Ves cuánto te Amo, hijita? Mi Amor debe ocupar todo

el lugar. Se lo debes a Mi Madre que me entregó a ti. Debes estar bastante agradecida con Ella.

F. ¡Jesús!

J. Yo te busco, Yo te encuentro y entonces: TE AMO. Me he enamorado de tu pequeñez.

F. ¿Por qué, Jesús, me amás tanto?

J. Nunca comprenderás. Sólo toma todo lo que te doy. Todo es regalo. ¿Querés contarme lo que te

preocupa?

F. La situación económica. Pero no por mí, sino por mi papá que trabaja tanto y no puede salir

adelante. Lo veo cansado y me da tanta pena.

J. Hija mía, tu situación económica es la mía, tus problemas son los míos. Yo soy tu caja fuerte. Sólo

tienes que pedir y confiar. Confía más en Mi Bondad.

F. No me gusta ver la casa sucia, las cosas que se van arruinando. Pero no puedo hacer todo de una

vez.

M. Esta es Mi casa, entonces hijita no te preocupes, que Yo te enseño y te guío. Despacito vamos a ir

poniendo las cosas en orden, pero sin perder la serenidad. Hijita, te dejo Mi Paz, y que descanses.

F. Padre, te pediría muchas cosas. Pero ninguna de ellas llenaría mi corazón más que Tu Amor. En

este día te pido Alegría y Salud.

P. Todo es regalo de Mis manos. Si no te costó nada obtener lo que tenés, ¿por qué preocuparte?

¿Acaso el preocuparte arreglará las cosas?

F. Entonces, ¿qué hago?

P. Hacé como las criaturitas, que hacen lo que sienten sin pensar mucho. Yo te bendigo, hijita

chiquitita. SOY TU PADRE Y TE AMO.

Mi hijita quiere ser grande y hacer cosas que hacen los grandes; pero no comprende del todo todavía

que es muy pequeñita.

F. Regálame entonces la infancia espiritual que tanto te agrada.

P. Vas por ese caminito, hijita chiquitita. Además tienes una Madre. ¿Por qué temer?

F. Mami, ¿qué te parece si arreglamos un poco nuestra casita? (Limpieza).

M. Bueno, pero sin desesperarte. Un poquito todos los días. Como cuando eras apenas una niñita de

8 o 9 años, que jugaba a la mamá y armaba su casita. ¿Te acordás? Si querés podemos jugar a que

arreglamos ahora nuestra casita. Yo soy la Mamá y vos Mi muñequita.

F. Y la muñequita, ¿qué hace?

M. Ella mira a su mamá y deja que la arregle. También ayuda un poquito. ¡Mi hijita es Mi

muñequita!

Por la tarde. Jesús quiere estar un rato conmigo y yo también.

F. Hola, Amigo mío. ¿Charlamos un rato?

J. Me gusta ser tu Amigo. Me gusta reunirme contigo. Me gusta darte Mi Amor. ¿Estás contenta con

el caminito que te estoy trazando junto con Nuestra Madre?

F. Me gusta mucho. Parece un juego de niños.

J. Lo es, en realidad. El Hermano Mayor juega con su hermanita más chiquitita. Así será por

siempre. ¡Mi juguetito! ¡De fiesta para siempre! Aún en las contrariedades. Yo te voy a dar Mi Alegría.

F. Ahora entiendo por qué ayer al cerrar los ojos la Madre me regaló al Niño. En ese momento no

comprendí. Sólo vi que Ella me lo entregaba. ¡Es mi hermanito! ¡Es hermoso!

Ahora mi hermanito Jesús quiere darme a conocer Su infancia. ¡Gracias, Niñito! Ahora entiendo

cuando Jesús dice que si no nos hacemos como niños no entraremos en el Reino. Más bien digo que no

gozaremos del Reino. Porque el Reino ya está entre nosotros. Tenemos que descubrirlo. Sólo los

pequeños lo logran.

Veo al Niñito Jesús sentado conmigo en un tronquito. Él tiene dos o tres años más que yo. De repente

comienzo a llorar y Él me toma de la mano y me lleva donde la Virgen. Sollozando le digo: "Quiero ir

con mi mamá".

Ella entiende que sufro porque mi mamá murió. Me dice (abrazándome fuerte sobre Su corazón):

"Yo soy tu mamá".

F. JESÚS, TE AMO. Como hombre, como niño. Como hermano. Como mi Amado. Como mi

Esposo. Y aunque soy poca cosa, es decir nada, te doy lo poco que tengo. Jesús, estoy cansada.

J. Entonces, Yo te tomo entre Mis brazos y hacemos una pausa.

 

04-06-94

J. No te preocupes si no podés alcanzarme. Yo sabré encontrarte. Cumplí tus actividades sin temor y

con alegría. No tengas miedo al abandono. Jamás te abandonaré.

F. Es que algunas veces parece que estuvieras tan lejos... ¿Y mi Madre? Ya no puedo alcanzarla.

Parece que me dejó sola.

J. Nuestra relación es relación de Amor y no quiero atentar contra tu libertad. Así, igual, permanezco

atento a tus movimientos.

F. Jesús, te quiero mucho y tengo miedo de no poder encontrarte. De fallarte.

J. Amada mía, Yo te Amo como eres. Así como sos. Ahí donde te coloqué, siempre escondida en el

Corazón Inmaculado de Mi Madre. Me agrada conquistar tu corazón. ¿No era eso lo que querías? Pues

Yo vengo a enamorarte. No te preocupes.

Te repito: Yo te busco, Yo te encuentro, Yo te Amo. No tengas miedo al abandono. YO TE AMO.

Eres libre para amarme según tu capacidad.

F. Es que a veces pienso que no te Amo lo suficiente. Y mi limitación humana me lo impide.

Estamos atados a un cuerpo que también tiene exigencias...

J. ¿Te olvidas que Yo también soy hombre? Conocí todas las limitaciones humanas y te comprendo

muy bien.

F. Jesús, ¿qué querés de mí?

J. No hace falta preguntar. Lo sabés bien. Sólo Amarme.

F. ¿Cómo podés conformarte con tan poca cosa?

J. Sos obra de Mis manos. ¿Cómo no habría de Amarte? ¡Mi noviecita! En ti me complazco porque

eres sincera.

Anda por el mundo sin temor, porque Yo no te abandono. Lleva Mi Alegría a tus hermanos. Huye de

la tristeza que no fue hecha para Mi hijita. Si la Vida te da algunos golpecitos, no importa, Mi Alegría

no te faltará. Alegría de saber que nuestro Amor jamás terminará. Es la esperanza de una eternidad para

siempre juntos. Ahora que me conoces un poco más ya no puedes desesperar, porque Yo te he revelado

Mi Amor. De esa manera sabes bien adónde apostar en este mundo.

F. AL AMOR HERMOSO dentro de una vida sencilla y oculta a los ojos de los grandes de esta

tierra.

J. Que la Paz esté siempre en tu corazón. Ya no nos separaremos jamás. SOY TU AMOR PARA

SIEMPRE. En las buenas y en las malas.

F. Gracias por regalarme esta música, "Por Amor a ti" (me gusta mucho).

J. Yo sé adaptarme muy bien a los gustos de Mi noviecita.

F. ¿Y mi Madre?

J. Ella sabe esconderse muy bien cuando Yo quiero ocupar todo el lugar en tu corazón.

F. Quería pedirte algo...

J. Con Mi Amor puedes hacer lo que quieras. ¿Qué otra cosa necesitas ahora? Espera todo de Mí.

Pero sobre todo espera Mi Amor que es lo que verdaderamente te alimenta.

¿Dónde están ahora tus temores? Mi Amor lo borra todo. Todo lo renueva.

F. Gracias por visitarme esta madrugada.

J. Quería darte Mi Amor.

 

06-06-94

F. Jesús, ¿dónde estás? No puedo encontrarte. Soy pobre y débil. Me siento sola. Muéstrame Tu

poder, Tu Amor.

J. Yo sé encontrarte. No te sientas culpable cuando no podés encontrarme. Te repito: no me agrada

atentar contra tu libertad. ¿Por qué tenés miedo? Yo nunca te abandono.

F. Padre, te necesito. Necesito Tu Amor porque estoy confundida. Quiero, y te pido que atiendas mis

necesidades.

En este momento no puedo orar porque estoy en mi trabajo, pero me encantaría reunirme con mi

Padre a solas para charlar algunas cosas.

Padre, envíame Tu Santo Espíritu. Sabes que no es el dinero lo que más me importa. Por eso te

necesito; mis hermanos y yo muchas veces nos sentimos solos. Padre, te necesito porque sos el único

Padre que tengo. Estoy desorientada y no tengo quien...

 

07-06-94

F. Madre, perdoname por no venir antes.

M. Siempre te espero. Alejarte de Mí, te perjudicaría. Si Yo quiero darte Mi Amor es porque lo

necesitas.

F. Pero yo no siento nada.

M. No hay que sentir. Hay que creer. Tu voluntad es muy pobre como para bastarte sola. No puedes

alcanzarme a causa de ello. Entonces, como soy tu Madre y te amo, salgo al encuentro de Mi pequeñita.

Consigna de hoy: "No preocuparse que la Madre vela". Y no olvidar: LA MAMÁ HACE TODO. EL

NIÑO SÓLO MIRA A SU MAMÁ.

M. Hijita, tu pequeñez es Mi delicia. Así siempre puedo conducirte. Y tú, como eres muy débil,

necesitas de Mí, y solamente de Mí. Aunque no te des cuenta, Yo te transformo. María y el Niño

Pareciera como si tu vida no tuviera carril. Sin embargo tu carril son Mis brazos donde siempre te

llevo, aunque no lo percibas.

F. Mami, ¿yo soy terrible?

M. Claro, pero me gusta.

Gracias hija por la visita que me hiciste. En ese lugar te espero.

Brotarán margaritas por doquier. La primera ya brotó: eres tú.

Mi Corazón de Madre no puede contener ya más la sobreabundancia de Amor. No te sorprendas, así

es tu Madre: PURO AMOR, PURA JOYA DEL CIELO.

F. ¿Cómo podés amarnos siendo tan pecadores como somos?

M. ¿Puede una Madre no Amar a sus hijitos? ¿Qué Madre no daría la vida por sus hijos?

Pues Yo soy Madre, y les doy a la VIDA MISMA: MI HIJO JESÚS.

¿Puedes dudar todavía de Mi Maternidad Divina? Hija, eres tan débil. Pero en tu debilidad, te Amo

aún más. ¡Mis pequeños hijos, cuánto los amo! No descansaré hasta recuperarlos.

Y a Mi hijita, ¿qué puedo decirle?: que la Amo. Palabras sencillas: para una miniatura.

Vives en Mis brazos, pues no puedes andar sin Mí. Algunas veces te asustas de pequeñas cosas,

olvidando que tu Mamita te sostiene. Es entonces cuando te escucho llorar, y te abrazo fuerte. ¿Puede

una Mamita abandonar a su hijita? ¡Dímelo!

¡No dudes más de Mi Amor hacia ti! ¡No lastimes Mi Corazón de Madre Inmaculada! Sólo

comprueba el Amor que te doy cada día, cada minuto. Sigue Mis inspiraciones y quédate tranquilita.

Hoy te regalo Mi Corazón.

F. Gracias, Mami.

 

09-06-94

M. No le pongas más el candado a tu diario. Ya no te pertenece. Ahora es mío. ¿Quieres

regalármelo?

F. Sí, Mami. Para Vos escribo.

M. Nuestro lenguaje es muy claro, no necesitás orar en lenguas para que nos entendamos. Sigue

siempre Mis inspiraciones. ¿G. no te devolvió lo que le prestaste? Perdona y olvida. ¿Me das tu

sonrisa? ¿Quieres jugar con tu Mami? Pues toma la vida como un juego. En este jueguito de Amor, la

Madre quiere divertirse con Su hijita.

Los pequeños sólo quieren jugar y jugar. Ese es tu caminito. Tu Hermano Mayor te acompaña. Sigue

Su ejemplo... ¿No querés contarme algo?

F. Madre, me gusta ir en tus brazos. Así me siento segura.

M. Gloria al Altísimo. Paz a Mis Hijitos.

Mi Corazón sólo Ama.

F. Pienso en mi Madre. Ella siempre se coloca en el último lugar. Ella alaba al Padre por Su

Grandeza. Desea ardientemente la Paz para Sus hijos. De lo demás se ocupa Su Corazón Sangrante de

Amor. Está por encima de Todas las Madres. ¡Cómo no amarte, Madrecita!

 

10-06-94

F. Madre, tengo que pagar los zapatos que compré y no tengo plata.

M. Tienes que aprender a conformarte con lo que YO te doy. ¿Acaso no confías en tu Mami? Yo

también te visto y te calzo. Hijita, más confianza en adelante.

Acá está tu Madre que sabe de tus necesidades. Sólo espera en Mí. Ya no te perteneces. Sé obediente.

F. Madre, tengo muchos miedos.

M. No vienen de Mi Corazón. Más bien tienes muchas preocupaciones. ¿Quieres contármelas?

F. Tengo miedo que perdamos la casa. No sé qué hacer porque no tengo trabajo. Bueno, trabajo tengo

porque hay muchas cosas para hacer. Lo que no tengo es plata. No quiero que mi hermana cargue con

todo.

M. De tu hermana también me ocupo YO, aunque ella no se dé cuenta. Hijita, no te sientas culpable.

La Madre dispone todas las cosas para tu bien. ¿Para qué quieres dinero si Yo no te hago faltar nada? El

tiempo que pasas Conmigo es tiempo de crecimiento.

F. ¿Cómo hago para limpiar toda la casa? No puedo yo sola todo.

M. El "YO SOLA" ya no existe. ¿Acaso no estoy YO acá? Te dije: sólo dos ambientes por día.

F. No estoy contenta, porque Vos querés hacer y a mí no me dejás hacer nada.

 

14-06-94

F. Madre, ven a calentar mi corazón. Ya no te siento cerca mío. Madre, te Amo y te agradezco las

bendiciones que derramaste este fin de semana en esta familia. Quiero dar Tu mensaje de Amor a la

humanidad.

M. Lo que quiero que des es Mi AMOR a la humanidad.

F. Nunca amaré lo suficiente, pues soy humana y muy débil. Tan poca cosa...

M. Así y todo, Yo te elegí. Pequeño instrumentito mío. Lucecita de Mi Corazón Inmaculado. Dios

me eligió por Mi pequeñez. ¿No habría de elegirte a ti, hijita mía en quien me complazco? Te crees

indigna. Sin embargo, TODO ES GRACIA DE DIOS, Mi pimpollito tan escondido.

En verdad te digo, hijita, Mi perfume pasa a través tuyo. Ya no necesitas comprobarlo. Lo sabes bien.

Lo compruebas a cada instante, a pesar tuyo. Eres Mi farolito. Tu lucecita iluminará a muchos hijos

alejados. Te Amo, hijita, así como eres. Pero como regalo especial de Mi Corazón Inmaculado, te

embelleceré aún más.

F. Madre, tengo miedo de no responder adecuadamente a Tu Amor. Soy muy pobre. Tengo tantos

defectos. Me das tanto Amor...

M. Tus defectos no cuentan para el desarrollo de Mi Obra. He obrado mucho a pesar tuyo. También

sin que vos misma te hayas dado cuenta. ¿Pueden detener Mi Amor tus imperfecciones? Vamos, hijita,

sonríe a tu Mami.

 

15-06-94

M. ¿No me das lugar en tu oración hoy? Estás dando vueltas sobre ti misma. ¿Y Yo?

F. (La Mamá me sonríe porque ve cómo Su hijita patalea sola. En verdad que muchas veces quiero

arreglármelas sola, pero no puedo. Soy muy rebelde. Recibo mucha luz del Espíritu Santo. ¡Gracias,

Señor!).

M. ¿Por qué das tantas vueltas y no vienes a refugiarte a Mi Corazón? ¿Ya no confías?

F. La verdad, es que está flaqueando mi confianza.

M. No creas, más que flaqueando se está fortaleciendo a través de estos sucesos.

 

17-06-94

F. Mami, acá estoy de nuevo con Vos; cuando aparecés todo se renueva. Puedo comprobar que Tu

Corazón me da mucha paz. Ando con muy pocas ganas de orar.

M. Pero soy YO misma quien te lleva a la Oración. No te preocupes. Hijita, te quiero lejos de toda

preocupación, tumulto, tristeza, para vivir en el Paraíso de Mi Corazón Inmaculado. Aprende a

escuchar más Mi Voz. ¿Acaso tu Mami no te inspira lo que debes hacer? Pues no pretendas hacer

grandes cosas. Si eres sólo una niñita... Cuida, más bien, la Paz que te regalo.

F. Mami, muchas veces tengo miedo de perder a mi hermanito J.

M. ¿Acaso no están los dos en Mi Corazón, para siempre?

F. Mamá, tengo un poco de panza y me molesta.

M. Sabes que la falta de Paz Interior trae muchas consecuencias negativas. También la mala

digestión. Ya sabes dónde está tu refugio. No mires a los demás, no te compares. En verdad, no he

tenido otra hijita como tú. Eres fruto de Mi Inmaculado Corazón. Mi florcita. Cuando eras pequeñita,

¡cómo te cuidaba! Cuando te fuiste de Mis brazos, ¡cómo lloré! Fue cuando entonces, salí a buscar a Mi

pequeñita. Tu hermanito me ayudó a encontrarte. No estés más triste por tu pasado. ¡Soy tu Madre y te

Amo! Ahora eres mía para siempre. Por eso te digo: ningún temor.

F. (Me duele el corazón cuando recuerdo mis infidelidades del pasado. Pero mi Madre ya no se

acuerda de ellas y me sana con Su Amor y Su perdón).

M. Ahora, ve donde el padre J. Dile que se rece una novena para apresurar la construcción de Mi

Casa.

De noche:

(Me acuesto. Jesús me pide que le demuestre mi Amor hacia Él escribiendo).

J. Hijita, hoy no me amaste lo suficiente por tu debilidad humana. Sin embargo comprobaste cómo

Yo tomé tu humanidad; de esa manera hemos podido comunicarnos. Hubiera sido imposible, puesto

que estabas hecha un torbellino.

Todavía tienes que mejorar mucho en este caminito hacia la perfección. También es cierto que hay

muchas cosas de ti que no me gustan. Pero he venido a borrarlas con Mi Misericordia.

Nunca me agradecerás lo suficiente todo lo que he hecho y hago por ti. Pero no te asustes, he mirado

con complacencia tu pequeñez. Allí donde ya no podías alcanzarme, te alcanzó Aquella que te Ama

tanto... Es TU MADRE, la que pensé para ti desde siempre. Tú le debes más respeto que el que le das.

Así y todo, ¡Ella es tan paciente contigo!

Vamos, hija, honra a Mi Madre como se merece. Ámala voluntariamente. Ella te ha elegido para la

escuela de los pequeños. Así como me ha educado, así quiere educarte. ¿No te alegras de tener TAL

MADRE? ¡Oh, Yo la Amo tanto! Ella me dio a la vida en este mundo. Me ha alimentado, cuidado y

vestido. Me ha mimado. ¿No haría eso contigo?

El mundo no puede comprender tanto Amor, tanta ternura. Hablar de Mi Madre es hablar del Cielo

mismo. Como Dios he esperado el momento de encarnarme en tan hermosa criatura. La he Amado

desde siempre. Como Hombre he recibido todo de Su Amor Maternal.

Confiésame, hija, ¿no la Amas lo suficiente?

F. La verdad es que me cuesta creer que haya alguien que me quiera como Ella.

J. Pues, por causa de esto, Ella te dará aún más Amor. Serás un vivo reflejo de Su Amor. ¡Cuánto la

necesitas y cuánto te cuesta reconocerlo, hijita!

F. Jesús, ya no puedo alcanzarla.

J. Pues ámala con la voluntad. Sabes bien lo que le gusta. Y no es mucho pedir. Ella te Ama tanto...

F. Pero, ¿por qué?

J. Porque eres Su Verdadera Hija. Hijita, ama a Mi Madre y estarás amándome a Mí.

 

18-06-94

(Estoy leyendo Juan 2, 1-12 y me puse contenta de leer: "... Se celebraron unas bodas en Caná de

Galilea y la Madre de Jesús era de la fiesta...").

F. Mami, cómo me hubiese gustado estar allí, con Vos, en la fiesta. Madre, cuántas veces respondo a

algún pedido tuyo: "No, Mami, yo ahora estoy en otra. Todavía no es el momento"... Gracias Madre por

tenerme tanta paciencia.

Extraño nuestra intimidad, pero ahora estoy muy cansada y no puedo alcanzarte, aunque sé que

siempre sabes encontrarme. Estos momentitos que paso con Vos, me dan nueva vida.

M. Oh, hijita, si estuvieras más atenta a Mi Voz, sí que podría decirte cosas más hermosas. ¿Quieres

ser más dócil a Mi voz y a Mis inspiraciones?

F. Gracias Madre por regalarme esta música que me gusta tanto.

M. Si supieras los tesoros que encierra Mi Corazón para ti... Pero eres tan pequeña y rebelde que

tengo que rescatarte siempre.

F. Gracias Madre por hablarme a través de la canción que estoy escuchando.

Gracias Madre por gritarme "¡Te Quiero!".

Cada vez te conozco más y cada vez siento más el vacío que tengo en el corazón. Amor de Madre

que siento me hace falta. Mi mamá nunca fue mi amiga ni mi confidente. Por eso espero me

comprendas lo que me cuesta aceptarte. Es como si me hubieran enchufado una madre "de arriba".

Bien sabés que tuve que arreglármelas sola durante mucho tiempo y aparecés Vos a decirme que sos mi

Madre. Algunas veces ni siquiera lo creo. Perdoname. Ahora mismo escucho una canción: "No me

puedo escapar de ti, y lo intento, pues te llevo tan dentro como el mar al viento, no me puedo escapar

de ti, no puedo, pues te llevo en mis labios de sol a sol."

Esta poesía expresa lo que siento. En verdad, Madre, que no puedo escapar de Ti. Siempre me

encuentras.

 

21-06-94

F. Madre, no sé qué decirte.

M. Habla con el corazón.

F. Te quiero, Mami.

M. Es lo que más me gusta escucharte decir.

F. Mami, perdoname por no rezar el Rosario. De verdad, no tengo ganas.

M. YO MISMA TE ENSEÑARÉ A REZARLO. Paciencia, hijita. Eres tan pequeña y tu Madre te

enseña TODO. Esos besos que me das me gustan mucho.

F. A mí no me gusta mucho besar a un "yeso". La verdad, querría besar una Mamá de carne y hueso.

Nunca es igual. Y no me digas que "en el cielo vamos a vernos" y toda esa pavada porque yo ahora

estoy en la tierra y nada reemplaza el calor de una mamá.

 

22-06-94

F. Mami, no puedo ver la mugre en esta casa, y no puedo contener la rabia que siento de ver cuán

desordenados son mis hermanos.

M. Vamos a dar un paseo. Luego te daré más luz.

 

23-06-94

M. He venido a educar a estos hijos míos. Así como lo hago contigo, así quiero hacer con todos Mis

consagrados. Di a Mis hijos que respeten el Templo del Señor. Es lugar Sagrado. Deben terminarse las

habladurías dentro de la Iglesia, los tumultos y toda clase de falta de respeto. Es Casa de Oración. Ya

han perdido el sentido de lo Sagrado. Y como buena Madre, los reprendo con Amor. Así quiere el

Señor.

Digo a Mis hijos:

Recurran al Señor en Su Santo Templo. Él los librará. No abofeteéis más a MI HIJO con la

indiferencia. Cuántos de Mis hijos lo reciben en la Comunión y a los pocos segundos se entregan al

barullo, a las conversaciones fuera de lugar. Si Él se da a vosotros, daos vosotros a Él. Comunión de

Amor entre el TODO y la nada. Si supierais los tesoros que el Corazón de Mi Hijo quiere daros en cada

Comunión... Por eso, escuchad a la Madre que sabe conduciros hacia el AMOR HERMOSO.

Nadie los amará jamás como LA MADRE.

 

24-06-94 (En Paso de la Patria)

M. No te preocupes por nada, pues todo hace LA MADRE. Será grande Mi obra y muchos volverán.

Tú, quédate siempre en el Corazón de tu Madre.

Eres muy pequeñita y no sabes qué hacer. Yo he mirado con complacencia tu pequeñez, como ya lo

he hecho en otras de Mis Manifestaciones: a los pastorcitos, a Bernardette y a otros. Eres muy pequeña

y por eso sufres. Tienes miedo a todo y cualquier cosa te asusta. Sin embargo, aquí está LA MADRE,

bendigo esta casa y este lugar. Desde aquí irradio muchas bendiciones a todos Mis hijos.

Todavía no tomas con suficiente responsabilidad Mis mensajes. No temas. Yo te conduzco de la

mano. Necesito que hagas más silencio. Dedícame tan sólo unos momentos exclusivamente. La Mamá

habla a Su hijita y así, a todos Mis hijos.

SOY SEÑORA DE ESTE LUGAR.

Te he traído hasta aquí para que des Mi Mensaje a todos Mis hijos. Hablo claramente con palabras

sencillas; de otra manera, ¿cómo podría llegar a Mis hijitos?

He venido a señalar un caminito simple, sencillo, hacia la santificación. El camino del Amor. Así

como he educado a Mi Hijo, así quiero hacer con ustedes y acompañarlos cada día de su existencia

como VERDADERA MADRE QUE SOY. He venido a dar el Amor que necesitan. ¿Quién no necesita

del Amor de su Madre? Todos son niños delante de Mí. Siéntanse pues, fortalecidos, consolados y

asistidos por esta Madre que tanto los Ama.

 

25-06-94

F. ¿Cómo puede ser que Dios esté con nosotros, y nos ame y nos cuide, después de haberse llevado a

mi mamá, de la malaria económica que estamos pasando, después de todo lo que sufrimos y todo lo que

estamos pasando ahora? No entiendo y me da mucha rabia.

J. "Yo soy Yavé y así digo: el pasado ya no volverán a recordarlo. Yo cambio la historia. Sientan,

pues, esperanza. Comprobarán Mi generosidad, y así sabrán que YO SOY YAVÉ".

M. Consolad, consolad a Mi Hijo. Haced ayuno y penitencia. Rezad el Santo Rosario.

Pido los viernes una hora de oración en reparación a los pecados que tanto ofenden al Sagrado

Corazón de Mi Hijo. En familia.

Este Rosario Celeste significa: Mi Manto Inmaculado con el cual los cubro. No teman.

J. Olvidad tantas vanidades y uníos a Mi Sacratísimo Corazón.

Hija mía, ¡ámame, sólo eso te pido! ¿Hay sufrimiento peor que el mío? Ámame allí, escondida

donde te coloqué. Une tu corazón al mío. Calienta el Corazón de Mi Madre.

F. ¿Cómo?

J. Con el Santo Rosario.

M. Hijita, te quiero bien escondida. Cuanto más desapercibida, mejor. ¿No te basta el Corazón de tu

Madre? Tú sólo escribe, lo demás hago Yo. Esta es una obra mía.

Amo a cada hijo en particular. Cada hijo es un regalo de Dios. ¿No habría Yo de ocuparme de cada

uno? Vamos, hijita, repite esa palabra que tanto me gusta.

F. ¡Madre!

M. Ya te dije y repito: ahora, sólo quédate en Mi Corazón en oración, lo demás hago Yo.

 

29-06-94

M. Mi Corazón es fuente inagotable de Gracias. Aprende a comprenderlo cada día más. Estás

molesta. Te pesa tu naturaleza humana. María Auxiliadora

Haced Mi morada cerca del río y Yo los protegeré de las inundaciones.

Yo soy la Reina y Señora de todo lo creado. Dadme Mi derecho.

Mi Imagen es para que se venere. Conduzco a Mis hijos hacia la fe verdadera.

Donde está la Madre entra el Hijo.

Donde está la Madre reina la Paz.

Hija: tu falta de confianza hiere Mi Corazón.

F. Perdoname, Mami, es que yo me siento mal conmigo misma. Tengo que corregir ciertos malos

hábitos que me quitan la paz interior.

M. Hija, deja hablar a tu corazón.

F. Mami, me siento sola y también siento que ningún chico se fija en mí. Que soy fea y que nadie me

va a querer.

M. Ya no tienes que comprobar nada, los hechos hablarán por sí solos. Tú sólo quédate en Mi

Corazón y descansa. Ven siempre a buscar Mi socorro. Para Dios nada es imposible. Y recuerda: ya no

te perteneces. Eres mía.

 

30-06-94

M. Hija mía, dame tus primeros instantes al despertar y el AMOR te abrazará.

F. Rezo algunos AVEMARÍAS, luego la Mamá me dice:

M. Hija mía, tus hermanos te necesitan. Sabes bien lo que me gusta y lo que quiero de ti.

Del "qué dirán" no te preocupes, eres Mi hijita predilecta y Yo te conduzco. Quédate siempre en Mi

Corazón y hallarás la PAZ. ¿Qué importa si los demás no te comprenden? Te doy suficiente Amor

como para que no te apegues a nada.

F. Mami, estoy intranquila.

M. Debes aprender a escuchar más. Quiero todo de ti. Todo tu tiempo. Hijita, ya no perteneces a este

mundo. ¿Acaso no sientes así?

F. Sí, Mami. Aunque tal desprendimiento me costó mucho dolor y aún me cuesta.

M. Fue necesario. No te sientas sola, tienes muchos hermanos a tu alrededor a quienes amar y

ayudar.

F. No sé qué hacer.

M. Pues ésa es tu misión, dejarme hacer. Tú sólo debes mantenerte pegadita a Mi Corazón. Yo te

inspiro y te hablo. Sé tú misma en cada circunstancia.

F. Mami, yo quiero ser como Vos.

M. Entonces, Yo te enseño.

Más tarde:

M. Hija mía, el tiempo se acaba y tengo sed de almas. Hay tantas por salvar... Estate atenta a Mi voz.

Mortifica tu cuerpo y tus sentidos. Sé moderada en el hablar: sólo lo necesario. No te preocupes por

nada más que por ayudarme a salvar almas. Esos pequeños sacrificios que me ofreces salvan un alma

por cada uno. Entonces, en el día puedes salvar más de una.

De todo lo demás me ocupo YO.

Sonríe a todos, aún en las dificultades. Puesto que la Madre vela. Ser santo cuesta. Sin embargo he

acompañado a Mi Hijo hasta el Calvario. ¿No haría lo mismo con cada hijo mío? Entonces, ningún

temor. Te dejo Mi santa Alegría. Y recuerda la consigna de hoy: ABANDONO.

Hijita mía, ¡cuánto gozo traes a Mi Corazón cuando te reúnes Conmigo en Oración! También puedes

sentir Mi Presencia en cada momento de tu jornada. Y aún en aquellos momentos en que la sensibilidad

desaparece, estoy junto a ti. No estés triste, hijita. Te llevaré a una mayor intimidad Conmigo y tendrás

dulces alegrías que Mi Corazón reserva celosamente a Mis hijos predilectos.

Dile a Mis hijos que los amo, ¡a todos!, y que me manifestaré aún más.

Tu vida jamás será como antes, pero no tengas miedo. Ya no hagas planes puesto que eres mía, me

perteneces. Sólo acepta cada día lo que Mi Corazón Inmaculado te regala y sé feliz. Yo soy tu Paraíso.

En verdad te digo, serás un dulce reflejo de tu Mami. Me verán en ti y así serás Mi deleite. ¿No te

sientes digna? Eso no interesa. Yo te he engendrado y serás DIGNA HIJA DE TU MADRE.

"Pido a Mis hijos moderación en el hablar. La Madre los educa porque los Ama."

 

01-07-94

M. Hija mía, bendigo esta casa de una manera especial. Será fuente de sanación. Aquel hijo mío que

entre aquí, será bendecido por Mí. Ésta es Mi Casa y Yo vivo verdaderamente entre ustedes. No os

preocupéis ya más POR NADA; sois míos, son Mis niñitos, Mis farolitos.

Hija mía:

Mi Rosario en esta tierra debe ser azulceleste que significa: Mi Manto Inmaculado con el cual estáis

cubiertos y protegidos de una manera especial. También digo a Mis pequeños hijitos: No temáis,

NADA, estáis viviendo en el Paraíso de Mi Corazón Inmaculado, y aún me manifestaré más. Bendigo

esta tierra, bendigo a cada hijo mío, porque los Amo.

Amén, Amén.

Ya no escondáis Mis Mensajes, dejad de lado el respeto humano, deseo llegar a TODOS Mis hijos.

No os miréis tanto, más bien mirad a la Madre.

Y Yo, Reina y Señora de todo lo creado digo:

Deseo salvar a todos Mis hijos, hasta al más pecador. Hijos míos, ayudadme. Dadme todo vuestro

tiempo. Debéis estar a disposición mía para llevar a cabo Mis designios. El tiempo apremia y la justicia

está por derramarse. Pero también Mi Corazón Inmaculado vendrá a contrarrestar a fuerza de puro

AMOR.

Hija mía: predica Mi Mensaje. Qué importa el qué dirán. Estás trabajando para TU MADRE.

F. Pero Mami, no sé cómo hacer.

M. Pedid permiso a vuestro Obispo para publicar Mis Mensajes. Ya no es tiempo de discusiones,

sólo tiempo de oración.

Este trabajo os lo encomiendo a ti, a X y a Y. Serán Mis farolitos que alumbrarán a muchos hijos

míos. Conoceréis la felicidad de trabajar para vuestra Madre Celestial.

Hijos míos, también pido vuestra prudencia, vuestro silencio, vuestra humildad.

Este pequeño cenáculo lo he formado Yo, no os separéis, puesto que serán Mis instrumentos.

Esta es Mi Casa, os lo repito, aquí vivo y desde aquí me manifestaré. No temáis las insidias del

Maligno; su tiempo se acaba. Uníos y fortaleceos siempre en la Oración, donde me reúno

verdaderamente con vosotros.

¡Trabajad, trabajad para vuestra Madre, y conoceréis una felicidad jamás hallada en este mundo!

Hija mía: no calléis más, ya te he mostrado dónde será levantado Mi Templo.

A vosotros tres pido: ayuno y mortificación. Olvidad toda vanidad. Mi belleza se manifestará en

vosotros. Irradiaréis MI LUZ.

¡Me veréis, hija, me veréis! Cuando os asalte la duda, orad más aún. Yo os fortaleceré.

F. Madrecita, no entiendo nada lo que me está pasando.

M. Pues así lo quiero, de esa manera serás dócil instrumento en Mis manos.

F. Mami, te necesito, calienta mi corazón.

M. Hijita, no siempre tendrás dulces alegrías, es hora que madures en la Fe. Yo te guío, siempre te

acompaño. Piensa en Mi Hijo, cuando tuvo que dejarme para salir a predicar. ¿Piensas que no se sintió,

más de una vez, solo? Sin embargo nuestro Amor nos unía. Para Él tampoco fue fácil, porque era

hombre. Tuvo muchas dificultades, pero siempre Su Misión estaba primero: Anunciar la Buena Nueva.

Hija mía, ¿ves cómo tu Mami te ayuda a comprender el Evangelio?

Hijita, te pido mucho Amor a tus hermanos. Debes tratar de hacerlos felices, aunque sea en cosas

pequeñas, ordinarias. Mi niño Jesús era tan feliz con poco... Más bien, siempre buscaba hacer feliz a

Sus amiguitos. Los niños de ahora tienen todo y así se aburren. Y Mi Niño, ¡qué daría por jugar con

ellos!

Hija mía: AMA A TUS HERMANOS. SÉ PACIENTE Y MISERICORDIOSA CON TODOS. ¿Qué

importa si no te devuelven el mismo Amor? No esperes nada a cambio. Sólo espera de Mí. ¿Qué

importa lo que fuiste? Para salvarte ha venido Mi Hijo.

Hija mía: ¡pido Amor y más Amor! Dad Amor y recibiréis más Amor. Tienes que estar atenta a Mi

Voz. Yo te digo cada momento lo que me agrada que hagas.

Hija mía, ¡cómo quisiera intimar así con cada hijo mío! La Madre sólo quiere lo mejor para Sus

hijos. Eres pequeñita, hijita, ¡y cuánto me agrada guiarte y tenerte en Mis brazos! La Madre es feliz tan

sólo de "estar" con Sus hijos. Palabras sencillas para Mi hijita chiquitita. Pero cuánto vivifican tu alma,

pues en ellas está TODO MI AMOR.

Así he hecho con Mi Hijo Jesús. Lo he mimado, lo he alentado. Así quiero hacer con cada Hijo Mío.

En verdad, espero tan sólo una llamadita y allí estoy.

Muchas veces Mi Corazón se ve obligado a intervenir, cuando los siento llorar como niños. Pero si

son todos míos, el Padre me los regaló. Por eso te pido hija mía mucho respeto a tus hermanos, sean

como sean, acepta todo de cada uno. Ya sabes que sólo con AMOR puedes ganar a un hermano. Hija

mía, te doy tanto Amor... que algunas veces ni siquiera tú misma te das cuenta. Tu Mami te Ama tanto...

Hija mía: perdona todo, como Mi Hijo te ha perdonado todo.

Hija mía: tu premio está en el cielo. No busques la corona de Gloria en este mundo. Mi Amor te basta

para ser feliz. Reúnete siempre con tu Madre. Cuéntame todo, hasta lo más insignificante. Yo sabré

aconsejarte.

Dile a Mis hijos que quiero intimar con cada uno de ellos. Amo a todos por igual. Quiero darles Mi

Amor personalmente. Quiero tener una relación verdadera de Madre a Hijo. Así los conduciré, cada

día, hacia la Voluntad del Padre. En verdad te digo, hijita, nadie puede llegar a lo íntimo del Corazón de

Mi Hijo si no es a través de Mi Corazón de Madre.

Yo no fui un mero instrumento del Padre. YO FUI SU MADRE. La que lo crió, vistió, alimentó,

educó, y sobre todo, la que más lo Amó. Es lo que quiero hacer con ustedes si me dan lugar. En la

intimidad, en el silencio.

Yo quiero ser vuestro refugio en la lucha de cada día. Pasito a pasito. En cada jornada. Quiero hacer

de cada hijo mío un retrato vivo de Mi Hijo Jesús.

Hija mía, estas palabras te parecen demasiado simples, sin embargo cuánto refrescan tu alma. Te

sorprenden, ¿verdad? Hay que hacerse muy pequeño para comprender. Si Yo no te diera tanto Amor,

Mis palabras serían vanas. Hijita: ¡Ama, Ama con todo tu corazón! Como Yo te Amo a ti. El Amor

vencerá al mundo.

Hija mía, cada día te hablo al corazón. No mires ni el día de ayer, ni el de mañana. Con lo que tu

Mami te da, basta.

 

02-07-94

J. Hija mía, he venido para amarte, más que nadie. Si tu naturaleza humana muchas veces impide

realizar lo que Yo quiero, jamás dudes de Mi Amor. Mi noviecita, en quien me complazco por su

debilidad y pequeñez. En verdad que te sientes "nada". Pero la nadita Conmigo, puede lograr cualquier

cosa.

Hijita, te estoy regalando la intimidad de Mi Sagrado Corazón. Sólo Mis pequeñuelos elegidos

pueden saborearla. Sigue así, hijita, pendiente de tu Amado, que el fango del mundo jamás podrá

alcanzarte.

Escribes para Mí. No te preocupes por los demás. Sabes bien cuál es tu refugio: Mi Madre.

 

04-07-94

F. Jesús, mi vida es un desastre. No tengo trabajo. Siento que no hago nada productivo. Me alimento

mal.

J. Eres Mi desastre. Sabes que puedo transformarte, Mi pequeñita. Me agrada cuando confías en Mí,

hasta en las cosas cotidianas.

F. Jesús, sabés lo débil que soy. Sin Vos, no puedo hacer nada. Sólo te pido hoy que ordenes mi vida.

J. Gracias hijita por darme lugar. Lo haré. Sólo te pido: paciencia, abandono. Eres tan pequeñita...

Confía en Mí. Quédate siempre pegadita a nuestra Madre y no te separes de Ella.

M. Reúnan sacerdotes para comenzar el Movimiento Mariano. El Obispo y los sacerdotes se reunirán

para empezar Mi Obra.

No os preocupéis por el momento. No os preocupéis por el lugar. Yo pondré un Amor muy especial

en el corazón de cada uno de estos Mis hijos predilectos.

Ellos se reunirán por el Amor de la Madre.

Y el Amor será tan grande que no se rehusarán a emprender esta obra de Amor.

Los Amo, hijos míos, con un Amor incalculable.

Abandónense en Mí. No piensen en el mañana. Estén tranquilos pero atentos, que la Madre les

hablará en cada momento.

 

05-07-94

J. Hija mía, estás muy turbada hoy. Y nuestra intimidad, ¿dónde quedó? Si Yo no intervengo, ya no

podrías alcanzarme.

Deja el curso de los acontecimientos. No te turbes. Hay un gran tesoro dentro de tu corazón. Allí

estoy Yo. No te dejes atropellar por el mundo externo. Comprende que tu Maestro viene a cualquier

hora, debes estar atenta. Hija mía, deja a un lado tus preocupaciones y ven a Mis brazos. Comprendo tu

debilidad. ¡Maravillosa! A través de la cual brota Mi FUERZA. Estoy escondido en tu "nada". Allí me

gusta estar. No dudes de Mi Amor. Jamás te amarán como Yo. Cuida de no perder nuestra intimidad. Es

tu alimento. Ya no puedes volver atrás.

M. Hijita, no te preocupes por D. Déjame hacer. Yo la cuido. No te apegues a ella. Yo soy su Madre y

velo por cada hijo mío.

Te estoy llevando de la mano, hacia la realización del Plan de Dios. No tengas miedo. Sé fiel a Mis

inspiraciones. Te hablo al corazón, muy claramente.

Tengo muchas riquezas que quiero darlas a conocer al mundo. ¿Quieres ayudarme, hijita chiquitita?

Mira Mi rostro.

F. Me da mucha PAZ.

M. Es la PAZ que debe haber siempre en tu corazón.

F. Pero soy muy débil, y las cosas del mundo me perturban.

M. Yo te libraré aún más. Seremos un solo corazón. Así Yo viviré y obraré a través tuyo.

F. Mami, te quiero.

M. Yo te quise primero, hijita chiquitita.

F. Mami, no soy nada.

M. Eres Mi hijita chiquitita. Ni más, ni menos que nadie. Sólo Mi niñita.

Quiero que des a conocer al mundo el Amor de la Madre Celestial. Será un regalo especial de Mi

Corazón Inmaculado. Te quiero a Mi lado. Pegadita a Mí para que cuando llegue el momento,

respondas generosamente.

Será un modelo de vida simple para las generaciones futuras. Volverán a la sencillez, como fue Mi

vida en Nazaret.

Hijita, debes callar más. Habla sólo lo necesario. Conserva la Paz que te regalo. Tu Madre no te

suelta. Sólo espera, pacientemente.

 

06-07-94

M. No te preocupes más, hijita, ya no tendrás que esforzarte para encontrarte Conmigo. Nos veremos

cada mañana. Hablaremos de nuestras cosas. También deberás guiar a otros hermanos tuyos. Te cuesta

entender porque eres muy pequeña. Si no fuera así, no podría llegar hasta ti. Serán Mis palabras las que

escribirás.

Quiero guiar a Mis hijos que ya no saben cómo vivir.

 

07-07-94

M. Hija mía, Mi manifestación será muy clara. Ya no habrán dudas. Te he elegido y debes continuar

así. Estos diálogos son exclusivos entre vos y Yo. Deben escribirse exactamente. Por los frutos

conoceréis la Obra.

Estás creciendo en docilidad y abandono, así irá creciendo también nuestra intimidad. No hables de

ella, pues tus hermanos todavía no entienden. Todo se hará cada vez más claro. Esta es Mi Obra.

Recurre sólo a tu Consejero Espiritual. Él te guiará.

Te quiero escondida, pues la GRACIA DE DIOS hará TODO. No temas. Tengo prisa por salvar a

Mis hijos.

F. ¿Qué hago con este diario?

M. Sólo consérvalo, cuando llegue el momento, te diré qué hacer. Por ahora, escribe Mis palabras.

Hijita, abandónate y confía en Mí. Te liberaré aún más para proteger la Obra. Repito, te quiero más

escondida.

Por la tarde:

M. Hija mía, no temas por la situación económica puesto que TU MADRE se ocupa de todo. Me

perteneces, Yo manejo tu vida de acuerdo a Mis planes. Como eres muy pequeña Yo debo ocuparme de

aquello, a lo cual no tienes acceso. Te asustas de cualquier cosa. El mundo te asusta porque ya no

perteneces a él. Estás en Mi Corazón. Te regalo Mi Alegría.

 

08-07-94

F. Mami, sos hermosa. Y nosotros somos tan feos. (Miro el cuadro de Medjugorje).

M. Hijita, el AMOR es hermoso. Lo exterior refleja el interior.

F. Tu mirada me da mucha paz.

M. Te doy paz y sobre todo AMOR.

F. Seguro que cuando vivían en Nazaret, mucha gente te miraba porque eras muy linda.

M. Cuando transmites el Amor que llevas en el Corazón, todo se hace especial. Nuestra familia era

especial porque el AMOR vivía entre nosotros. Siempre recibíamos a las personas con una sonrisa. Y

cuando alguna vecina me pedía algo prestado, nunca se lo negaba.

Ahora los tiempos son diferentes. El egoísmo destruye al Amor. Ya no tienen tiempo de vivir en

intimidad con Dios Padre, que es el Amor.

Cuando llevamos al Amor dentro, ya no pensamos en nosotros mismos. Sólo queremos complacer a

los demás.

Hijita, Yo te Amo porque Dios me Amó primero y me hizo tu Madre. Vengo a darte todo Mi Amor.

¿Me dejas reinar en tu corazoncito?

F. ¿Y mi hermanito Jesús?

M. El Niñito está dentro tuyo. Con Mi Amor, Yo te hago nuevamente niña. Puedes jugar con Él toda

la vida, y con tus hermanos. Los niños son Mi delicia. ¿Quieres ser niña otra vez?

F. Sí, Mami. Pero si Vos estás a mi lado.

M. Bueno, el niño se destaca por la alegría, ¿verdad? Entonces, hijita, nunca estés triste. Aunque la

vida te dé algunos golpecitos, sólo extiende tu manito, que tu Mami te levanta.

Hijita, en verdad te digo, cada día me ocupo de ti. Te doy de comer, te mimo, te regalo hermanos.

Cuántas delicadezas tiene tu Mami contigo y cuántas más tendría si me dejaras. Así y todo jamás dejaré

de amarte. Porque eres Mi hijita chiquitita y Mi deber es cuidarte.

F. Mami, ¿y los pobres, los vagabundos desamparados?

M. No te preocupes por ellos, no te preocupes por los demás. Sólo llénate de Mi Amor. Eres muy

pequeñita para hacer grandes obras de caridad. Si recibes Mi Amor, darás cada vez más Amor. El niñito

espera todo de su Mami.

Hijita, ¿te sientes bien al estar con tu Mami?

F. Sí, muy bien. Quisiera estar así todos los días y todo el día. Pero tengo que hacer otras cosas.

M. Hijita, te doy una consigna: "FUERA LA TRISTEZA".

 

09-07-94

M. Hijita querida, te quiero allí donde te coloqué, escondidita siempre en Mi Corazón Inmaculado.

F. Perdoname Madre, no soy fiel a nuestros encuentros.

M. Sí, hija, como eres muy débil tengo que provocar nuestros encuentros. Te doy Mi amor todos los

días para que no desfallezcas. Si Mi hijita chiquitita no puede encontrarme, Yo salgo a su encuentro.

F. Gracias Mami por darme Tu amor.

M. ¿No quieres contarme algo?

F. Madre, me preocupa mi estado. No tengo trabajo. Siento que soy un parásito, que no soy nada, que

no hago algo productivo. Aunque se sacarle del apuro a mi familia con algunos favores como

prepararles la comida, ordenar la casa, hacer las compras para el negocio, estar a disposición de Mis

hermanos. También voy a Misa, a rezar el Rosario. Escribo para Vos, pero siento que para los demás no

soy nada. Mi vida es más insignificante que la de una hormiga. Mami, no valgo para nadie, nadie se fija

en mí.

M. Hijita, estás consagrada a Mí, tu vida me pertenece. Yo te coloco donde me parece mejor. El

demonio te tienta para desalentarte. Debes estar alerta y refugiarte sólo en Mi Corazón. La renuncia a sí

mismo duele mucho, pero Yo, tu Madre, te coronaré. Recuerda que el cielo está lleno sólo de pequeños.

Si Yo te he anonadado en este mundo, hasta hacerte desaparecer, es para que puedas ganarte el paraíso.

Ese es tu caminito. Serás siempre digna hija de tu Madre. ¿Acaso he recibido honores en este mundo?

He sido la más pequeña de las criaturas. Para que el mundo no te contamine he decidido mantenerte así,

siempre pequeña, siempre escondida. Hijita, acepta todo de Mí, jamás alguien te amará como tu Madre.

Las cosas del mundo te hastían, ¿verdad? Entonces acepta los tesoros que Mi Corazón Inmaculado

quiere regalarte. Sabes que tu Mami no tiene secretos para ti. También así debes ser Conmigo.

F. Mami, quiero verte, no tengo otra mamá.

M. Te doy suficiente amor para que no necesites verme. Pero sabes que me gusta complacerte, hijita

chiquitita. Espérame siempre.

F. Mami, en este día te pido la gracia de la fidelidad. Sabés que soy muy rebelde y no siempre

obedezco a Tu llamado. Soy un manojo de imperfecciones. Me falta crecer mucho.

M. Hijita, ¿crees que te abandonaría? Si supieras lo que me costó encontrarte. Mi niñito Jesús me

decía: "Mami, busquemos a Mi hermanita, debemos encontrarla y traerla a casa". Su corazoncito de

niño no descansaba, y cuando te encontramos me dijo: "Cuídala como me cuidas a Mí".

 

10-07-94

F. Mami, te quiero mucho. Soy la más pequeña de tus hijas.

M. Por eso te he elegido. Siempre miro con complacencia a los pequeñitos. Hijita, deja hablar a tu

corazón.

F. Mami, cuando estoy con Vos no tengo palabras. Sólo el amor habla. ¿Qué puede decir una nada

como yo, frente a tanta hermosura?

M. Hijita, ya te he sacado de este mundo. Por eso eres feliz sólo estando Conmigo, hablando

Conmigo, dejándome hacer a Mí. Muy pocas personas viven tu estado. También muy pocas

comprenderán. Pero el amor de tu Mami te basta. Debes confiar en Mí, puesto que tú ya no vives en

este mundo, es tu Madre la que vive en ti. De otra forma tu existencia no tendría sentido. Te hubiese

venido a buscar antes.

F. Mami, no entiendo nada, sólo sé que te quiero mucho.

 

17-07-94

M. Te preocupas mucho por los demás. Pero no te preocupas por Mí.

F. ¿Acaso no hay que gastarse por los demás, no tengo que ser caritativa? Al final, quién te

entiende...

M. Te preocupas por demasiadas cosas.

F. ¿Qué te importa, qué tiene que ver Tu estado con el mío?

J. No te he dejado sola. Te he dejado Mi Santo Espíritu.

F. Me preocupa "X", quisiera verlo de otra forma. Parece un muerto caminante.

J. No lo mires tanto, mírate más.

Mi Espíritu habla dentro tuyo. Te guía, te instruye. Es una lucha constante: tu humanidad lo apaga.

Pero por Mi infinita misericordia, Él siempre se impone. Hijita, eres elegida. Eres tan frágil y

vulnerable... Eres una nada vagando por este mundo, que nada tiene que ver con Mi Reino.

F. ¿Por qué estoy viva todavía entonces? ¿Para qué estoy en este mundo?

J. Para reflejar un destellito de Mi Amor infinito. Quieres ocuparte de muchas cosas que ni siquiera

son significativas. No has nacido para ello.

F. ¿Por qué me mantienes en este estado?

J. Para que Yo llegue a ser tu único Amor. Debes ser toda para Mí, no te reserves nada.

F. Estoy cansada tratando de encontrarte.

 

20-07-94

M. Hijita chiquitita, ¿me quieres?

F. Claro, Mami.

M. Mira el amanecer de este nuevo día. Todo Mi Amor es derramado sobre el mundo entero. Mis

ángeles cantan la nueva aurora. Mi hijita chiquitita sólo contempla. Los colores del cielo son para ti.

Hijita de Mi Corazón, cuánto te amo. Juntas para siempre.

Hijita chiquitita: como alimentaba a Mi niño de Nazaret, así te alimento ahora. El pan que alimenta

el cuerpo te doy. El PAN que alimenta el alma te entrego. ¿Qué más puedes pedir? Tu Mamá está en

todo. Se ocupa de todo. Así con cada hijo que me acepta.

Contempla las maravillas que día a día tu Madre prepara para ti. Eres una niña, la niña de Mis

amores. Siempre te he querido así. ¿Eres feliz?

F. Con una mamá como Vos, cualquiera es feliz.

M. Sin embargo no todos me conocen.

Me has encontrado porque tu corazón me ha buscado siempre. El primer amor nunca se olvida.

Apenas naciste, tu Madre Celestial te abrazó primero que nadie. Si supieras, hija, los misterios que Mi

Divina Maternidad encierra.

El hombre muchas veces no desfallece porque la Madre da Amor a Sus hijos, Amor que no se

compara, Amor que da vida. Soy la Esposa del Espíritu Santo, medita este misterio. Te estoy dando la

dimensión del Amor.

Tu corazón ya no resiste tanto. Virgen María

¡Mis flores, Mis flores! Ustedes son Mis flores. Mira cómo las arrojo al cielo para que perfumen la

Corte Celestial.

Mi Inmaculado Corazón es Fuente de sanación por el Amor que doy a Mis hijos. Nunca antes

habéis sido amados de tal forma como lo hace la Madre.

F. Mami, me gusta verte sonreír.

M. Mi sonrisa es para ti. ¿Comprendes el amor que te tengo? Amor que salva, amor que no se apaga.

Habla a tus hermanos del Amor que la Madre tiene por Sus hijos. La Madre ya no mira los defectos

de Sus pequeños; sólo los amo y los conduzco hacia la Patria Celestial.

 

21-07-94

J. Mi Padre no quiere que sufras. Por eso, hijita: ¡Pide, pide mucho! Tu pequeñez reconocida ha

merecido Mis atenciones y regalos. No tengas miedo a ser feliz, Yo ya he pagado el precio.

F. Siento que malgasté tantas cosas que Dios me regaló. Tantos bienes. Como el hijo pródigo. Y

ahora no se qué hacer con mi vida. Padre Celestial, perdóname por malgastar tus bienes. Padre Amado,

me diste tanto y yo no supe valorar. Hoy te pido perdón.

 

27-07-94

F. Jesús, algunas veces siento que debo darte más. Pero no sé qué hacer.

J. Sí sabes qué hacer: ser fiel a tu Señor.

F. Madre, no merezco siquiera que me atiendas cuando te llamo. Madre, perdoname todas mis faltas

de respeto hacia Vos y hacia Tu Hijo.

 

28-07-94

J. Hijita, te amo así como eres. Con todo ese conjunto de debilidades que eres. Estoy enamorado de

ti.

F. ¡Cómo puedes amar a un "desastre" como yo!

J. ¿Sabes lo que puedo hacer con un desastre como tú? Tu debilidad reconocida estremece Mis

entrañas y Mi Corazón.

Hijita de Mi Corazón, espera todo de Mí.

F. ¿Y mi Madre?

J. Ella no te suelta.

 

29-07-94

J. Estos momentos que te regalo para que pases Conmigo, son de un valor incalculable, y sin

embargo les das tan poco valor... Tengo que tener tanta paciencia contigo, hijita chiquitita y débil. En

este momento cualquier cosa es más importante que estar con tu Amigo... Confías poco en Mí. Te

preocupas de aquello que es Mi deber darte.

F. Te amo, Jesús.

J. Yo más.

 

30-07-94

M. Porque eres Mi hija te sonrío. Nunca comprendes cuanto te amo, hasta el abrazo eterno. Eres tan

chiquitita. Me gusta verte jugar a que eres grande. Algunas veces te lo tomas muy en serio, me haces

reír, de veras. Pero si sólo eres una niña, sólo una niña... ¿Adulta? ¿Qué es eso? Quien conoce a Dios

nunca llegará a ese estado.

F. (La Mami me sonríe juguetonamente porque yo me quiero hacer la grande. Creo que ella se

divierte mucho conmigo, Jesús también se ríe).

 

02-08-94

M. Hija mía, debes estar más despierta, más atenta a Mi voz.

Digo a Mis hijos: Pronto tendré necesidad de ustedes, serán congregados por la Madre para Mi Obra. Hijita,

siempre con "la lámpara encendida".

 

03-08-94

M. La niña de Mis amores no ha saludado a Su Mamá hoy. Deberías tomar más consciencia de Mi presencia

en tu vida.

F. María, creo que perdí mi relación de hija con Vos. Ya no puedo llamarte "Madre". ¿Tu presencia?

M. Hace falta mucho silencio para escuchar Mi voz.

F. Mami: ¿estás enojada conmigo?

M. "YO ESTOY". Eres mía. Has nacido y sido creada para Mí, tu Madre. ¿Confías en Mí?

F. Más o menos. A veces me desespero porque parece que me dejás.

M. ¿Eres consciente del momento en que estás viviendo? Muy poco, porque eres una niña. Cada momento

de tu vida debe ser un paraíso. ¿Fuiste alguna vez amada así por alguien? Yo cumplo Mis promesas.

04-08-94

M. ¿Por qué temes venir a Mí, hijita? Tú y Yo tenemos un secreto...

F. Ayer alguien me invitó a salir y diplomáticamente le rechacé. ¿Hice bien o mal?

M. ¿Bien o mal? Si soy Yo la que vivo en ti. Algunas cosas no entiendes, porque eres una niña.

F. También me ofrecí para ayudarle a mi abuela y después no fui.

M. Hijita, debes depender más de Mí y menos de ti. Soy tu Madre terrenal y celestial. Debes esperar siempre

lo que solamente Yo te doy.

Eres tan pequeña... Debes aprender a callar. Escucha Mi voz.

¡Cuánto te amo hija y que amor de predilección tengo hacia ti!

F. Perdoname, pero todavía me cuesta aceptarte como mi verdadera Madre.

M. Por qué tanta prisa. Estás dando los primeros pasitos, de Mi mano. Tenemos toda una eternidad juntas.

Estás hecha un torbellino. Tu Madre sabe arreglar muy bien tus cosas. Sin prisa, poco a poco. La meta es

grande y tú eres sólo una niña. Si no te tomara de las manitos...

Soy la Reina de los pequeñitos y tú estás entre ellos.

 

05-08-94

F. No sé por qué estoy acá contigo, pero estoy.

M. Yo te traje para decirte cuánto te amo y que no debes preocuparte por nada. Tu Madre Celestial te lleva

entre Sus brazos. ¿Por qué tanta prisa al levantarte? Corres de un lado al otro y no te acuerdas de saludar a tu

Madre.

F. Mi madre murió.

M. ¿Por qué estás molesta?

F. Porque no me gusta la vida que llevo. Tendría que hablar con el padre J.

M. Hijita: estás con tu Madre. ¿No es eso un Paraíso? ¿No sientes cuánto amor te doy cuando estás

Conmigo? Deja tu crecimiento espiritual en Mis manos. Reúnete Conmigo cada día.

F. Pero yo quiero hacer una vida normal como todos, trabajar, salir adelante laboralmente hablando.

M. Debes trabajar para Mí.

Tu realización está en Mi Corazón Inmaculado.

Hijita: jamás te arrepentirás de haberme dicho "Sí". No me abandones, hijita... las espinas de Mi Corazón

Inmaculado...

¿Quieres llevarlas?

F. Tengo miedo.

M. Dime "Sí", dime "Sí, Madre".

Acepta el sufrimiento por Mi causa.

06-08-94

M. Todo tiene su tiempo en el plan de amor del Señor. Quédate tranquila; Mi Amor no te faltará. Debes tener

más paciencia contigo misma. Tus heridas las sano con Mi Amor. Lo que fue está en el pasado. No te

atormentes. Uso de tu tiempo como me parece. Estás entregada a Mí, pues tienes que aceptar el precio...

Paciencia.

F. Madre, te pido que me regales más Fe.

 

08-08-94

M. Aceptar la voluntad del Señor es confiar plenamente en Su Amor.

Los designios de Dios muchas veces difieren de los del hombre. Quien está entregado a la voluntad de Dios,

conocerá la felicidad sin igual. A ti hijita te digo: vas por buen camino. Tu Madre te lleva de la mano.

Aunque creas que tu humanidad te sobrepasa, no es así. Mi Corazón Inmaculado supera todas las barreras.

Escribes para tu Mami. Eres pequeña. Me agrada mantenerte así. Estas palabras están llenas de Vida, algún

día comprenderás.

¡Mi estrellita tan perdida en el Universo pero tan valiosa para Mí!

La Corte Celestial entona cantos para ti, puesto que eres Mi hijita.

 

09-08-94

M. La Madre puede sólo amar, bendecir, proteger. Eres libre de recibir Mi Amor.

F. Bien sabés que no puedo abandonarte. ¿Qué será de mí?

M. Lo exterior es circunstancial. Mi Amor permanece para siempre. Estás tan segura de él que hasta te

atreves a faltarme el respeto.

Todos los niños actúan así con sus padres. Es verdad que eres caprichosa, pero te amo así. Vamos, hijita,

deja de lado tus caprichos y ven a refugiarte en Mi Corazón.

 

10-08-94

F. Quiero darte gracias, Jesús, por la fuerza que me diste. Porque escuchaste mi corazón frente al Sagrario,

ayer. Realmente estaba desesperada. Y Vos con mucho amor me dijiste: "Confía en Mí".

Hoy siento como si hubiese nacido de nuevo. ¡Gracias Señor! Todavía queda un poco de soberbia en mí.

Perdóname, Jesús. Cada día me sorprendes más. Nunca voy a terminar de conocerte. Tengo muchas ganas

de trabajar, ¿sabías?

Jesús, te pido la gracia de aceptar el dolor, de no rebelarme ante la cruz que me toca.

M. Si vives dentro de Mi Corazón Inmaculado, tu cruz no te pesará. Llegarás a amarla con todo tu corazón.

F. Mami, no entiendo.

M. Cruz, dolor, Amor, son la misma cosa. Quien ama de verdad tiene que sufrir rechazos, incomprensiones,

injurias, contrariedades.

F. Bueno, también debe tener su atractivo.

M. Tú quieres enamorarte de un muchacho, ¿verdad? Porque sabes lo hermoso que es amar. Y no piensas

en las dificultades que trae la convivencia de la pareja. Bueno, el amor es así, implica tanto lo hermoso como lo

dificultoso.

F. Pienso que mejor es amar que no amar.

M. Hija mía, si hoy estás con mucha fuerza para seguir luchando es simplemente porque el Corazón de Mi

Hijo te ha dado todo Su Amor. ¿Quién conoce mejor que Yo Su Sagrado Corazón?

J. No llores, hijita, eres la "prisionerita" de Mi Amor.

F. Lloro porque soy tan débil y me siento tan impotente. No te amo como te mereces, ni amo a mis hermanos

como se merecen.

J. ¡Ven a Mis brazos, pequeña criatura de Mi Sagrado Corazón! Ven a saborear Mi Dulce Amor.

 

11-08-94

J. ¿A qué se debe tanta prisa al levantarte?

F. Es que tengo que orar y tengo que exigirme. Sabés que soy bastante cómoda.

J. Está bien exigirse, pero no a costa de perder la paz interior.

Por qué tanto apuro en hacer cosas. Te alteras con facilidad y pierdes la paz. No confías lo suficiente en Mí,

por eso te angustias.

Crees que por apurarte vas a alterar el ritmo de lo que es y de lo que será. Vamos, hijita, háblame con el

corazón. ¿Acaso ya no conoces a tu Amigo? El precio de tu felicidad ya lo he pagado. Reúnete siempre con tu

gran Amigo y viviremos juntos una historia de Amor.

Sabes que para Mis pequeñines soy todo Amor y Dulzura. Me dejo alcanzar por ellos porque son Mi delicia.

Muchas veces no soy como me presentan. Entonces Mi amiguita se confunde. Por eso ven a la Fuente que

soy Yo mismo.

F. Jesús, casi siempre hago más caso de lo que me dicen de Vos y no lo que mi corazón me inspira.

J. Hijita, para ti no tengo secretos, lo sabes.

F. Pero el mundo me arrastra.

J. Nunca es tarde para volver.

Soy tu Dios y soy tu Amigo. Me doy a ti como el mejor regalo que hayas recibido.

F. Jesús, creo que estoy enamorándome de Vos.

J. Pero todavía no viene lo mejor.

F. Quiero ser la novia más hermosa que hayas tenido en este mundo. Yo sé que puedes embellecerme.

J. Sólo quiero "darte" cosas hermosas. No me cierres tu corazón. Quiero darte los Tesoros de Mi Sagrado

Corazón. Déjate amar, hijita chiquitita. No dejes encerrado en Mí todo lo que quiero regalarte.

Hijita, estoy ansioso, dime "Sí".

Hoy he abrazado a Mi hijita y le he dado nueva vida.

Hijita, no tengas miedo de sufrir. ¿Sabes con quién estás hablando? Con tu Dios, con tu Amor.

F. Y Vos sabés que el mayor enemigo está dentro de mi misma y que no puedo desterrarlo.

J. Olvídate de todo para acordarte sólo de Mí.

¿Querías un novio? Pues aquí me tienes. Deja el futuro en Mis manos. Soy el Amor Hermoso. ¿Quieres

aceptarme como tu Gran Amor?

F. ¿Por qué te muestras así conmigo, tan amoroso?

J. Porque te amo y no preguntes más.

F. Jesús, también necesito a mi papá.

Mi mamá fue mi sostén pero ahora no está.

J. Puedo ser lo que tú quieras: novio, amigo, padre. No estás sola, hijita. Mis ángeles te rodean y te protegen.

Cantan para ti, Mi perlita.

F. (Estoy feliz porque se me declaró el hombre más extraordinario del mundo. Por supuesto, le dije "Sí".

Ahora ya tengo novio).

 

16-08-94

M. Te he elegido para grandes proyectos. No temas. Confía en Mí. Estás cansada, necesitas del regazo de tu

Mami. Ven a descansar Conmigo, hijita de Mi Inmaculado Corazón.

F. Creo que todavía no ha llegado mi hora.

M. Por eso sufres. Te comprendo muy bien. Confía en Dios Padre, en Dios Hijo, en Dios Espíritu Santo.

Triángulo de Amor donde estás encerrada y Yo, cual Bella Esposa, he querido reflejarme en ti, pequeña hijita.

La hermosura de un Dios en una pequeña criatura.

Siéntete amada como nunca. Ya no hay barreras entre el Padre y Sus hijos. La Madre une, la Madre reúne.

Vendrán tiempos como nunca los hubo ni los habrá. Saldrán los hijos de la Luz, brillarán para toda la eternidad.

Convéncete, hija mía, de la felicidad que os espera.

 

17-08-94

La Virgen me dice: "Escribe esta oración:

Madre mía, confío en Ti,

pero debería confiar más.

Perdona mis pecados y mi ingratitud.

Por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén."

Por la tardecita:

"Confío en Ti,

Madre de Bondad,

porque Tu Inmaculado Corazón ha sido traspasado por mis pecados.

Haz que pueda amarlo y venerarlo por siempre. Amén."

M. Hija mía, estas oraciones brotan del Corazón mismo de una Madre que no conoce reposo.

El tiempo que le dedicas a tu Madre Celestial es muy valioso. Debes crecer en la entrega de cada día, pues

tu Madre te necesita. Confía siempre en Mí. No te abandono.

Cuando no sepas qué hacer, pregúntame, pero de la manera más sencilla; te responderé siempre. Para

escuchar Mi voz hace falta "silencio".

Porque eres pobre te he elegido. Ya no dudes.

J. Cuando te engendré te amé. Y cuando te amé me hice UNO contigo.

M. La Madre hace una Obra de Amor con cada hijo suyo. Quien entienda estas palabras ha llegado al

Corazón mismo de la Madre.

F. Tengo miedo de quedarme sola a causa de esto.

M. Llegará un tiempo en que desearás estar sola.

18-08-94

M. Mi Corazón Inmaculado es refugio para todos Mis hijos. También para los pecadores. Ustedes, hijos

elegidos, consuelan el Sagrado Corazón de Mi Hijo. Aquellos son la causa de Su más grande dolor por las

muchas espinas que le hacen brotar.

¿Qué es lo que más consuela a Mi Hijo? EL AMOR.

Querida hijita, cuando ya no sepas amar, ven a refugiarte en Mi Inmaculado Corazón. Allí encontrarás la Paz

que necesitas. Eres débil, pero no debes dejar que tu humanidad te supere. Yo seré tu refugio y el de todos Mis

hijos consagrados.

La Obediencia es la virtud que más exijo a Mis hijos consagrados. Así, siendo plenamente obedientes a Mí,

demostrarán la "pequeñez" que necesito de ustedes para hacer Mi Obra. Luego, voy a adornarlos a Mis niños

con las demás virtudes.

Siempre atentos, siempre obedientes a la voz de esta Madre que quiere lo mejor para Sus hijos.

Mis hijos consagrados son la luz de Mis ojos. ¡Cuánto goza la Madre al verlos luchar por restaurar el Reino

de Mi Hijo!

Mi Obra se extenderá por todo el mundo y ya ninguno de Mis hijos podrá decir: "Dios se ha olvidado de mí",

porque el tiempo de la Madre ha llegado y el tiempo de la salvación es de todos.

¡Venid todos a Mi Inmaculado Corazón! ¡Venid al único refugio seguro!

La Madre os ama y os espera. Ya no hay excusas, ya no hay obstáculos.

Más tarde:

M. Hija mía de Mi Inmaculado Corazón, implora al Altísimo Misericordia por los pobres pecadores. Lo que

parece imposible para el hombre no es imposible para Dios.

Hija mía, debes estar más cerca mío, más tiempo Conmigo. Renuncia a tantas vanidades. Entrégate

totalmente a Mí.

 

19-08-94

F. Madre, siento decirte en este día que tomes toda mi vida. Sabes que desde que murió mi mamá mi vida no

ha sido igual, ni creo que lo vuelva a ser. Ella era mi pilar.

Ahora como no se qué hacer, te doy mi vida.

Dame Tu alegría y Tus virtudes.

F. Decís, Madre: "Anda por el camino de la simplicidad", como si andar por este mundo fuera fácil. Estamos

llenos de tentaciones y luchas; ¡cómo me podés decir eso!

M. Andar por el camino de la simplicidad es recordar cada día que sois elegidos; que ya no pertenecéis a

este vano mundo. Vivís en un mundo sobrenatural, puesto que estáis en Mi Inmaculado Corazón. Simplicidad

significa: ABANDONO Y CONFIANZA.

"... Yo te conduzco de la mano y tú sígueme siempre".

Ustedes, hijitos míos, viven los tiempos más atribulados de la historia. Si Yo no los condujera irían a la

perdición. Son muy débiles y frágiles. Responded pues a Mi llamado. Tomaos fuertemente de Mi Mano. Esto

significa unión entre vosotros, mucha oración, mucho silencio para oír Mi voz. Amaos como verdaderos

hermanos. Dejad de lado intereses personales y seréis el Rosal perfecto que coronará Mi Corazón.

Ya no se vuelve a Dios si no es por Mí. Soy Madre tierna y celosa. Ésta es Mi hora y ustedes son Mis

primeros retoños.

M. Llegas a tu casa y piensas que estás sola. Sin embargo, Yo te estoy esperando, acá en esta casa, en Mi

casa. Si pasaras más tiempo Conmigo ya no te sentirías sola.

Hijita de Mi Corazón, sólo quiero amarte, si me dejas. Ofréceme tus ratos libres. Ven a intimar Conmigo.

Debemos ser amigas para toda la vida. ¡Mi hijita, cuánto te amo!

F. Pero soy mala hija. No te amo como te merecés. Soy desobediente.

M. Te comprendo muy bien, y el vacío de tu corazón.

F. Madre, quisiera verte, quisiera tocarte. Sabes bien la falta que me hacen las caricias de mi Madre. Ya

pasaron muchos años y fueron para mí un infierno sin el calor de mi mamá. Extraño mucho la presencia física

de mi madre.

M. Ya no llores a tu madre. El vacío que sientes es vacío de Dios. No te aferres a las vanidades de este

mundo, aférrate a Mí, hijita. El Señor te ha dado muchas gracias especiales, en tu pobreza, en tu pequeñez.

Debes ser una hija agradecida, y no te desesperes cuando crees que el Señor oculta Su Rostro.

Piensa un momento: si viviera tu madre, ¿crees que tu vida sería mejor?

Pues el Señor por un gran designio ha querido traer a tu madre. Así Yo he podido tomar fuertemente sus

vidas para un designio salvador.

Hijita, acepta la Voluntad del Señor. Comprende cuánto os ama y que ha querido elegiros para traeros a Mí.

Hijita de Mi Inmaculado Corazón, pasa tus ratos Conmigo, así podrás parecerte cada día más a tu Madre

Celestial.

Implora perdón y misericordia por tus amigos alejados de Dios y da a conocer a tus hermanos Mi Mensaje de

Amor para todos.

Ahora deseo que dediques más tiempo a la escritura de Mis mensajes, de lo demás me encargo Yo.

Escribe:

Madrecita del cielo,

rosita de mi jardín,

perfuma mi vida

cuando me acerco a Ti.

No me abandones cuando caigo

mas Tu mano tiéndeme,

y si me encuentro muy lejos

corre hacia mí.

Que tus ángeles me guíen

por el camino de la paz

y que en verdes praderas

me hagan descansar.

Madre del cielo,

Reina de la Paz,

llévame de la mano

en mi caminar.

 

20-08-94

M. Hijita, hoy debo recordarte una vez más que no perteneces a este mundo.

Vives en Mí y para Mí. Por una gracia especial del Altísimo, os he encerrado a todos Mis consagrados en Mi

Inmaculado Corazón. No sois vosotros los que tenéis potestad sobre las cosas y los acontecimientos, por eso

no os dejéis atormentar por ellos.

Ves hijita cómo ha cambiado tu interior, tus intereses, tu manera de pensar. No te preocupes por tus

hermanos, más bien guíalos con tu ejemplo de vida. Yo soy tu Maestra, y tu meta es la Santidad. Aprenderás a

amar en el dolor, en el sacrificio.

Hijita de Mi Corazón, quédate siempre Conmigo. Paz, Paz, Paz a Mis hijitos.

Vosotros, hijitos, que vivís vuestra consagración bautismal en Mi Inmaculado Corazón, conoceréis la paz

verdadera si permanecéis en Mí.

Os llamo a permanecer en el Paraíso de Mi Inmaculado Corazón, donde ya viviréis los albores del glorioso

Reino de Mi Hijo.

Si vivís en Mí, Yo os inspiraré en el corazón lo que Mi Corazón desea. No ahoguéis Mi voz. Haced mucho

silencio interior y exterior.

Hijita, te preguntas cómo hacer para vivir de acuerdo a lo que pido.

Ofréceme todo; y no hagáis nada que vuestra Madre no os haya inspirado o señalado. Algunas cosas las

haré Yo misma. Pero cuidado con las voces del mundo.

Orad, orad mucho para no caer en la confusión. Mi voz es clara; si no la escucháis es porque os dejáis

arrastrar por el mundo.

Haced mucho silencio, hijitos de la Luz, abandonad tantas reuniones ruidosas, en lugares donde sólo se

conoce el barullo y donde Satanás es rey.

Vosotros debéis ser Luz de Pureza. Debéis ser Mis farolitos en medio del fango.

¡Oh, hijita!, todo lo que os digo debe ser conocido, la Madre habla directamente a Sus hijos, queda poco

tiempo.

Hijitos, quiero la perfección de Mis hijos. No dejes la escritura por ninguna causa, pues puedo hablarte en

cualquier lugar y debes estar lista. De lo demás no te preocupes.

Escribe exactamente como Mi voz llegue a tu corazón.

También te preguntas cuál es el proyecto que tu Madre tiene sobre ti: es "llegar a la infancia espiritual", es

vivir plenamente para tu Madre y gozar de los beneficios que este estado implica. Estado que jamás el mundo

conocerá, sólo Mis consagrados.

Os he elegido y habéis aceptado Mi llamado. No os arrepentiréis jamás.

Os amo hijitos, seguidme.

Comenzaréis nuevas luchas y nuevos desprendimientos.

A ti te pido ayuno de mate, televisión y música. Por eso os pido incesante y profundísima oración para ganar

la próxima batalla.

Hija, estos mensajes son para meditarlos, no para guardarlos.

Más tarde:

F. Madre, no entiendo el ayuno corporal. Para qué lo pedís. No comprendo.

M. Hija, al ayuno corporal lo entenderán si comprenden todo el amor que el Padre les tiene. Él les ama tanto,

que los ha hecho a Su Imagen y Semejanza. Comprende pues, que un hijo de Dios no puede estar sometido a

ninguna cosa de este mundo. El hombre no debe estar sometido a los alimentos. Más bien todas las cosas

deben estar sometidas a él, por el poder que Dios le ha dado sobre ellas.

Dios quiere al hombre libre de toda esclavitud. El pecado de la gula hoy día es el más corriente y el más

desapercibido. El placer por lo gustoso esclaviza al hombre y lo encierra en un círculo sin salida.

La gula lleva a la pereza, ésta produce el relajamiento de las virtudes.

F. Madre, entonces no tengo salida, porque nunca puedo cumplir con el ayuno. Me gusta comer.

M. No te preocupes, hija, el Padre demostrará Su potestad sobre los alimentos.

F. Pero no me castigues.

M. Cree, hija, en verdad, que todos estos ratos que pasas Conmigo están llenos de gracia. Valoro mucho el

tiempo que me das. Te estaré por siempre agradecida, hijita mía chiquitita.

¿Crees que hacerte de nuevo me resulta fácil? Eres muy rebelde, por eso Mi Obra en ti será mas palpable.

Como el diamante que se va puliendo para que brille más.

Por ayunar no te preocupes, vive en la paz que Mi Corazón te da. Como eres muy pequeña tengo que

enseñarte todo y con mucha paciencia.

Sin apuros, hijita chiquitita. Sin apuros.

¡Confía más en tu director espiritual! Obedece todo lo que te pida. No pierdas la paz.

Paz, paz, paz a Mis hijos consagrados.

 

21-08-94

M. ¡Ves hijita de Mi Corazón Inmaculado como te guío de la mano! La Madre más perfecta que ha mirado con

amor a Su hijita más pequeña. Hijita, no soy sólo tu Madre, también soy tu Maestra. Paz, paz, paz a Mi hijita

chiquitita en este día.

Ustedes Mis hijos consagrados serán Mi Obra Maestra.

Hijita mía, quédate con tu Madre y serás feliz. Te preguntas qué será de ti... Cuál es tu misión. Para qué te

creó Dios. Te respondo que has sido creada primero para gozar de los Bienes del Reino de Dios: paz, alegría,

bondad, misericordia, gratitud, sobre todo Amor.

Sabes que estos bienes no pertenecen al presente mundo. Dios da a raudales a Sus hijos pero el mundo los

ciega, entonces prefieren quedarse en la añadidura antes de ir a la esencia que todo hombre trae dentro de sí:

el Reino de Dios. Bien caro ha costado esto: la sangre de Mi Divino Hijo.

Busca estos bienes siempre de la mano de tu Madre Celestial y te ruego, hijita, cuida la paz que te regalo.

F. Luego me pongo a orar con mi Madre Celestial y ella me dice que le pida a "Jesús, Hijo del Altísimo" el don

de sanación interior, de sanación física y de liberación, para que Sus hijos sean salvados. La Madre quiere

salvarlos a través de Sus más pequeños hijos que se entreguen a ella con amor.

Siento tanto el amor de la Madre suplicando al "Hijo del Altísimo", ¡misericordia por los hombres del mundo

entero! Ella nos necesita mucho y debemos decirle "Sí" con todo el corazón.

Cerrando los ojos veo a la Madrecita arrodillada y muy humilde frente al Hijo del Altísimo pidiendo por

nosotros. Y Jesús con mucho amor y grandeza accede a la súplica de Su Madre.

La grandeza que veo en Jesús es incomparable y la humildad de María otro tanto.

Mi Madre se digna orar conmigo y quiere que medite: Mateo 18, 19-20.

Ella me dicta lo que tengo que pedirle a Jesús:

"Paz, paz, paz sobre los corazones de todos los hombres.

Que se derrame el Espíritu de Dios sobre el mundo entero.

Misericordia sobre la pobre humanidad pecadora y sufriente.

Entrega total al Inmaculado Corazón de la Madre Celestial".

(Nuevamente Ella me dice: "Paz, paz, paz").

Más tarde:

M. Hijita de Mi Corazón, aléjate y aleja de ti todo lo que te haga perder la paz del corazón. Aún aquello que te

parezca bueno, aún lo que te parezca esencial. Nada debe perturbar el paraíso creado en ti por Mi Corazón

Inmaculado.

No te perturbes si los demás no te entienden. ¿Sabes quién te habla y quién te cuida? Es bueno que lo

recuerdes siempre.

No debes estar sometida a nada y serás completamente libre.

Mi voz es clara y siempre te aviso cuando algo no debes hacer.

22-08-94

M. Hijita querida de Mi Inmaculado Corazón, te he elegido para que seas Mi mensajera. Deberás llevar la Luz

a muchos lugares. ¿Comprendes bien lo que te estoy pidiendo? Eres Mi niña elegida y tienes una gran

responsabilidad para con tu Madre.

Pequeñita de Mi Corazón, no tengas miedo. Abandónate y déjate guiar.

Tu "sí" que me has dado ha sido una ofrenda pura de amor. Mi Amado Hijo está muy contento contigo porque

has sabido entregarte a pesar de todas las dificultades. Nada te faltará, hijita. Tendrás tanto amor hacia Cristo y

tus hermanos que no necesitarás nada más para vivir.

En este día, hijita de Mi Corazón, tu Madre Celestial quiere agradecerte el haberme dado toda tu vida.

Gracias, Mi niñita.

Mi Obra está extendiéndose por todo el mundo de diferentes maneras. Pero uno sólo es el Amor, el Amor de

Dios que quiere reinar en el corazón del hombre.

Mi bendición especial al padre J., Mi hijo predilecto que te guiará en esta tarea. Debes ser fiel a sus

decisiones y someterte a él en todo lo que te ordene. Él es tu hermanito, el que te preparé desde siempre.

Confía en Mí, hija, y confía en Mis palabras, la obra será grande.

Ahora deseo hablar a las familias de la tierra:

Vuestra Madre Celestial quiere de cada familia un vivo ejemplo de la Sagrada Familia de Nazaret. Muchos

dirán: eso es imposible. Pues para Dios nada es imposible y esta es la hora que el Altísimo ha dado a la Reina

y Señora de todo lo creado para salvar al hombre en familia.

Donde entra la Madre entra la Salvación. Dejadme pues entrar en vuestros hogares. Aprovechad hijitos este

momento de Gracia, en que el Corazón de Vuestra Madre se ha regalado a vosotros.

No me sintáis lejos. Por el contrario, sentidme más cerca que nunca. Pues estoy con vosotros en cada

hecho cotidiano, compartiendo vuestras alegrías y tristezas, vuestro trabajo y vuestro descanso.

La Madre en verdad ha bajado a la tierra para amar de una manera especial a cada uno de Sus hijitos,

porque ya no tenéis amor en el corazón.

Comprended pues de una vez por todas cuánto os ama vuestra Madre.

En este día quiero llamar una vez más a Mis hijos, a entregarse al Amor.

Sólo necesito vuestro "sí". Os comprendo muy bien, hijitos, por eso daos a Mí y os daré los tesoros de Mi

Corazón. Te preguntas por qué no me ves.

La verdadera transformación se realiza de corazón a corazón. ¿Qué mérito tendrías si me manifestara a ti

visiblemente? Todo sería muy fácil. La Madre quiere el crecimiento de Sus hijos a través de la acción de la

Gracia y del Amor de Dios.

Sólo necesito vuestro "sí" sin reservas. Lo demás es gracia de Dios y acción de vuestra Madre en y con

vosotros.

El Reino ya está presente. El Reino ya está presente. El Reino está vivo entre vosotros.

M. "Jesús, Hijo del Altísimo, haz descender Tu Santo Espíritu sobre Mi hijo X para que pueda alcanzar la

salvación eterna". Amén.

La Madre me dio este ejemplo: Los alumnos de Corrientes deben cruzar el puente todos los días para ir a la

universidad, en Resistencia. Bueno, así nosotros todos los días necesitamos de nuestra Madre Celestial y de

Su Amor para vivir y para llegar a Jesús.

 

24-08-94

F. ¡Mamá!

M. Acá estoy, hijita.

F. Me siento mal, Mami, porque tengo muchos talentos que Jesús me regaló y no los desarrollo.

M. ¿Para qué crees que te tomé de la mano, hijita?

Hijita, estoy acariciándote con los rayos del sol. No tengas miedo ni te preocupes.

Te estoy llevando hacia la plena realización del plan de Dios para ti.

No te preocupes, hijita, he mirado tu buena voluntad. Sólo necesitaba tu "sí". Lo demás hago Yo.

Después de la Santa Misa:

M. Hijita de Mi Inmaculado Corazón, la Madre, tu Madre Celestial, también lleva a Sus hijitos más pequeños

hacia la libertad total, como Mi Hijo Jesús que fue totalmente libre. Yo digo "Mis hijos más pequeños" porque

sois débiles, entonces necesitáis más de Mí, más que todos Mis otros hijos. Pero no os sintáis disminuidos. Por

el contrario, sentíos plenamente felices, pues a través de estos hijos míos despreciados y vapuleados, es que

Yo, la Reina y Señora de todo lo creado, haré florecer en el mundo el Reino de Mi primogénito Hijo Jesús.

Sufrid Conmigo vuestra pasión dolorosa y conoceréis la Gloria de la Resurrección.

Hijitos míos tan maltratados por el mundo, vuestro sufrimiento es el mío, vuestra cruz es la mía. Tened

esperanza en el dolor. Recorred Conmigo vuestra vía dolorosa. Sois los apóstoles de los tiempos modernos.

Debéis sufrir el martirio.

No os consoléis con tantas vanidades. Venid a Mí y dejaos conducir por Mí, amados hijos de Mi Corazón.

Sentiréis que no estáis solos ni abandonados. Cantad a Dios las alabanzas de la Gloria que se aproxima.

¡Cuántas gracias ya os he regalado! Y cuántas os seguiré regalando si confiáis en Mí y abrís vuestros

corazones.

A vosotros os he llamado y os he elegido. Sentíos pues orgullosos, os estoy preparando para vuestra hora

que ya ha llegado y que todavía no ha dado sus mejores frutos.

Tened esperanza, os dejo esperanza.

Por la tarde:

M. Hijita de Mi Corazón, ven a apretar muy fuerte Mi Inmaculado Corazón. Ven a sacarle todo el jugo, así me

aliviarás.

F. Mami, no entiendo (en mi mente aparece la imagen de Nuestra Señora de la Merced).

M. Es que ya no puedo más de amor. Ven hijita a tomar todos los tesoros; no dejes guardado lo que te quiero

dar, hijita pequeñita, Mi nenita, ven a Mí.

F. Agarro mi diario y me voy hasta la iglesia de la Merced, porque la Madre me llamó. Cuando llego, me dice:

"Gracias por venir a Mí".

F. Mami, ya vine, ¿y ahora?

M. Quiero manifestarme de una manera especial bajo esta advocación. En este mes quiero que vengas

todos los días un ratito a estar Conmigo. Quiero compartir contigo la preparación de Mi fiesta. Estoy haciéndote

una invitación personal.

F. Bueno, Madre, si querés vengo.

M. Cuánto te amo, hijita, gracias por venir.

Quiero hablar a tus hermanos de esta comunidad.

F. Mami, ¿qué querés que diga?

M. Diles a todos tus hermanos que para esta próxima festividad, he venido a hablar directamente a cada uno.

Quiero llegar al corazón de cada hijo de esta comunidad. Escuchad Mi voz, escuchad Mi llamado. Mi mensaje

es para vosotros.

Di a tus hermanos que se unan más. Que se consagren al Corazón Inmaculado de vuestra Madre Celestial.

Os amo tanto hijos. Quiero regalaros Mi Corazón a cada uno. Entregaos a Mí. Compartid vuestra vida Conmigo.

Estoy tan cerquita... Confiad en Mí, amados hijos de la Luz, Mis elegidos, renovad vuestros corazones en el

gran amor que la Madre tiene por vosotros.

Os espero cada día con los brazos abiertos.

Comunícalo, hija mía, hazlo saber, te estaré muy agradecida.

Gloria al Altísimo por esta oportunidad de Salvación. Alabado sea Jesucristo.

 

25-08-94

A los sacerdotes, Mis hijos predilectos:

"A ti hijo mío te digo: no te sorprenda que tu Madre hable directamente al corazón de Mis amados hijos. Ellos

me necesitan y no os dais cuenta que si la Madre quiere conduciros es para vuestra felicidad. Abandonaos a Mí,

hijitos de Mi Inmaculado Corazón. Consagrad toda vuestra vida a Mí. Insistid en el rezo del Santo Rosario. Vivís

tiempos muy atribulados y vuestra Madre obrará maravillas en la vida de cada uno, también en las familias.

Hijitos míos queridos, consagradme vuestras familias. Cumpliréis el plan trazado por Dios si dejáis que Yo os

conduzca. Os llamo a todos a amar Mi Inmaculado Corazón que no cesa de latir de amor por vosotros.

Confiad en Mí y no temáis pues en Mi Hora y Mi Obra.

No dejéis encerrados en Mi Corazón los tesoros de gracia que quiero regalaros. Luchad por y Obra: no

tengáis miedo.

Ahora Satanás quiere arrebatar a Mis hijos. Pero no podrá, pues esta Madre es celosa y ha venido a

rescataros.

Publicad este mensaje a la comunidad.

Paz, paz, paz a Mis amados hijos."

Al Padre T.:

"Hijo mío predilecto, tu Madre Celestial te ama tanto...

No estás solo ni un segundo de tu vida. Estoy contigo siempre. Recurre a Mí en cada circunstancia como un

niño a su mamá. Todos son como niños delante de Mí.

Tu Madre Celestial te ha elegido para integrar Mi Movimiento Sacerdotal Mariano. No temas ni te turbes pues

esta es Mi Obra. Estoy acariciándote siempre. Tu vida, que te ha sido conservada en esta tierra, ha sido señal

del designio que tu Madre tiene sobre tu sacerdocio. Debes ayudarme y ser instrumento dócil, abandonado,

para congregar a Mis hijos predilectos a este Movimiento Sacerdotal Mariano.

Fomentad los cenáculos de oración. Rezad el Santo Rosario en comunidad. Adorad a Jesús Eucaristía.

Pronto tendré necesidad de vosotros, amados hijos predilectos. Confiad en Mí. No rechacéis Mi llamado, la

hora es urgente.

¿Quién podrá detenerme? Pues esta es Mi hora. Comprended cuánto os ama vuestra Madre. Ya no hay

límites. Ya no hay obstáculos para llegar a Mí. Vuestra Madre os espera siempre con los brazos abiertos. Estad

preparados hijos de la Luz, os entrego Mi Corazón.

Entregadme vosotros el vuestro".

 

26-08-94

M. Hoy te confirmo hija de Mi Inmaculado Corazón en la FE, ESPERANZA y CARIDAD. Son tres regalos

para ti.

F. ¿Qué me dice Tu Corazón?

M. Somos un solo corazón.

Toma los tesoros de paz, bondad, espera paciente, mansedumbre, humildad. Toma el Espíritu que fecundó

Mi ser. Hazlo tuyo y déjate guiar por Él.

¿Confías en Mí con todo tu ser?

¿Confías en tu Madre?

Paz, paz a Mi hija querida de parte de Dios tu Padre.

Hija mía, aún no has vivido lo mejor. Abre tu corazón.

 

28-08-94

M. Hija de Mi Inmaculado Corazón, escucha bien Mis palabras. Guarda silencio y agradarás a tu Madre.

F. Pero me cuesta estar muda.

M. No poder callar significa falta de confianza en tu Madre Celestial. Mira Mi Corazón, hijita, estoy tan feliz...

Estás yendo de Mi mano hacia la completa realización del plan que Dios tiene para ti. Tu gozo es el mío.

Estoy tan feliz, estoy tan feliz...

¡Veo a Mis hijos alabando al Padre y siento tanto gozo!

Mi alabanza es la vuestra. No abandonéis a vuestra Madre. Seguid prendidos de Mi Mano y sentid Mi segura

protección, no temáis por nada, hijitos.

F. Perdoname Madre por no honrarte como te merecés, es que soy tan débil.

M. Sabes muy bien que Yo te conduzco y donde estoy Yo estás tú, donde estás tú allí estoy Yo. Somos un

sólo Corazón, Hijita de Mi Inmaculado Corazón.

Quédate siempre en tu Madre con la oración y el silencio.

Vamos a orar, hijita:

"Gracias Jesús, Hijo del Altísimo, por entregarme a tus amados hijos.

Los amo a todos con amor de Madre.

Gracias Dios Padre Todopoderoso por tu obra creadora y providente.

Gracias Espíritu Santo por fecundar Mi ser. Porque no serás defraudado en esta Obra. Tu sierva quiere

desposar a tus hijos Contigo en una unión de verdadero Amor.

Alabo a la Santísima Trinidad en este día porque Su Amor es infinito, porque Sus hijos, de la mano de la

Madre, están respondiendo con generosidad al Señor.

Gloria al Altísimo por los siglos de los siglos".

F. Madre, aquí estoy. Sos Vos la que querés formarme por voluntad del Padre. Hoy, como otras veces, quise

recurrir a Dios directamente pero no hallé la paz hasta que me refugié en Tu Inmaculado Corazón. Allí sí

encuentro verdadera paz. Sólo en Tu Corazón, Madre, tengo paz.

M. Quédate tranquila, hijita, estoy contigo.

No tienes mucho más que aprender pero sí mucho más que amar. ¿Sabes lo que el verdadero Amor puede

lograr?

Hijita, sufres por tus defectos e imperfecciones; un poquito de soberbia en tu corazón. Soy tu Madre y te amo

así como eres. Acéptate como Yo te acepto. Recuerda que es Mi Obra en ti. No te turbes y conserva la paz en

tu corazón. Haz pedido humildad y estoy enseñándote cada día un poquito, un pasito.

Hijita de Mi Corazón, eres una niña. Ven a Mi Corazón y descansa. Deja a un lado tus preocupaciones. Yo

me ocupo enteramente de ti, de toda tu vida.

F. Madre, en verdad estás transformando mi vida. Hay cosas del pasado que ya no me afectan. Hay

situaciones que ya no me preocupan porque he dejado todo en tus manos. Gracias Madre por liberarme.

Mami, cuando voy a orar por un enfermo, ¿qué debo decir?

M. Debes hacer silencio, hablar con el corazón lo que el Espíritu Santo inspire en ese momento. El Amor

hablará por ti.

F. Madre, háblame de la verdadera libertad de los Hijos de Dios.

M. Hija, la verdadera libertad de los Hijos de Dios está en el Hijo de Dios, míralo y síguelo, así serás libre.

J. Hija, ninguna ley humana debe atentar contra la dignidad de la persona, que es Hija de Dios.

El que es Hijo de Dios debe comprender este llamado y defender su dignidad, de ahí que el hombre no debe

estar esclavizado por nada.

 

30-08-94

F. Madre, no se cómo actuar cuando estoy frente a "X", me inhibo, estoy a la defensiva.

M. Comienza por ganar su corazón.

F. Cómo, qué tengo que hacer.

M. Sigue Mis inspiraciones y escucha Mi voz. Yo te diré lo que debes hacer. Consigna para hoy: silencio

interior y exterior. Confía en tu Madre. Escucha, hija: todo lo que viene de Dios es bueno. ¿Desconfías de ti

misma? Haces bien. Así mantendrás tu pequeñez. Puedes sentir el corazón de tu amigo "X" contrito. ¿Puedes

hacer algo por él? Una llamadita por teléfono y alegrarás su corazón. Él te quiere y espera de ti. La verdadera

caridad deja de lado intereses personales.

Más tarde, en la iglesia Nuestra Señora de la Merced:

F. Estoy acá porque me pediste que venga pero no sé qué es lo que querés.

M. Quiero que no aceptes ese trabajo que te han propuesto.

F. Sabés que soy muy desobediente. No siempre cumplo con lo que me pedís. Me cuesta mucho ser

obediente, Madre.

M. El tiempo, el tiempo es muy valioso para Mí. Menos movilidad inútil, hija querida, tus instantes valen oro y

no debes desperdiciarlos por nada.

F. Cuando no obedezco me va mal.

M. Más silencio y oración.

 

31-08-94

F. ¿Que querés, Madre?

Siento Tu grito en mi corazón.

M. Silencio, hija, silencio.

 

02-09-94

M. Comprendo muy bien por qué no quieres reunirte Conmigo en estos días. Tu corazón está herido. Son

tiempos de mucha Gracia derramada sobre Mis hijos elegidos. En verdad, tu Madre está vendando tus heridas.

El Señor quiere renovaros en Su Amor porque os eligió para sí.

No te preocupes hijita si no me respondes como quisieras: el Amor humano no se compara con el Amor de la

Santísima Trinidad. Los pensamientos de Dios no son pensamientos humanos. Él realiza Sus obras a pesar

vuestro, bajo la incesante intercesión de vuestra Madre que os ama con un amor sobrenatural. Os recuerdo una

vez más: todos sois niños delante de Mí. Aprovechad hijos las gracias que el Señor está derramando sobre

vosotros. En verdad sois elegidos, y debéis ayudar a otros hermanos a volver a Dios. Os bendigo, hijos

predilectos de Mi Inmaculado Corazón, en este día, en esta tierra bendita.

No te turbes, hija, espera el momento de la Gracia. Sabes que tu Madre se adelanta en algunas cosas para

prepararte. ¿Qué importan los demás? Sabes también que no debe haber secretos entre nosotras.

F. Entonces liberame del "respeto humano", y del "qué dirán". Hay muchas ataduras aún dentro mío que

dificultan la docilidad a Tu voz y a la acción del Espíritu Santo.

M. Todavía dudas de Mi voz porque hay otras voces del mundo que te confunden.

F. Dame la gracia del silencio.

M. Prefiero la gracia del perdón. Tienes todavía mucho resentimiento en tu corazón y también orgullo.

Entonces te aturdes con mucho ruido exterior. Entrégame tu orgullo para que puedas ver tu pobreza. Sabes que

te conduzco siempre con amor. No temas el "castigo". Teme la ofensa a Dios.

Hijita mía, eres tan pobre...

No llores hijita tu pobreza. Más bien alaba al Señor porque eres elegida.

F. Siento que Tu corazón está triste.

M. Lo que más hace sufrir a Mi Corazón es la ingratitud y desprecio de Mis hijos elegidos por Dios para ser la

Luz de la Tierra.

F. Madre, perdóname. Yo estoy entre ellos. Muchas veces reniego contra Dios a pesar de todos los dones

que me regala.

M. ¡Ay de estos hijos míos consentidos por un mundo sin razón!

Vais camino a la perdición si no volvéis a Dios.

F. (Puedo sentir el dolor del Corazón de la Madre, y es grande. Ella quiere salvar a todos y sufre por la

dureza del corazón del hombre).

Madre, ¿qué puedo hacer?

M. Déjate conducir por Mí. Déjate conducir por Mí.

Arrepiéntete de tus ofensas a Dios y abandónate en Mi Inmaculado Corazón.

 

03-09-94

M. Hoy, hijita mía, vuelvo a estrecharte sobre Mi Corazón Inmaculado, como la primera vez, cuando naciste.

Me hiciste muy feliz entonces. Nunca me he separado de ti, hija de Mi Inmaculado Corazón.

F. Pero esto que me decís no termino de entenderlo. Tal vez me falte Fe pues nacimos para Dios y a veces

me siento tan lejos de Él.

M. Pues Yo soy tu Madre aunque no me aceptes del todo. Yo te amo, hijita.

 

04-09-94

F. Madre, ¿qué quieres de mí hoy?

M. Que coseches muchas flores para Mí.

F. ¿Qué es eso, cómo?

M. Pequeños actos de amor durante el día para reparar las ofensas a Mi

Inmaculado Corazón. También pueden ser pequeñas oraciones.

F. Madre, ¿qué va a ser de mí?

M. Te preocupas tanto por ti misma y no de tu Madre Celestial y de lo que Ella

quiere.

Hijita, despréndete de tantas cosas inútiles y ayuda a Mi causa.

Luego del rezo de Ángelus:

J. Soy el dueño de este mundo y no hallo sitio en él, sólo en unas pobres

almas que se entregan a Mí. Soy dulce y cariñoso, ¿y quién me aprovecha?

¿Quién es más inteligente? Créeme, hijita, pequeña esposa de Mi Sagrado

Corazón, tú eres más inteligente que todos los sabios y doctos del mundo pues

has elegido la mejor parte y al MEJOR ESPOSO, el que nunca te defraudará.

Esposita mía, te amo con todo Mi Ser y Mi Corazón.

Estoy esperando tu respuesta.

F. Jesús, te acepto como mi esposo y mi Todo. Gracias Madre por regalarme a

Tu Hijo.

J. Hijita, sólo el amor entre nosotros. Lo demás no cuenta. Pero como te amo tanto, me ocupo de todos tus

asuntos. Puedes actuar libremente que tu Esposo no te deja un instante.

Vamos, hijita, esposita mía, dame tus lágrimas. Las transformo en perlas preciosas con las que haremos un

hermoso collar para nuestra Madre.

F. ¡Qué dulce eres, Jesús!

J. Puedo serlo más si tú lo deseas.

Buscan milagros de sanación, hechos extraordinarios y en verdad he venido a sanar. ¿Pero quién busca

sinceramente Mi Amor? Los pequeñines. Para ellos soy todo y me doy por completo. Ellos conocen la felicidad

de ser nada en la inmensidad del Todo Infinito.

Y tú estás entre ellos, esposita mía. Te he despojado de tantas cosas para que seas sólo mía. ¿Te agrada la

elección que he hecho?

F. En verdad me siento indigna, pero Tu Amor cubre toda deficiencia y debilidad.

J. He querido manifestarte Mi Amor de esta manera, escribiendo para Mí, porque eres muy débil y pequeña.

Tú no hubieras podido alcanzarme jamás. Recuerda cuando Mi Madre y Yo te buscábamos, como se busca a

una perlita perdida y pisoteada.

¿Quién podrá arrancarte de Mí ahora?

F. Jesús, quiero la vida más escondida. Quiero vivir lejos del ruido para no arruinar nuestra intimidad. Llevar

una vida como la de la Virgen María, sencilla y sin reconocimientos. Tener sólo Tu Amor, con eso me basta.

Perdoname Jesús por no confiar plenamente en Vos.

J. No confías en Mí porque no me conoces lo suficiente. Si pasaras más tiempo Conmigo... Cuántas veces te

espero para conversar. De otra manera no podríamos conocernos. Podrías cambiar esas bagatelas en las que

pierdes tiempo, para venir a tu Amado. Hija de Mi Corazón, no te turbes con las cosas del mundo, es una sola

mentira que se respira en todo lugar.

F. Jesús, voy a empezar a trabajar en el Colegio y estoy nerviosa, preocupada. Hace tiempo que no trabajo

en la docencia.

J. Esos jóvenes serán un regalo de Mi Corazón para ti, ya verás. No pienses en lo que vas a darles. Piensa

más bien en lo que tu Amado te dará a través de ellos.

Piensa hija que desposarte Conmigo es desposarse con lo "bueno" de este mundo. Tu Amado quiere

adornarte con las joyas más preciosas. ¿Qué podría darte que te perjudicara? Acepta Mi Amor y los Tesoros

que Él encierra.

F. Pienso: Él, sólo Él. Mi Corazón repite en el silencio: sólo Él.

J. ¿Eres feliz?

F. No me importa lo que soy, Tu Amor me basta.

J. ¿Quieres dar a conocer Mi Amor al mundo?

F. Pero soy tan pobre, no sé cómo.

J. Tienes todo lo que necesitas: extrema pobreza. Comenzamos ahora mismo.

F. Sí, Jesús, cuando quieras.

J. Entonces, primera medida: mírame en cada hermano que pongo a tu lado.

Segunda medida: mira a tu hermano a los ojos para que pueda verme en los tuyos.

Tercera medida: escúchalo pacientemente y habla lo necesario. Habla a su corazón. Lo que necesite recibir,

en cada momento te lo inspiraré.

Gana a tus hermanos en paciencia, bondad y dulzura.

J. Buscas acá, allá, la solución a tus problemas y tardas en venir a Mí.

F. Perdón, Jesús.

J. Te alejas unos momentos de Mí y desfalleces, entonces entrégate totalmente a Mí.

F. Jesús, eres mi paz.

J. Siempre recurre a tu Amado.

F. Perdoname Jesús por preferir despilfarrar esos momentos, en pavadas, en lugar de aprovecharlos para

estar con Vos.

J. Mientras estás Conmigo agradándome con tu presencia y compañía, Mi Divina Providencia está

ocupándose de tus asuntos. ¿Buen negocio, no te parece? Tú me das nada y Yo te doy Todo.

Escribes para Mí, no te compares con nadie. No busques reconocimiento en los demás, que no conocen

nuestra intimidad. ¡Cuántos te han defraudado en este caminito! Sólo el Amor de un Dios puede colmar el alma.

Debes vivir y respirar Mi Santa Presencia las 24 horas del día. Aún durante tu descanso, dame todo tu

tiempo.

 

05-09-94

F. Jesús, ¿cómo querés que te sirva?

J. De la manera que más te agrade pero con el mayor amor del mundo. Siempre con amor, por pequeño que

sea el trabajo. Eres libre, hijita, actúa en consecuencia.

Más tarde:

F. Jesús, eres manso y paciente. Aceptas unos pocos minutos de mi acelerada jornada que te ofrezco. Me

parece tan poco...

Jesús, te amo y sufro de no poder amarte más.

J. Hija, vienes a Mí porque Yo te llamo. Porque Mi Corazón te desea. Tantos regalos en el día y no me das

las gracias.

F. Perdoname, Jesús, cuando estoy con Vos me olvido de muchas cosas, te agradezco. ¿Qué quieres de mí?

J. Un TE AMO.

F. Mi Madre anda muy callada últimamente, no se parece a las suegras comunes.

J. Ella desaparece para darme lugar, pero nunca te abandona. Recuerda que también eres Su Obra.

 

07-09-94

J. Todavía te preocupas por las cosas materiales.

F. Sabés que necesitamos dinero para pagar los impuestos y otras cosas que hagan falta.

Conocés muy bien nuestra situación financiera. Me da mucha rabia no poder tener las cuentas al día,

además no es mucho lo que necesitamos. Y ¿qué hacés? Hace varios años que vivimos una inseguridad

económica grande. ¿Cómo no me voy a preocupar? No tengo dinero, y no voy a salir a robar.

J. Entonces dejá que Yo me ocupe. Perdoná a tu papá y dejá todo en Mis manos. Eres libre ahora. Ya no es

tu problema. Descuida, hija. Yo te amo. Libremente me has entregado tu vida, pues libremente Yo la tomo con

todo Mi Amor.

F. Espero en Vos, Hijo Celestial Providente.

J. Tu seguridad soy Yo.

F. Ahora reconozco que en "X" también buscaba la seguridad que no tenía. Jesús, siento que soy la más

pobre de todas las criaturas del Universo.

J. Cuanto más pobre, más derecho tienes a Mis cuidados, que para ti son especiales, créemelo. Toma la

mano de Mi Madre que te extiende ahora.

 

08-09-94

Estaba muy asustada pensando en el castigo a la humanidad si no se convierte. Entonces Jesús me dijo:

J. Hija querida, nada debes temer. Estás marcada con Mi sangre, la SANGRE DEL CORDERO INMOLADO.

Cuida hija de no desfigurar Mi imagen. Ante todo soy AMOR Y MISERICORDIA.

Tu pequeñez me ha merecido.

He venido a ti. ¿No iría también hacia otras almas? Recuerda de dónde te saqué. Debes estar muy

agradecida con Mi Madre. Esta es Su Hora.

Confía en Mí, tu Amado, tu Esposo.

 

09-09-94

M. ¿No vas a hablarme hoy?

F. Estoy enojada porque no me das la luz que te estoy pidiendo. Necesito claridad.

M. Es para que te abandones más y dejes todos en Mis manos. Cada instante de tu vida en Mi Corazón.

F. ¿Debo morir más a mi misma?

M. Morir totalmente a ti misma para que Yo nazca en ti.

 

10-09-94

Fui a la iglesia y cuando entré la Madre me dijo:

M. ¡Oh, hija! Cuánto alegras Mi Corazón cuando vienes a visitarme. Soy la Reina de la Paz. Hoy te dejo Mi

Paz. Consérvala como un gran tesoro.

F. Estoy cansada de escribir. Siempre es lo mismo. Pero también sé que te gusta que lo haga.

M. El AMOR es siempre el mismo. Nunca cambia su esencia. Si te entregas más a Él puedes llegar a morir,

de Amor.

Hija, siempre humilde, siempre en el último lugar.

F. Mami, dame lo que me pides y pídeme lo que quieras.

M. Dame tu corazoncito.

F. Es tuyo, es nada.

Jesús, enséñame la verdadera caridad.

J. La verdadera caridad está en entregarte a Mi Madre, pues ella te guía; es tu Maestra.

Por la noche:

F. Madre, me preocupa "X", esa tos que tiene es constante.

M. Hija querida, no te preocupes y confía en Mí. Estoy haciendo Mi Obra en él. Ahora tú y Yo, vamos a

rezar... Pidamos al Padre: FE, ESPERANZA, CARIDAD. También pidamos la salud del cuerpo para poder servir

a Dios.

F. Comienzo a rezar el tercer misterio de gozo: el nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo en el portal de

Belén.

M. Inmenso gozo cuando nació Jesús. Hoy: tanto dolor en Mi Corazón porque pierdo a muchos hijos.

F. Madre, ¿qué puedo hacer?

M. Trae a Mis hijos a Mi Corazón Inmaculado.

 

13-09-94

M. ¿Qué te turba, hija mía? Casi no puedo llegar a tu corazón, estás muy convulsionada.

F. Madre, trabajo mucho, me canso y encima gano "dos mangos". Pero sé que la culpa es mía. Tengo que

trabajar para vivir. Perdoname Madre por no confiar más en Vos; ¿qué logro con agitarme tanto? Pierdo la paz.

Pero si no ocupo mi tiempo me hace mal.

En la iglesia Nuestra Señora de la Merced:

M. Consolad Mi Inmaculado Corazón con vuestro amor.

Asistid diariamente a la Santa Misa.

Hijita querida, ves esa banda azul y blanca que cruza Mi pecho: son los colores de vuestra patria, la cual

protejo con maternal protección. Acudid pues a Mi llamado. He puesto los pies sobre esta tierra y de aquí no me

moveré.

Os digo y os repito: ¡Venid a Mí! Nadie os amará como vuestra Madre Celestial.

 

14-09-94

F. Jesús, ayúdame, me siento mal. Estoy cansada y tengo la cabeza llena de preocupaciones.

J. Has colocado tu trabajo en primer lugar ¿y Yo?, ¿en qué lugar me encuentro?

F. Perdóname Jesús, es que quiero que me salga todo perfecto. Creo que sobrevaloro algunas cosas.

Ayúdame. La excesiva responsabilidad me quita la paz.

Me devolviste la salud y no creo que haya sido para trabajar excesivamente. No puedo quedarme quieta. Me

muevo todo el día. En el fondo creo que es el temor a la muerte. Movimiento es "vida", quietud, "muerte", así lo

interpreto. Estuve mucho tiempo quieta. Ahora me has sanado, tengo mucha energía y no encuentro el

equilibrio.

Perdóname Jesús por no consultarte primero antes de aceptar tanto trabajo. Tendría que haber orado.

Sabés muy bien lo que me movió a aceptar el trabajo que me ofrecieron.

Necesito el dinero. También necesito paz. No confié lo suficiente en Vos, y por querer ganar unos pocos

pesos más he perdido la paz... Como si Vos no fueras el más rico del mundo. Perdóname, Jesús. Tú eres la

DIVINA PROVIDENCIA.

Jesús, dejame nacer de nuevo en este día. Liberame del materialismo.

Sabés Jesús toda la inseguridad económica que hemos vivido siempre y más ahora. Sabés que tenemos que

mantenernos solas porque papá ya no está con nosotras y el dinero no nos alcanza para todos los gastos de la

casa.

 

20-09-94

J. Tu almita pequeña es muy valiosa a Mis ojos. Si comprendieras que realmente vienes a aliviar Mi pobre

Corazón dolorido.

Los pobres y pequeños siempre han sido Mis preferidos.

Sé feliz hijita con el Amor de tu Amado.

Estoy lleno de atenciones para contigo. Te amo como eres, guarda la Paz que te doy.

J. Hijita, di a tus hermanos que jamás antes Mi Corazón ha sido tan mofado, sin embargo nunca he amado

más a esta humanidad perversa y pecadora.

Hija querida, todos los designios que tengo para ti son designios de puro amor. No temas el futuro. Míralo

con esperanza. Estás triste, sufriste mucho, pero no más que Yo. ¡Vamos, hijita, tu calvario ya terminó! Dime

hijita si no hay mejor Amigo y Hermano que Yo. He secado tus lágrimas, ahora quiero tu sonrisa.

Tus hermanos te necesitan. Eres hermosa, amada mía, compañera mía.

F. Madre Celestial, te pido me perdones porque no confío lo suficiente en Vos. Estoy aprendiendo de Tu

mano. Sé que has permitido muchos fracasos para que pudiera confiar más en Vos y dejarme conducir. Madre,

quisiera ser como Vos pero estoy muy lejos todavía. No puedo amarte más porque soy humana y estoy llena de

debilidades.

 

21-09-94

M. Estamos reunidos en el Templo para adorar y alabar a Dios y cuánto faltan al respeto dentro del Templo.

El desorden exterior refleja el desorden interior. Ya no tienen conciencia de la presencia viva de Mi Hijo

Jesucristo en el sagrario. Tanta agitación es reflejo de la falta de Dios en vuestros corazones. Él es la Paz. No

reflejan otra cosa que charlatanería y desorden. Volved a la oración sincera y de corazón, y hallaréis la

verdadera Paz.

Hija querida, he elegido para ti una vida simple y sencilla como fue la mía pero cargada de mucho Amor. No

te turbes pensando ¿qué será de mí? Acéptame en tu vida cotidiana, en lo simple y sencillo. Así verás cosas

maravillosas. Aquí me ves, majestuosa y vestida como una reina, pero sigo siendo la misma mujer sencilla de

Nazaret... Así te quiero, igual que tu Madre. Deja las obras grandes para los grandes. Tú eres una niña y

siempre lo serás.

 

23-09-94

J. Soy tu Amigo, puedes contarme cualquier cosa. Te conozco muy bien, vamos, hijita, con confianza.

F. Jesús, quiero tener un novio. Además todavía pienso en X. Él era mi amigo, como un hermano. Nos

llevábamos re-bien. Lo extraño mucho. Pero ahora está saliendo con otra chica.

J. Hijita, recuerda cuando te dije: "¡Qué no haría Yo por ti!". Qué no haría Yo por un alma pequeña.

Más tarde, 15 hs., hora de la Misericordia. Jesús me sanó la herida causada por mi ruptura con X.

 

24-09-94

J. Te comprendo y he venido a consolarte. Hijita, todo tiene su tiempo, cada cosa su lugar y momento. Te

preguntas: ¿y ahora? Te quedas en Mis brazos. Cuéntame todo lo que hay en tu corazón. Sobre todo aquello

que lo hace sangrar. Te conozco. Tengo todas las soluciones a tus problemas, pero primero el Amor, Mi Amor. Si

Yo no te revelara Mi Amor en estas difíciles circunstancias que estás pasando, ¿cuándo? Apenas solucionara

tus problemas, cuán pronto te olvidarías de Mí. Es cierto que no estás obligada a amarme, pero créeme hijita

querida que nunca serás amada como Yo te amo. ¿Comprendes ahora el significado de tu dolor? Todo es

vanidad en este mundo. Tu Amado se ha rebajado a una criatura como tú, "SÓLO PARA AMARLA".

Sólo te pido que me ames, como sea y como quieras. Conozco tu capacidad y aunque te parezca poco,

créeme que Mi Corazón de niño halla en ella su delicia. El puro Amor no tiene medidas: es poco pero es mucho,

es TODO.

Ámame a tu modo. Estas migajas de amor que me regalas las transformo en perlas preciosas.

F. Ahora entiendo cuán pequeña es mi capacidad de amarte pero acepto gustosa y no quiero más. Tú has

querido esto para mí: el amor escondido en lo más pequeño, en los más ínfimo del Universo.

J. Tu misión es amarme y escribir para Mí, y tus hermanos. El mundo debe conocer Mi Amor a los hombres.

Debe comprender que Dios Todopoderoso y Santo sabe llegar hasta la más ínfima de las criaturas. Porque Él

es el Amor y sólo sabe Amar.

 

27-09-94

M. El Corazón de Jesús es fuente inagotable de Gracias. Si metes tu mano en su abertura, sacas de Él lo

que necesitas y mucho más. La lanza ha abierto el Corazón de Dios como se abre la puerta de una caja fuerte

donde se halla un gran tesoro. Ya no hay secretos para los hijos de Dios, pues Él ha entregado Su Corazón

mismo.

 

30-09-94

J. Haz de cuenta que ya estás viviendo en el cielo.

F. ¿Cómo es el cielo?

J. Todo es hermosura y alegría. Todo es paz y armonía.

F. ¿Cómo hago para deshacerme de los sentimientos negativos que tengo?

J. Ya no existen, los borré. Ves hijita que la magia existe, es la magia del Amor. Cuida

tu cielo.

F. Cómo hago, porque ahora estoy bien pero al rato exploto por cualquier pavada.

J. Hijita, tu interior avisa cuando algún ladrón agazapado quiere entrar a robar, sólo

debes estar atenta. Tienes el poder de transformar todo en "cielo". El poder reside dentro de ti. El Amor

transforma todo y Yo soy el Amor.

 

04-10-94

J. Disfruta hijita de la vida que Yo te doy. Los problemas no acabarán, pero Mi Alegría estará por encima.

Vives en Mi Alegría, elegida de Mi Corazón. Supera lo terrenal y elévate siempre más. Tus palabras y pequeños

esfuerzos por superarte atraen poderosamente Mi Bondad y derriten Mi Corazón de niño.

Te comprendo muy bien, hijita. Por fuera eres niña rebelde, por dentro un corazoncito que lucha por agradar

a su Dios. Muchas veces el exterior desfigura al interior. Pero Yo te conozco mejor que nadie y por eso te

premio con Mis bondades, aunque los demás no lo adviertan. Es nuestra intimidad, ¿te gusta así? ¿Prefieres

otra cosa, amiga mía? También me agrada escucharte.

F. Jesús, en este día te pido que sanes mi mente de toda programación que no esté entre Tus planes. Yo

comencé una nueva vida cuando te conocí; sin embargo estoy atada aún a cosas del pasado: prejuicios que

heredé de mis padres, malos hábitos, resentimientos, roles que no me corresponden, temores... Te pido por Tu

infinita Misericordia que limpies mi mente con Tu Sangre Preciosa.

Por la tarde:

M. Hija, tú tienes una Madre que te cuida y te protege. No estás sola. Sólo espera en Mí. Yo dispongo todas

las cosas para tu bien. Nada debe hacer que pierdas tu paz.

Sólo escucha Mi voz. No atiendas otras voces extrañas. Aquí está tu Madre, y los que estaban en contra de

ti, estarán de tu lado. Has sufrido muchas humillaciones que te traerán muchas gratitudes. Tú sabes, es la ley

del que se humilla.

Hijita, desahoga tu corazón en el Mío... No tengas vergüenza.

F. No confío lo suficiente.

Estoy necesitando algunas cosas y estoy podrida de no tener plata ni siquiera para comprarme unas

zapatillas buenas. Mirá, resumiendo: NECESITO PLATA.

 

05-10-94

J. ¡Oh, hijita!, deseo que tu vida sea un canto al Amor verdadero y para esto te he estado preparando desde

que naciste. Has sufrido mucho y lo sé muy bien, pero créeme, eres una predilecta de Mi Corazón y esto

merece todos Mis cuidados.

El sufrimiento del pasado te merecerá la Gloria futura. Sólo Mi Amor, hijita, sólo Mi Amor. Lo demás, bueno y

malo, es regalo de Mi Sagrado Corazón. También, en verdad te lo digo, verás volver a todos los que alguna vez

han despreciado Mi Nombre en Ti.

F. Jesús, sabés que no me interesa eso. Sólo quiero el amor de mis hermanos, sobre todo el de aquellos que

me han rechazado. Sabés muy bien quiénes son.

J. Hijita, te he elegido para llevar Mi Amor al mundo, deben verme en ti. Por lo tanto la Justicia Divina se

impone y no es para vanagloriarme sino para dar Gloria al Nombre de Mi Padre a través de una pobre criatura

como tú. Recibe Mi Amor, de aquí hasta la eternidad. Recibe con alegría todo lo que cada día te regalo.

Que todo lo que he sufrido en la cruz por ti no quede guardado en un baúl. El mérito es infinito y los tesoros

que guardo debes sacarlos. Arden en Mí las llamas de Amor y Misericordia, no la apagues con la desconfianza.

Te estoy dando la medida de Mi Amor, así y todo jamás comprenderás cuánto te amo y cuánto amo a la

humanidad.

 

12-10-94

M. En este mes del Santo Rosario prometo salvar muchas familias, con su rezo diario.

Hijita de Mi Corazón, has comprobado cuántas gracias recibiste para Mi fiesta el 24 de septiembre. Únete a

esta otra gran fiesta mía y verás Mis maravillas.

Habla con el padre `'X'' y dile que estoy aguardando su total consagración a Mi Inmaculado Corazón, dile que

no tema nada, esta Mamá lo defenderá como una leona a su cachorro. Gracias, hijita. Te bendigo por siempre.

 

19-10-94

M. He dejado que Mi adversario se lance furioso contra ti y tu corazón lo sabe, por eso me odias. También

debes saber que no estás libre de sus asechanzas. Como soy tu Madre estoy siempre a tu lado. Para que

crezcas debo dejar que caigas. Debes hacerte fuerte pues los momentos más atribulados todavía no han

llegado. "¿Entonces, qué hacer?", me preguntas. Siempre humilde. Cada vez más abandonada en Mí. También

debes ayudar a tus hermanos.

F. ¿Cómo ayudarlos?

M. ¿Acaso no estás escribiendo Mi OBRA DE AMOR? ¿Qué haces con ella? ¡Tanto protocolo! ¿Y Mis hijos?

Hijita, no midas el tiempo ni las consecuencias. Todo vale cuando se trata de salvar a Mis hijitos.

F. Madre de bondad, cuánto lamento fallarte. Dame la fuerza necesaria.

 

20-10-94

M. ¿Crees hija querida que no me ocupo de ti? Todo tu pasado se está quemando en las llamas de Amor de

Mi Corazón Inmaculado. Quiero tu realización más que tú misma, pues llevarla a cabo contigo es Mi deber de

Madre.

No pienses en qué me vas a dar sino deja que Yo te dé todo lo que necesitas.

 

21-10-94

J. ¿Por qué huyes cuando quiero amarte? Me esquivas. ¿Es que tienes miedo del Amor? Yo sé mostrarme

tan Amoroso...

Te enamoras de todo lo bello de este mundo, como si no viniera de Mí. Cuántas manifestaciones de Amor te

regalo a cada segundo.

Tienes miedo de amar porque ya te han herido bastante. Es que buscas amor donde no encontrarías más

que vanidades y vacío. Sin embargo, Yo no me canso de amarte. Una vez te dije: "Puedo ser lo que Tú quieras:

padre, amigo, hermano, novio", también puedo ser un niño para que juegues Conmigo. (Esta tarde en el club se

me acercó un niño muy simpático y jugamos juntos en la pileta; nos divertimos mucho).

 

24-10-94

M. Hijita, tú y Yo solas en los primeros momentos del día, para dialogar, para contarnos nuestras cosas.

F. Mamá, me cuesta morir a mí misma. Creo que sola no puedo. Además ya me acostumbré a ser

independiente, Vos sabés, por las circunstancias.

M. Bueno, ¡basta del pasado! Acá estoy y no debemos perder mucho tiempo.

Tu paraíso es Mi Corazón y siempre lo será. Pues siempre serás ínfima, y tu lugar está ahí.

No pienses en agradar al mundo, piensa en agradar a tu Madre.

Donde tú vas, también voy Yo. Donde Yo quiero te conduzco. Por eso, sin planes personales.

Tengo muchos secretos en Mi Corazón para revelarte.

 

28-10-94

F. Hoy desde que me desperté siento muy fuerte la presencia de mi Madre. Entonces agarro mi diario y

comienzo a escribir. Ella me dice:

M. ¿Por qué temes al futuro? Esa angustia de tu corazón no procede de Mí, ni la quiero. Te he dado una

herramienta: el Santo Rosario; con él conseguirás todas las gracias que necesites. Debes ser discípula del

Santo Rosario y amarrarte fuerte a él. En verdad te digo, hijita: úsalo y verás Mis maravillas. Todavía no has

comprobado el poder que tiene sobre Mi Corazón. Todavía no me saludaste con la oración que me gusta...

F. Te voy a regalar mi primer misterio del Rosario.

M. Si dejas que Yo me ocupe de tus cosas va a ser mejor. La niñez debe ser tu estado natural. La Mamá

cuida de Su hija pequeña. Así honrarás Mi Corazón. Debes dejar que cumpla Mi deber de Madre porque ésa fue

y es la Voluntad de Dios.

J. Me gusta adornarte con Mis virtudes, también embellecerte para nuestro desposorio final.

F. Pero estoy llena de imperfecciones y Tu Amor es tan grande...

J. Mi Amor cubre toda mancha. Sólo quiero tu corazón, aunque pobre pero amante, siempre amante. Eres

tan pequeña y frágil; cuántas delicadezas y cuidados debo tener para contigo.

 

29-10-94

M. Mi casita era chiquitita. Tenía una habitación grande y otra pequeña. También tenía muebles, pero pocos,

no como las casas de ahora. Teníamos lo necesario para vivir y éramos felices. No teníamos aspiraciones

materiales, puesto que la vida de aquel tiempo era sencilla. Alimentábamos y vestíamos nuestro cuerpo y no

pensábamos en `'modas'' o en cambiar de ropa a cada momento. Teníamos puesto el corazón en `'otras cosas''.

Así éramos muy felices.

Entonces lo que el Padre nos daba ya era suficiente, no deseábamos más. Te comprendo hijita cuando te

preocupas porque no te alcanza el dinero; las exigencias de ahora son superiores a las de entonces. Pero tu

Madre no te fallará jamás. Te comprendo muy bien y aquí estoy en esta casita mía, donde ustedes viven, donde

Yo vivo, y aquí me quedaré para ayudarlos a caminar por este mundo.

No estés triste, ya te he sacado del mundo. Comienza el día con una oración de acción de gracias, pues

cada segundo de tu vida es un milagro de Amor de Dios.

Más tarde:

M. Hijita, deseo que tu vida sea `'vida de FE'' hasta el final, como la mía. Con muchos sufrimientos también,

pues implica el desapego de todas las cosas de este mundo.

Debía mantener muy alta Mi FE para ser después Nuestra Señora de la Santa Fe. He vivido de la

`'esperanza del corazón'' pues bien sabía que Mi Hijo había resucitado. Así también me llaman `'Madre de la

Esperanza''. La vida de FE es la más difícil, pero la más premiada. Sigue Conmigo hijita este camino de Fe y

Esperanza como lo hice Yo por voluntad del Padre, así alcanzarás tú la corona de gloria, como tu Mami

Celestial.

No temas al mundo porque ya no perteneces a él. Teme más bien desagradar a Dios con la desconfianza.

Pídeme siempre ayuda y Yo te regalaré Mis virtudes. Debes ser ejemplo de Fe, Esperanza y Caridad. Sino,

¿dónde estaría tu mérito? Sabes que puedo hacer señales milagrosas. Pero tu camino es el recorrido por Mí, es

el de Mi Corazón Inmaculado dolorido y afligido. No temas, te reservo dulces alegrías y si no te comprenden no

tienes por qué compartirlas con aquellos. Resérvate para Mí, y que los demás me vean en ti. Te amo, hijita, soy

tu Mamá, María de Nazaret. La de ayer y la de siempre.

Si el Padre en Su infinito Amor ha querido regalarme una hijita en este tiempo tan difícil, ¿no me ocuparía Yo

de ella con más cuidado? Vamos, hijita, sonríe a tu Mami, déjame hacer, y sonríe a la vida que Dios te regaló.

Así honrarás a Mi Inmaculado Corazón. Los hechos hablarán por sí solos. Por eso, ningún temor.

 

30-10-94

J. Soy tu Amigo, puedes confiar en Mí para cualquier problema. Soy fiel y siempre estoy dispuesto a

escucharte.

F. Jesús, me siento molesta y sabés muy bien por qué es.

J. Pues Yo tengo la solución. Debes llevarme a todo lugar donde vayas. Conmigo a todas partes o a ninguna

parte. Siempre de Mi mano. Soy tu mejor Amigo. Te conozco bien y puedes confiar en Mí más que en nadie.

También nuestra Madre va con nosotros. Debes acostumbrarte a Mi compañía siempre. Acabas de comprobar

cómo resultan los hechos cuando no me tienes en cuenta.

F. No me hallo en este lugar.

M. No te dejas conducir por Mí en estas circunstancias.

F. ¿Cómo hago para sentirme bien en un lugar que no me gusta? Vengo porque quiero estar con mi papá

pero no me gusta venir a este lugar.

M. Tu vida me pertenece.

F. ¿Qué me voy a quedar a hacer en Corrientes sola?

M. No estás sola.

F. Me muero de miedo si me quedo sola.

J. ¿Por qué no pides lo que necesitas?

Pide mucho para ti y tus hermanos.

F. No te pido lo que quiero (aunque sabés de qué se trata), porque no me vas a dar.

J. El niño cuando desea algo le pide a su Padre porque confía en Él. Sabe que se lo puede dar, insiste hasta

que consigue.

F. Yo no puedo insistirte en algo que sabés que necesito.

J. Hay resentimiento en tu corazón. Debes pasar por esta escuela de confianza como todos. Sabes que te

amo, pero esto no te excluye del caminito del crecimiento. Deja la comodidad de lado y comienza a luchar por lo

que deseas... Si eres débil aquí está Mi Infinita Misericordia para ser derramada. Debes ser testimonio vivo de

Ella. Confía ciegamente en Mi Infinita Misericordia. No te fallaré. Pide, hijita, comienza ahora. Debemos crecer

en diálogo y confianza. ¿Por qué tienes miedo de pedir cosas materiales?, ¿acaso no soy Yo el Dueño del

universo entero?, tengo todas las riquezas en Mis manos y las reparto como me parece mejor. No confías lo

suficiente en Mí. Vamos, hijita, pide. Quiero que Mi hijita predilecta viva dignamente. No llores, conozco tu

corazón.

Tus sueños no están lejos de la realidad. Sabes que para Mí todo es posible.

F. Algunas veces sueño con cosas lindas para escapar un poco de la realidad (que no termino de aceptar).

Pienso en no despertar porque son sueños hermosos.

F. Madre, sabés que pienso en X, y rezo por él.

M. Eres la única que se acuerda de rezar por él. Sabes que la oración consigue cualquier gracia. Él es Mi hijo

también.

Hijita, qué grande es tu Fe, conmueve Mis entrañas.

F. Madre, juntas con él para siempre.

M. Deja que Yo te embellezca para él. Sigue Mis consejos. Un esfuerzo más. Mucha oración y sacrificio, pero

valdrá la pena. Quédate Conmigo en todo momento, te diré qué hacer.

F. Madre, no sé lo que me pasa, quiero hacer muchas cosas, ir al club, trabajar, no puedo quedarme quieta,

pero sé que no me hace bien porque muchas veces pierdo la paz. Si me quedo en casa me aburro. No sé qué

está bien de todo esto.

M. Fíjate muy bien la intención con que realizas todas esas actividades. ¿De dónde provienen sino del

corazón, y a qué te llevan? A un activismo desmedido. ¿Y qué resulta de él? Sin embargo, quedándote en Mi

Inmaculado Corazón todo será caldeado en Mi Amor de Madre, entonces tus movimientos serán los que te

llevarán a realizar siempre la voluntad de Dios.

F. Siento mucha paz acá, en mi casa. Tu presencia es cada vez más viva. Pero no sé por qué algunas veces

quiero salir rajando.

M. Haces muchas cosas para agradar al mundo, para no ser menos que otros. Sólo déjate llevar de Mi mano

y que los hechos hablen.

 

01-11-94

F. Hola, Mami, estoy contenta por el sol que me regalaste y también por la amiga que me regalaste. Parece

que me quiere y yo también la quiero.

Mami, cuando me siento mal pienso y pienso por qué será. Muchas veces no me doy cuenta que es Tu amor

el que me falta. Es nuestro reencuentro; todavía no me acostumbro a Tu presencia. Me olvido de que estás

esperándome para amarme. Cuando tomo conciencia es que mi alma se alivia. Me falta humildad.

Si pudiera recibir más amor de Tu Corazón, sería más feliz, pero mi capacidad no permite a menos que Vos

lo quieras.

Te pido, Madre, me comprendas. Necesito mucho amor para estar bien.

Estoy sola, me siento desprotegida. No sé que hacer, trato de llenar este vacío que tengo en el corazón con

cosas que no corresponden pero no da resultado. Tal vez me falta madurez; aumenta mi fe y confianza.

Madre, me cuesta mucho aceptar que dependo sólo de Vos y de nadie más. Quisiera responder como te

gusta, pero soy muy débil.

Mami, te agradezco por escucharme.

M. Bueno, ahora me vas a escuchar a Mí: hijita de Mi Inmaculado Corazón, debo dejarte crecer. Si te

aplanara todos los caminos no crecerías, pero debes saber que tu Madre nunca te abandona. Tus sufrimientos

son los míos; tus caídas también son mías. Así todo tu dolor. Debes hacerte fuerte. Piensas que es soledad,

más bien es no querer aceptar el momento que te toca vivir. Te comprendo.

 

03-11-94

M. Hijita, cuánto goza Mi Corazón cuando te reúnes Conmigo en oración. Te comprendo bien, algunas veces

crees que me encuentro muy lejos y sin embargo estoy tan cerquita...

 

04-11-94

M. Estamos en un lugar santo, pues Yo vivo aquí. Puedes percibir Mi paz. Este es nuestro refugio. Aquí

vivimos tú y Yo y charlamos de nuestras cosas, como cuando vivía en Nazaret con Jesús en la más perfecta

paz y armonía. Esta casa es mía y aquí me quedaré, con ustedes y con todos aquellos que vengan aquí. Soy la

reina de este hogar y quiero llenarlo de la calidez de Mi Corazón Inmaculado para siempre.

¿Eres feliz, hijita de Mi Corazón? Parece que hay tristeza en tu corazón. Todavía tienes muchos miedos. Es

que no te dejas conducir totalmente por Mí. Así verás Mis maravillas y cómo tu Madre se ocupa de tus cosas.

 

05-11-94

J. Hija mía, escribe el "Rosario en honor a Mi llaga más dolorosa: la llaga de Mi hombro". Te la mostré y cómo

cargaba el madero. Todos deben saber cómo fue y venerarla porque realmente he sufrido el peor dolor con ella.

Todo lo que pidan en su honor será concedido. Hazlo saber. Mi gracia acompañará las palabras, hija tan amada

de Mi Sagrado Corazón. No tardes pues tengo sed de almas. Arde en Mí el Fuego de Mi Amor y antes de la

Justicia quiero derramar Mi Misericordia.

Sabes que el tiempo apremia y a Mi regreso quiero encontrar el mundo sembrado de flores. No tardes y

comunica a tu director espiritual. Mi gracia te acompaña.

F. Una noche yo estaba rezando en mi cama y entré como en una especie de sueño, que en realidad no sé si

fue un sueño o una visión porque no me quedé totalmente dormida, sino muy consciente. Fue cuando vi a

Jesús cargando el madero.

Él me dijo entonces: "Ves Mi hombro, es el dolor físico que más sufrí. El madero arrancó Mi carne, entonces

tuve que cargarla sobre Mis huesos. ¿Quieres llevar Mi llaga?" (Yo le contesté con mucho miedo y horror que

todavía no, más adelante tal vez).

(También me dijo que debía recurrir a ella y usar los méritos que valieron su cruel sufrimiento. Porque Él

sufrió porque nos ama demasiado).

J. Los hombres son unos tontos porque no recurren a Mí y a los méritos de Mi dolorosa pasión. Cuando

estaba en la Cruz debía hacer más fuerza con el hombro contrario para resistir un poco el dolor del hombro

donde tenía la feroz llaga.

También pensaba en todos ustedes y en ti, hijita mía, que por tu intermedio muchas almas volverían a Mí,

esto consolaba un poco Mi amargura y aliviaba Mi dolor.

Si hubieras estado ahí, hubieras calentado el corazón de Mi Madre. Ella sufrió

tanto, pobrecita... Ahora estás aquí escribiendo para Mí y en verdad te

recompensaré con creces.

Una vez te dije que tu mayor dolor será saber que no todos se salvarán y tu

impotencia. El hombre es libre. Conserva la calma pues tu Amigo no te abandona

y las contrariedades son secundarias. Mi obra de Amor triunfará. Trabaja para Mí.

Te daré la gracia necesaria. Piensas en "X", no te preocupes, pasará a ser un

manso corderito de Mi rebaño.

Eres la pregonerita de Mi Amor, y no conocerás felicidad en otra cosa.

Hijita, derramo tantas gracias sobre ti...

Nada debe ser desperdiciado.

 

A las 15 hs.

J. Hijita, quiero llegar a través tuyo a todos los ambientes, pero preferentemente a aquellos donde reina el

pecado y la mentira. Son los pecadores los que más me necesitan. Te necesito y debes dejar que te use para

llegar a ellos. Es la última oportunidad antes de la Justicia. Estoy y estaré escondido detrás de tu pobre

humanidad. Respirarán Mi santidad en ti, allí donde sólo hay podredumbre de pecado. No temas porque Yo

actuaré. Me basta tu entrega desinteresada. Es la misión que te encargo. Derramo sobre ti toda la Gracia

necesaria para seguir adelante.

F. Jesús, tengo miedo y estoy molesta.

J. Quédate ahora descansando sobre Mi Corazón.

F. Jesús, pienso en mi muerte.

J. Para ti no habrá muerte, habrá vida.

F. No entiendo.

J. Será un abrazo con tu Amado. Llegará un momento en que desearás ese instante. Una vez te mostré

como será, y no comprendías aquella visión, ¿te acuerdas?

F. Sí, me acuerdo: estaba vestida de blanco, con una coronita de rosas blancas en la cabeza y entraba al

cielo para abrazarte. También miles de ángeles bordeaban el camino y cantaban alabanzas al Esposo que iba a

desposarse conmigo.

Gracias Jesús por regalarme este pasaje: Judit 13, 18.

Jesús, quisiera conocer a Margarita.

J. Ella querrá conocerte a ti.

Yo humillo, pero luego exalto. ¿Quién podrá prohibir que me manifieste a través de una pequeña criatura

como tú?

El Rosario en honor a la Llaga de Mi Hombro debe rezarse así:

En las cuentas del Padrenuestro (grandes): "Padre Celestial, te ofrezco la llaga del hombro de Tu Divino Hijo

Jesucristo en expiación de nuestros pecados y los del mundo entero".

En las cuentas chicas: "En honor a la llaga de Tu hombro y por sus méritos, Jesús y María os amo, salvad

las almas".

Todo lo que pidan en honor a Mi Llaga será concedido.

En las tres últimas cuentas rezar un Padrenuestro y tres Avemarías en honor al dolor de Mi Madre causado

por verme sufrir tanto, y en honor a Su Corazón Inmaculado dolorido por tanto pecado.

Esta coronilla ofrezco a la humanidad, principalmente a Mis hijos pecadores, y pido a las almas piadosas que

la recen con mucha fe y confianza para la salvación de Mis pobres descarriados. ¡Tengo sed de almas!

 

06-11-94

J. Estás en Mis brazos, hijita, no temas. Tu Amigo no te suelta. Vamos, digamos una oración de saludo a Mi

Madre, Nuestra Madre.

Hijita, desahoga tu corazón en el mío. Así tendrás paz.

F. Jesús, tengo miedo que no me alcance el dinero y sé que hago mal en no confiar. Por favor, sácame el

temor. Tengo que pagar los impuestos y no me va a quedar nada para mí. Me da bronca tener que medir

siempre lo que gasto.

J. Fíjate siempre la intención de tu corazón. Siempre que des vas a recibir mucho más.

F. Creo que todavía estoy apegada a las cosas materiales. Perdoname, Jesús.

J. Hijita, Yo soy tu Maestro y me gusta mucho conducirte en esta vida. Tengo que enseñarte muchas cosas

todavía. Espérame siempre con un corazón abierto y dócil. Confía en Mí.

También tus modales deben reflejarme. Pero no te preocupes, nuestra Madre te conoce bien y se ocupa de

ti. Ella está en todos los detalles porque es la reina de la Armonía.

F. Ayer fue el día de la familia y pensaba en mi familia.

J. Tus seres queridos también están en Mi Corazón. Yo soy tu familia, junto a nuestra Madre. Por los demás

no te preocupes. Velo por ellos como por ti.

 

15,30 hs.

F. Jesús, por qué me amás tanto, quién puede resistir vivir así. Hasta cuándo. Me cuesta mucho vivir en este

mundo después de haber recibido tanto amor. Soy tan débil... Yo sé que Vos querés que me deje amar, pero ya

mi capacidad no resiste. No sé cómo estoy viva todavía.

J. Hijita, tengo tanto amor para dar, ¿y quién quiere recibirlo?, ¿quién está dispuesto? Deja derramar Mi Amor

sobre ti que estoy ahogándome en él.

F. Es que ni siquiera soy buena, ¿por qué a mí?

J. Eres tan poca cosa que si tuvieras capacidad para hacer obras buenas, ya las estarías haciendo y no

estarías ahora Conmigo. Necesito que me ames. Sé perfectamente lo que tú eres. ¿Crees que no podría

transformarte milagrosamente en una persona virtuosa y destacada? Pero entonces te alabarían a ti y no a Mí.

Y esta es una obra de "MI LOCO AMOR POR LA HUMANIDAD", ¿comprendes?

Has perdido muchos instantes de estar Conmigo. Pero ahora mismo lo quemo todo en el horno ardiente de

Mi Divina Misericordia.

Tu amiguita y Mi Esposa, santa Teresita, rezó por ti cuando vivía; ya te había consagrado a Mi Sagrado

Corazón. Ahora ella también vela por ti.

Créeme, tú eres más pequeña que ella, por eso me agradas tanto.

F. ¡Qué cruz tan pesada la de no poder amarte más! Es nuestra pobre humanidad, sin embargo mi Jesús ha

querido hacerse uno de nosotros.

J. Deja de pensar tanto en tus cosas que Yo me ocupo. Escribe más bien Mis palabras de Amor. Nunca serán

suficientes para expresarlo. Si tú me amas, otros me amarán y te amarán.

Ya no ocultes Mi mensaje de Amor. Estoy ansioso por llegar a Mis hijos. ¿Sabes hijita lo que más me alegra?,

el corazón arrepentido. ¿Sabes lo que más me entristece?, el corazón orgulloso, porque no puedo entrar en él.

¡Cómo esperé el arrepentimiento de Mi amigo Pedro, y cómo esperé ansioso el momento de perdonarlo y sanar

su corazón herido! Estaba más feliz Yo de perdonarlo que él de recibir el perdón. Así con cada hijo mío. Un solo

grado pequeño de contrición y ya corro al abrazo. Porque sólo eso me basta.

¡Oh, si todos Mis hijos por quienes he dado la vida me conocieran!

En la Santa Misa:

F. Jesús, ¿qué querés?, no me dejás en paz. Estoy nerviosa.

J. Mira las flores del altar, son rojas y blancas. Significan la sangre y el agua que brotaron de lo más profundo

de Mi Corazón. Son para ti, hija querida. Son regalo de Mi Amor y Mi Corazón.

No temas lo que dirán los otros, tranquilízate, estás en Mis manos.

F. Jesús, no me gusta hacer esto, van a hablar de mí.

J. También a Mí me humillaron, hijita. Ahora vos y Yo únicamente.

F. Gracias Jesús por regalarme hoy en la Misa las flores del altar. Eran hermosas.

 

07-11-94

F. Madre, por qué me dejás en este estado. Si quiero mejorar no puedo. No tengo estímulo ni trabajo. Por

qué me dejás así, sin proyectos, sin ambiciones. Me siento tan inútil viviendo así...

M. Quédate solamente con Mi Amor y ten paciencia.

F. Me siento mal, inútil. Antes al menos tenía ganas de trabajar, coser, tejer, limpiar la casa. Ahora no tengo

ganas... No entiendo lo que me pasa. Tampoco es depresión. Estoy bien anímicamente. Mami, quiero tener

novio, casarme.

M. Todo a su tiempo.

F. Mami, regalame alegría en la Voluntad de Dios.

* Voy a intentar escribir lo que viví este fin de semana, porque soy medio atravesada para expresarme.

Casi siempre, los fines de semana voy a Paso de la Patria. Pero este fin de semana no fui. Me dije: "Tengo

que aprender a estar sola", pues todo se dio para que así fuera. Además Jesús me venía diciendo que no fuera

al Paso, que me quedara con Él.

Efectivamente estuvo todo el tiempo, desde el viernes a la noche, en que fui a la casa de una amiga y leí el

librito de Jesús Misericordioso donde decía Jesús que Su bondad era infinita (lo que más me llegó). Fue como

una lanza de amor, que mi Amado clavó en mi pecho. Desde ese momento, hasta ahora estoy saboreando todo

el amor que Jesús derramó sobre mí. Creo que nunca podré expresar con palabras; era como un fuego que me

quemaba. Tanto fue así que el domingo por la tarde, ya cansada de resistir tanto amor de Jesús, le dije: "¡Basta

ya!, ¡andate!, no aguanto más". Entonces agarré mi bolsito (para zafarme de Él) y me fui al club a nadar un rato.

He aquí que la pileta estaba clausurada. Tampoco pude salir a remar porque había amenaza de tormenta y no

pude sacar un bote. Entonces volví a casa con toda mi rebeldía y me preparé para ir a Misa. En la Misa me

pasó igual, ya no podía hablar, cantar, sólo mirarlo a Él y pensar en Él.

Soy prisionera de Su Amor, y a pesar de mi rebeldía, Él se dio el gusto de amarme y de mostrarme el Amor

que nos tiene a pesar nuestro. Creo que si me hubiese entregado totalmente hubiese muerto de amor, me faltó

poco pero me resistí.

 

08-11-94

F. Jesús, Vos sabés lo romántica que soy, por eso sueño con enamorarme de algún chico.

J. Si supieras hijita los designios que tengo sobre ti... Algo ya te adelanté, pero debes estar preparada y

debes ser muy fuerte. Cada cosa que te ocurre, cada hecho te prepara para el futuro, te fortalece. Me agrada

que compartas tus secretos más íntimos Conmigo.

Ahora reza.

F. ¿Por qué, para qué?

J. Para la próxima conversión de "X".

Tu oración está centrada en ti misma y no en lo que Yo quiero. Más desprendimiento, Mi Madre está

esperando le ofrezcas el Santo Rosario.

 

10-11-94

M. Hijita, no te dejes guiar por aquello que digan algunas personas. Sólo quédate Conmigo y te diré lo que

me agrada.

¿Ves el sol?

F. No puedo, me ciega la vista.

M. Así es Mi Amor. Imposible de medir. Tan grande que ni lo puedes imaginar, como tus ojos que no pueden

ver el sol.

Hijita querida, escucha Mi voz y deja de lado otras voces. Te hablo claramente.

F. Es que ni creo a veces lo que hablamos. Me desconciertas. Como lo que me dijo el ángel.

M. Es difícil creer y escuchar Mi voz con tanto barullo exterior.

No temas, no serás confundida. Tu Madre te protege y Mis ángeles también.

¿Por qué dudas? ¿Acaso no crees en Mi? Estás desconcertada y te comprendo.

Hijita, tu falta de fe no va impedir que Dios cumpla Sus promesas. Él es fiel y bondadoso. Tú eres elegida,

por eso no te preocupes por tus defectos y debilidades, la obra no es tuya.

F. Mami, no sé que hacer con el dinero de la caja de ahorros. Necesito algo de ropa. No sé manejarme con

dinero todavía.

M. La angustia es falta de confianza en tu Madre providente.

F. Mami, quiero dar el diezmo, también porque Dios te recompensa después.

M. La ley no vale. Lo que vale es el Amor. Si das con el corazón, recibirás. Debes mantenerte por encima de

toda ley, excepto la del amor. ¿Conoces el corazón de tu Padre?, pareciera que no. Pues está por encima de

toda ley porque es el Amor. El Amor libera.

 

11-11-94

F. Ángel de mi guarda, ayúdame, estoy muy nerviosa y no sé por qué.

Ángel. Siempre estoy a tu lado, jamás te abandono. La Reina de la armonía vela de una manera especial

sobre ti.

F. ¿Por qué?

Ángel. Porque eres débil y pequeña, sólo una niña, eres Su delicia.

F. ¿Por qué?

Ángel. Porque se complace en ser la única Madre que tienes. Has sabido recibirla a pesar de tus rebeldías y

debilidades. Ella reina en tu corazón; aunque muchas veces ni tú misma lo reconozcas.

M. El mundo está plagado de demonios. ¿No quieres venir Conmigo? Es sólo un paso a la vida.

F. No quiero.

M. Entonces, ¡ama, hijita! Es lo único que debe movilizarte, el amor.

 

13-11-94

F. Jesús, gracias por hacerme compañía; ¡algunas veces me siento tan sola! ¿No querés decirme algo?

J. Te amo, no te preocupes si no puedes darme más amor. Hijita, Yo puedo llenar todos tus vacíos.

F. Jesús, Tu amor cada vez me sorprende más. Te convertís en todo lo que necesito. Si necesito amor de

Padre, estás; si necesito amor de novio, estás. Ahí, a mi lado siempre. Y yo soy tan pobre, ¿qué puedo darte, mi

Señor? Por qué Dios me habrá hecho tan miserable, tan poca cosa.

Realmente no entiendo, cómo podés crear tan pequeñas (como yo) y amarlas. Qué raro sos. ¿Quién te

entiende?

J. No trates de entender, sólo acepta.

 

14-11-94

(Bien tempranito).

M. Me preocupa, hijita, estás sobresaltada. ¿No está acá tu Mami?

Cada mañana despertaba a Mi niño con un beso. Hoy te acaricio con los rayos del sol. Estoy abrazándote,

hijita, aunque no te des cuenta.

F. Mami, la casa está vacía sin una mamá.

M. No está tan vacía, sólo te cuesta acostumbrarte a Mí.

¡Qué lindo que no sales corriendo a trabajar! Entonces podemos estar juntas desde tempranito. Es un regalo

de Mi Corazón. Es como Yo dispongo las cosas para tu bien.

Confía cada vez más en tu Madre. Si me dejas, hoy podré hacer de tu día un paraíso. Quédate en Mi

corazón, en silencio, para que podamos hablar de corazón a corazón.

F. Mami, háblame del cumpleaños de Jesús. ¿Cómo festejaban, qué hacía Él?

M. Bueno, como todos los niños. Él esperaba que Sus amigos vinieran a compartir Su alegría. Los esperaba

ansioso y me pedía que preparara algo rico para convidarles (pan especial, castañas y miel). Sus amigos se

acordaban siempre de Su cumpleaños. Lo querían mucho. Él se hacía querer. Era realmente una fiesta. Había

tanto amor en aquellas reuniones...

Jesús pensaba, cada año que pasaba, en el momento que más esperaba de toda Su vida: "el de dar la vida

por Sus amigos". Era feliz esperando ese momento como quien espera llegue el día de bodas. Yo guardaba

todas estas cosas en Mi corazón. Algunas veces Mi naturaleza humana impedía que pudiera comprender tanto

amor de Mi Hijo hacia los hombres. Fueron treinta felices cumpleaños con Mi Hijo. Luego vino Su partida y con

ella la nostalgia. A Él ya no le interesaban Sus fiestas de cumpleaños, sólo cumplir con la Voluntad de Dios.

Cuando partió se me desgarró el corazón, pues sabía muy bien el desenlace. Ya no tendría a Mi niño para

acunarlo ni para prepararle Su fiesta de cumpleaños. Así sucede con todas las mamás cuando tienen que

aceptar la partida de sus hijos. Por eso siempre evocaba aquellos hermosos recuerdos, cuando me invadía la

tristeza.

A ti hija te digo: no estés triste. Nuestra gran fiesta la estoy preparando en el cielo, donde nunca se acabará.

F. ¿Por qué aparecés en las imágenes con un manto celeste?

M. El color celeste es el color del cielo. Es Mi manto que cubre la tierra y encierra a todos Mis hijos, a todos

sin excepción. Siéntanse entonces protegidos por Mí.

16-11-94

M. A Jesús le gustaba mucho bailar, desde niño. El canto de los pájaros era música para Él y muchas veces

le arrancaban una danza. En aquella época, la danza era realmente una expresión del gozo que había en el

corazón. Más aún cuando sentíamos el gozo de Dios en nuestros corazones. Ahora es tan diferente...

Comenzábamos a bailar todos tomados de las manos y girábamos en ronda al compás de la música. Así para

nuestros acontecimientos importantes, que eran motivo de festejo.

¡Gracias hijita por tu danza!

F. ¿Cuál danza?

M. La danza del amor que bailaste para Mí cuando naciste.

F. Cada vez te entiendo menos.

M. Aquí en el cielo comprenderás TODO.

También los ángeles danzaron, Mi niña.

Más tarde:

M. Hija, escribe la coronilla a Mi Inmaculado Corazón. Con ella arrancarás de él muchas espinas, salvarás

almas en peligro de perdición y traerás paz a las familias. Cuando recéis esta coronilla sabed que todos los

ángeles estarán rezando con vosotros para apresurar el triunfo de Mi Corazón Inmaculado en el mundo y la

restauración del reino de Mi Hijo.

En las cuentas grandes:

"Padre Celestial, yo te ofrezco el Sagrado Corazón de Jesús y el Inmaculado Corazón de María, en

reparación de tantos pecados y para la conversión del mundo entero".

En las cuentas chicas:

"Inmaculado Corazón de María, sé la salvación del alma mía".

Al terminar, un Padrenuestro y tres Avemarías (Ángelus) por el Santo Padre y sus intenciones.

Se acompaña meditando los misterios del día. Al final se reza una oración al ángel custodio, pidiendo

protección en las tribulaciones.

Rezar a las 18 hs.

M. Hijos, decid Conmigo:

"¡Oh, Padre! Te amamos, te adoramos, ensalzamos Tu Nombre. Pues todo fue hecho por Ti y para Ti. ¡Ven

pronto a reinar en el mundo! Por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén".

Hijitos, decid esta pequeña oración en cualquier momento del día y como una lluvia de rocío haré descender

gracias sobre vosotros.

 

17-11-94

(Cuando me levanto)

M. Quiero reinar en tu vida. Quiero hacerme cargo de todas tus cosas.

F. ¿Por qué, Mami?

M. Para que seas feliz y alcances LA META.

Pasa más tiempo Conmigo, hijita. Debemos conocernos mejor.

F. Ayer, cuando estaba en la Santa Misa, durante la Consagración, cerré mis ojos y apareció en mi mente

(muy clara) la imagen de la Inmaculada Concepción. Estaba hermosa, con una cabellera larga negra y muy

sonriente. Me sostenía en Sus brazos. Yo tenía aproximadamente dos años. Estábamos muy contentas las dos.

De pronto mi Madre me dice: "Mira allá", y me enseñaba con el índice a mis padres que me sonreían contentos

esperando que corra hacia ellos, pero yo me agarraba más fuerte de mi Madre y le decía "No" con un

movimiento de cabeza. Ella me decía "Debes ir a ellos", con una hermosa sonrisa en Su rostro. Yo nuevamente

decía "No". Pero al final Ella me entregó a mis padres. Mi Madre estaba contenta pero yo no. Tuve que ir igual.

También mi Madre me dijo que jugaba conmigo todo el tiempo hasta la edad en que tomé conocimiento de la

existencia de mis padres. También me dijo que jugaba conmigo antes de que yo naciera, pues en el cielo no

existe el tiempo. Yo fui Su juguete, se divertía mucho conmigo.

M. El hombre vive en el tiempo y debo revelarte que esto te trajo una herida muy grande en el corazón.

Cuando eras muy chiquitita y no tenías conciencia del mundo, realmente vivías Conmigo, jugabas Conmigo y el

cielo estaba realmente dentro de ti. Te cuesta comprender pero es así con todos los niños. Luego comenzaste a

desarrollar tus actividades mentales y entraste en el mundo racional donde todo se piensa y se pierde la

inocencia.

¡Pobrecilla, te arrancaron de Mis brazos! Fue realmente un desgarramiento, se hirió tu corazoncito. Bueno,

también esto es consecuencia del pecado original, es la ley de todo ser humano.

Una vez te dije: "El primer amor nunca se olvida". Por eso, después de tantos años desde aquella vez,

estamos juntas otra vez.

F. Creo que aquellas imágenes que se me presentaron durante la Consagración significaron, o mejor dicho,

mi Madre me quiso hacer entender que Ella es y fue mi verdadera Madre, antes del tiempo, durante y después.

Pero mis padres de la tierra se encargaron de criarme. A pesar que ella sabía que sufriría mucho, era la

Voluntad de Dios. Ella me acompañó siempre aunque yo no era consciente. Hasta que nos volvimos a

encontrar.

M. Hijita, todos los niños son míos, son un regalo que Dios ha hecho a Mi Corazón. No me olvido de ninguno

de ellos. Aunque parezca que muchos de ellos ya están perdidos, ¿puede una Madre olvidarse de Sus hijos?

¡No! Jamás. Están en Mi Corazón y muchos de ellos ya son víctimas de este mundo cruel y perverso. ¡Cuán

heridos estáis, hijitos! Pero sabed que llega un tiempo en que vais a respirar la presencia de vuestra Madre y Su

perfume, pues no voy a quedarme en descanso hasta que Mi Corazón y Mi Amor de Madre triunfen.

F. Mami, si todos los hombres conocieran Tu Corazón... ¡Cuánto Amor!

M. Comprende hija cuánta Misericordia encierra Mi Corazón para con Mis hijitos. Apenas nacen ya

comienzan a herirse vuestros corazones.

Hijita, quiero revelarte los secretos de Mi corazón. Quiero que todos Mis hijos me conozcan y sepan que Yo

soy La Madre y quiero recuperarlos a todos. Sois míos, sois Mis hijos, me pertenecéis.

Por la tarde:

M. No querés escucharme, ¿por qué?

F. No tengo ganas. Jesús, gracias por Tu compañía. Bueno, en realidad no tengo ganas de hacer "algo".

Tengo ganas de estar solamente. Estoy bajoneada.

J. ¿No crees que Yo puedo cambiar tu situación?

F. Claro que creo. Estoy esperando, pero si es Tu voluntad que esté así...

Podés darme nueva vida como a Lázaro.

J. En el fondo tenés miedo a lo que pueda hacer contigo. Estás en los brazos de nuestra Madre.

En la Santa Misa, unos segundos antes de que el padre diga "Por Cristo, con Él y en Él, etc.", Jesús me dijo:

"Decí esta oración:

«Oh Sagrado Corazón de Jesús, que fuiste traspasado por la lanza, derrama sobre nuestros corazones el

Agua y la Sangre que brotaron de Ti para lavarnos de nuestros pecados»".

Antes de la Comunión:

J. Deseo más que vos este encuentro de Amor pues hallo pocos corazones receptivos a Mi DON TOTAL.

Por la noche:

J. Quédate Conmigo a solas unos momentos, quiero revivir contigo la noche de la traición, del abandono.

¿Puedes consolarme unos momentos?

Quiero tu compañía.

Estábamos en la cena; de repente Juan apoyó su cabeza sobre Mi pecho para escuchar Mis latidos. Como si

presintiera que serían los últimos. Como si quisiera grabar en la memoria sus sonidos, su ritmo. El corazón que

más amó al mundo. Los amigos que se aman entrañablemente son así, se perciben el uno al otro y se

transmiten sus sentimientos.

Como eres Mi amiga, me gusta transmitirte Mis sentimientos de Amor y de dolor. ¿Te gusta así, amiga mía,

me amas?

 

18-11-94

J. ¡Qué larga fue aquella noche, la del jueves, interminable! Tuve que pasarla en un cuarto, en la penumbra,

solo. Pensaba en Mi Madre y Ella pensaba en Mí.

F. ¿Dónde estaba Tu Madre?

J. Ella trató de seguirme pero no pudo. Entonces se unió a las demás mujeres que estaban Conmigo

siempre. Su Corazón ya estaba desgarrado.

F. ¿Y qué hiciste todas esas horas, la noche del Jueves Santo?

J. Oré muchísimo, pidiendo a Mi Padre me diera la fortaleza necesaria para cumplir Su Voluntad. En Mi

Corazón la entrega ya estaba hecha. Pero como hombre me faltaba sufrir aún lo peor.

Después del amanecer todo se precipitó rápidamente: el juicio, la flagelación, la coronación de espinas, la

Cruz.

F. ¿Qué fue lo que más te dolió en Tu dolorosa Pasión?

J. El abandono de Mis amigos, y el desprecio de Mi pueblo.

Hijita, quédate Conmigo, no quiero estar solo.

 

19-11-94

F. Jesús, ¿por qué este vacío en mi corazón, por qué esta desolación?

J. Hijita, ya olvidaste lo que sufrí en Mi pasión. Como eres Mi amiga te he hecho partícipe del sufrimiento de

Mi Corazón, aunque en un ínfimo grado. Amiguita mía, acompáñame siempre.

F. Jesús, para Vos es poco lo que sufro, sin embargo para mí... estoy muriendo por dentro. Esta angustia de

muerte me está traspasando, pero te lo ofrezco para salvar las almas.

J. Hijita, en verdad te digo, llegará un día en que me pedirás más dolor, pues vas a enamorarte de él como

de Mí. El discípulo no es más que su Maestro, una vez te dije: "CRUZ, DOLOR Y AMOR son una misma cosa".

Conoces el dolor de tu Maestro, conocerás la alegría de Su triunfo sobre la muerte.

Eres mía, hijita adorada de Mi Sagrado Corazón, y créeme que no te impongo sufrimiento que no puedas

soportar. Todo el dolor de tu Amigo no lo soportarías, entonces complácete en lo poco que te toca.

Vivo en ti, corazón de niña, eres Mi deleite a pesar de todas tus miserias. Sabes que no las borraré

totalmente para que siempre tengas un motivo de esfuerzo y para que puedas ofrecerme siempre pequeños

sacrificios.

F. Jesús, estoy a Tu merced. Me tenés como a un juguetito.

J. Este juguetito tendrá su recompensa, seré Yo mismo.

Más tarde:

F. Mami, te quiero tanto...

Tu corazón es mi paraíso. ¿Qué haría yo sin él, sin mi refugio?

Mami, sos tan hermosa...

M. Hijita, debes reflejarme en dulzura, bondad, mansedumbre, amabilidad. Quédate siempre Conmigo y te

renovaré Mi Amor. Te entregas fácilmente a actividades sin sentido y no te entregas a Mí, eres tan débil,

siempre debo buscarte.

F. Es que cuando estoy con Vos ya no quiero salir y tengo cosas que hacer. Me cuesta cumplir con mis

obligaciones. ¿Cómo hago?

M. Tú no haces. Soy Yo la que hago. Deja que me ocupe del "hacer". Cada cosa la haré Yo en ti. Por eso

debes hacer lo que solamente Yo te inspire. Todavía no aprendes a diferenciar bien Mi voz, pero no te

preocupes, estás creciendo. Más silencio, hija.

J. Soy tu Amigo, también quiero compartir tus momentos de alegría.

F. Sos un plomo, no me dejás en paz ni un segundo. Dame un descanso, por favor.

Perdoname por echarte flit. Si al fin y al cabo te necesito. Gracias por ser mi Amigo, gracias por Tu compañía.

J. Algunas veces te olvidas que estoy vivo, en carne y hueso. Que he vivido y sufrido como tú las penurias de

la tierra, y también he gozado.

F. Jesús, me estás martirizando con Tu Amor. Cuando no te siento, muero, pero cuando te das nuevamente a

mí, creo que me voy a morir. ¿Cómo resistir tanto Amor? Es Tu voluntad y acepto; ya no soy dueña ni siquiera

de lo que siento puesto que te has adueñado de mi corazón. ¿Quién va a comprender? Me dejás sin fuerzas.

¿Cómo vivir así en este mundo?

 

21-11-94

J. Ha llegado la hora en que los hijos de las tinieblas queden derrotados para siempre y surjan los hijos de la

Luz, tan maltratados y humillados. Estos han sabido entregarse en el martirio de cada día. Alegráos hijitos

míos por la Gloria que os espera. Si dais la vida por Mí, os entregaré Mi Reino y vendréis Conmigo a juzgar al

mundo.

Sepan que los tiempos de Mi retorno se aproximan. Para ustedes: el abrazo, para los otros: la justicia.

Hijita mía, no tengas miedo, vive en el paraíso que Mi Madre ha creado para Sus hijos más pequeños. Eres

tan pequeña...

 

23-11-94

J. Hijita, teme todo menos que te abandonaría. Duda de todo menos de Mi Amor de predilección hacia ti.

¿Quién podrá arrebatarte de Mí, Mi perlita tan preciosa?

Hemos formado un solo corazón, el tuyo y el Mío. ¿Quién podrá separarnos? Lo que fue, fue. Hoy estás en el

regazo de Mi Madre; lo mejor todavía no ha llegado.

Siempre serena, hijita.

Me complazco en tu pequeñez, puesto que sin Mí no puedes nada.

Acepta Mi condición de Dios y hombre para que puedan verme en ti. Acéptame en Mi doble naturaleza, pues

la una no va sin la otra, y toma Mi ejemplo de humildad y mansedumbre. Confía en Mi Misericordia más que en

otra cosa. Debes llegar a confiar en Ella hasta el punto de dejarte conducir por esa confianza.

Frente al Sagrario:

J. Aquel día de la Pasión, el sol estaba muy fuerte, como hoy; hacía mucho calor. La sed quemaba Mi

garganta. Clamaba por un poco de agua, ¿y qué recibí?: vinagre.

Contempla Mi Imagen, hijita, dime si no hay peor espectáculo que el mío. Mírame clavado en la cruz, ¿te

gusta verme así?

F. No.

J. Te repugna Mi Imagen...

F. ¿Qué voy a decir cuando vuelvas por segunda vez?

J. Lo mismo que ahora, que ME AMAS.

F. Sí, Jesús, te amo.

 

24-11-94

J. Estás yendo por buen camino, aunque todavía tengas luchas internas tan dolorosas.

F. Jesús, tengo cosas que hacer.

J. Olvídate de todo y quédate Conmigo.

Comprende que Mi Amor por ti nunca se acabará. ¿Por qué tanto apuro?

También está Mi Madre; puedes sentir Su presencia. ¿No es un paraíso cuando estamos los tres

conversando de nuestras cosas?

F. Sí, amigo mío, esta intimidad me hace muy feliz. ¡Qué feliz habrás sido con Tu Madre y José en Nazaret;

qué paraíso! Cuánto Amor.

M. Hijita, cuánto me gusta verte escribir para Mí. Alegras mucho Mi Corazón.

Cuánto te amo. No tengas miedo, te esperan grandes alegrías.

Sé que en tu corazón hay mucho temor a causa de lo que escribes, de tu misión,

pero debes saber que el plan de Dios sobre tu vida está en vías de su plena

realización. Está todo listo para la cosecha. Ya lo comprenderás. Ahora quédate en

Mí disfrutando Conmigo de Mis alegrías que también son tuyas. ¿Sientes en tu

corazón el gozo que Yo siento?

F. Sí, Mami, tengo mucha alegría.

M. Viene de Mí, de Mi corazón de Mamita.

Deja de lado tus preocupaciones y quédate Conmigo en oración, así consolarás

Mi Corazón de la ingratitud de tantos hijos míos que me tienen abandonada. Cada

ingratitud es una espina clavada en Mi Corazón de Madre. Pues Yo soy Madre verdadera, viva, en carne y

hueso. Con corazón de carne que late de amor por cada hijo. Sé tú, pequeñita mía, la consoladora de Mi

Corazón. Quédate Conmigo.

Te preguntas "¿Por qué me hablas, por qué a mí?". Porque siendo pequeña no te destacas en nada; esto no

quita ni un ápice de tus derechos hacia Mi Divina maternidad. Eres tan hija mía como Mi primogénito Hijo Jesús.

Tienes todos los derechos sobre Mi Corazón Inmaculado como los tuvo Él.

F. Mami, te pido por "X".

M. Reza todos los días un Rosario por él y por todos Mis hijos alejados.

F. ¿Ahora?

M. ¿Por qué no?

F. Cuando rezaba el Santo Rosario, mi Mami me dijo que rezara así: "Santa María Madre de Dios, ruega por

tus hijos predilectos los sacerdotes del mundo entero y nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra

muerte. Amén".

Por cada Avemaría rezada así sacaba el alma de un sacerdote del purgatorio.

 

25-11-94

En Paso de la Patria.

M. Quiero esta comunidad totalmente consagrada a Mi Corazón Inmaculado; no temas, hijita, serás bien

recibida. Los pobres y humildes saben acoger mejor Mi llamado.

Di a tus hermanos que se consagren con generosidad a Mí para que pueda conducirlos y orientar toda su

vida hacia la Voluntad del Padre.

Están desorientados muchos de ustedes, Mis hijos. Se preguntan qué hacer. Yo, vuestra Madre Celestial, les

digo: confíen en Mi Maternal protección. Soy la Inmaculada Concepción y esta comunidad me pertenece.

Que se acerquen a Mí con confianza; les entregaré Mi Corazón, que no cesa de latir de Amor por ustedes.

Confíen en Mí y en Mi protección. Nada les pasará. Ni un pelo de sus cabezas será tocado porque soy buena

y celosa, defensora de Sus pequeños hijos.

Oren más. Sobre todo el Santo Rosario. Oren más por sus sacerdotes, Mis hijos predilectos y por el Santo

Padre, Mi hijo tan amado.

Hoy como nunca antes en la historia de la humanidad, estoy reuniendo a todos Mis hijos para coronar el

Sagrado Corazón de Mi Hijo Jesús, que tan maltratado y ofendido es hoy por Sus hijos. Confíen, confíen, en Mí

hijos de la Luz, y entréguenme toda su vida, los bendigo. Amén.

 

30-11-94

M. Hijita, sólo en Mi Corazón encontrarás el refugio seguro para tu vida. Escribas o no, eres mía y Yo te amo

y ya nadie podrá arrancarte de Mi corazón.

Querida mía, ya puedes gozar los albores de Mi triunfo después de tantas luchas tan dolorosas. Créeme, he

sufrido contigo porque soy tu Madre y no te abandono.

Escucha, hija mía, y presta atención a Mis palabras: la justicia está próxima y esto debe alegrarte, porque Yo

escucho el clamor de los humildes; su llanto llega hasta Mi Corazón de Madre. Tengo todavía hijos tan

rebeldes... Y Mi deber de Madre es corregirlos. Para eso tú estarás lejos. Mirarás los acontecimientos como si

estuvieras fuera del tiempo. No te afectarán en lo más mínimo porque estarás en el Corazón de tu Madre.

Atiende Mis palabras y escucha bien: comprenderás cada cosa desde la Sabiduría del Corazón Inmaculado

de tu Madre.

¡Cuántos de Mis hijos se han convertido hoy en verdaderos demonios!, sólo que tú, como vives en Mi

Corazón, ni siquiera lo percibes. Sólo percibes lo que Yo permito y te aseguro es para tu provecho espiritual.

Esos momentos en que sobreviene el silencio, cuando crees que te he abandonado, que no te hablo, es

cuando más actúo en tu corazón. Es cuando tú desapareces porque no me oyes. Es cuando Yo puedo usarte.

Todo lo que sientes está permitido por Mí para que no te aferres a nada y no sufras. El vacío, el hastío, son

regalos que te concedo y debes estar agradecida. Tu humanidad se rebela. Pero pronto llegará la liberación. No

entiendes muchas cosas, eres pequeña. Sin embargo tu Madre vela constantemente. Puedes sentir el rugido

furioso de la bestia. También la presencia de los Ángeles. ¿No me agradeces tantos cuidados, hijita?

¡Cómo quisiera tenerte ya Conmigo, pues no te imaginas cuánto te amo!

¡Gloria os espera, hijos de la Luz!

Camina con la frente bien alta, hijita. Debes estar orgullosa de tu Madre.

 

01-12-94

M. Hijita, salvarás tu alma, pero todavía debes ayudarme con tus hermanos. Deja toda preocupación en Mi

Corazón y quédate Conmigo en oración. Cosecharás tu siembra a su debido tiempo.

 

02-12-94

Anoche me dispuse a rezar, agarré la Biblia y me puse en presencia de Dios, cuando sentí una presencia

especial; entonces me dijo:

"Soy Gabriel, el que está delante de Dios, el Mensajero. He venido hasta ti de parte de Dios para

comunicarte una nueva noticia: el que es, el que fue y el que será te ha mirado benignamente, con predilección,

porque eres muy pequeña. Le has agradado a Sus ojos y ha puesto Sus manos sobre ti. Agradecida debes

estar por ser elegida.

Soy el que está delante de Dios y te digo: no temas nada, no tengas miedo de nada. Él te colmará de Sus

bienes porque has amado mucho y has permanecido fiel. Confía y espera sólo en Él. Es tu Padre y te ama.

¡Gloria al Altísimo, gloria al Benigno por los siglos y por siempre! ¡Alabado sea Su Santo Nombre! ¡Que toda

la tierra, que toda criatura lo alabe y se postre ante Él!".

 

08-12-94

F. ¡Qué contraste entre Tu corazón y el mundo! Es cuando me hacés sentir que estoy en el mundo y no

pertenezco a él. ¡Qué repugnancia! ¿Cómo soportarlo?

Yo sé que algunas veces (como ahora) permitís que pueda mezclarme con el fango del mundo para que note

la diferencia.

¡Qué frágil es el ser humano! Dejame respirar un poco de cielo.

 

11-12-94

M. Ves, hija, cómo te protejo y protejo a tu familia.

F. Madre, pero no siento que seas mi Mamá ahora. No entiendo lo que me pasa, soy tan inestable.

M. No importa que no sientas, Yo cumplo con Mi deber de Mamá. Son todos Mis hijos como niños, muy

frágiles.

F. Madre, ya no tengo ganas de escribir.

M. Pero si Yo soy la que escribo en tu lugar. No te preocupes, sigue un momento más Conmigo en Mi

compañía.

F. ¡Qué tortura Madre conocerte y vivir en este mundo! ¡Qué contraste! ¡Mamá!

M. ¿Te gusta estar Conmigo? Como amigas... La Mamá y Su hijita...

F. Jesús, qué hermosa es nuestra Mamá.

J. Te la preparé hace mucho tiempo.

 

12-12-94

M. Hija querida, en esta próxima Navidad quiero depositar a Mi Niño en tus brazos cuando nazca, otra vez.

F. ¿Por qué, Madre?

M. Para que sientas Su Amor, Su calor. Para que lo veas sonreír. Para que juegues con Él.

F. ¿Mis brazos, Madre? No siempre expresé amor con mis brazos, me da vergüenza. Es mucho; me basta

con mirarlo.

M. Él te extenderá los bracitos, ¿te vas a negar a acunarlo unos momentos? Hijita, quiero que estés ahí,

Conmigo, reviviendo aquellos momentos previos al nacimiento, acompañándome y ayudándome a cargar con

las cosas, ¿quieres?

¿Quieres ver nacer a tu hermano? ¿Quieres adorarlo Conmigo, darle calor a Su corazón? ¿Quieres cantarle

una canción para que duerma tranquilito?

¡Qué no haría por Mi Niño!

Hubiese querido una cama cómoda y lindas ropitas para Él. Pero si tú vas a estar ahí, Él va a estar muy feliz.

¿Quieres recibirlo, acompañarlo?

F. ¿Qué voy a hacer?

M. Amarlo, es lo que más le gusta. ¿Qué es lo que más le gusta a un bebé? Que lo mimen, que lo alimenten,

que jueguen con él, que lo besen, que lo acaricien mucho, que le digan "Te quiero".

 

14-12-94

J. Deja todo y sígueme.

F. ¡Cuántas veces me dijiste eso! No entiendo.

J. Deja tus preocupaciones. No actúes como una tonta. No actúes como los insensatos de este mundo. Yo

estoy vivo.

 

15-12-94

Dios Padre: "Tú eres hija mía. Yo te unjo con Mi Santo Espíritu porque te amo. Padre e hijo son una sola

cosa. Ya no hay secretos".

 

20-12-94

M. No esperes más de lo que te doy. Sufres en tu cuerpo y en tu alma la muerte del pecado, el infierno en el

que muchas almas se encuentran hoy. El estado de desesperación que experimentas es el mismo infierno.

¿Te acuerdas aquella vez que te dije que te mostraría el cielo y el infierno? Ya has experimentado ambas

cosas, ¿adónde quieres ir?, ¿quieres ir al cielo? Abandónate en Mí, he aquí la fórmula.

J. Hola, hermanita, soy Jesús, tu hermanito. Tengo tres añitos. ¿Por qué lloras?, ¿por qué estás triste?, ¿ya

no me recuerdas?

F. Tengo miedo. ¿Qué va a ser de mí?

J. Mi Mamá nos cuida, no tengas miedo. Vamos a jugar, no te preocupes, vamos a jugar.

 

23-12-94

M. ¿Por qué no quieres estar un momento con tu Madre?

F. Porque después no puedo aterrizar y tengo deberes que cumplir. Me canso.

M. Los momentos que pasas Conmigo son fermento de santidad para ti y para muchos hermanos alejados.

Si supieras el mérito que tienen los instantes que pasas Conmigo...

F. Sí, y después quién limpia la casa, quién arregla mi ropa y hace todas las cosas que debo hacer.

M. No confías en Mí.

F. No.

M. Vamos, hijita, Yo te ayudo. Yo te he llevado al Padre. ¿No estás agradecida con tu Madre? Si supieras

cuánto me costó, cuántas luchas entre Yo y el enemigo de las almas. Sin embargo no sabes reconocer cuánto

he hecho por ti, hijita. Me tienes a un lado.

F. ¿Qué quieres Madre?

M. Que me ames y que me demuestres tu amor. Yo te amo.

 

26-12-94

* F. No sé a qué viene lo que voy a escribir pero siento que debe ser así.

El padre J. me dice cada tanto que escriba mis experiencias con Dios, María, José, Jesús o el que esté de

turno. A mi modo de ver las cosas, no es importante pero trato de ser obediente.

Bueno, mi Padre, el Dios Altísimo, se ha dignado mirarme, yo sé que soy poca cosa. Como cuando un día,

estando yo en mi cuarto acostada, Jesús me dijo si quería ir al cielo. Por supuesto, como estoy apegada aún a

esta tierra, le dije que todavía no. Por eso escribo, para que si alguna persona lee esto algún día esto pueda

creer en Jesús. El único que nos ama verdaderamente a pesar de todo. Pero como todavía no fui al cielo, mi

Amado se dignó darme algunos momentos de cielo, experiencias por cierto hermosísimas, incapaz de

describirlas. Es cuando creo que voy a morir de amor, creo que el alma se me va a despegar del cuerpo. Siento

vergüenza al contar estas intimidades pero quiero ser obediente a mi muy querido Padre.

También hubo una vez en que mi Santísima Madre permitió que sintiera un poco de infierno. Me cuesta

contar esta experiencia porque cómo llegué hasta allí no sé. Sólo sé que comencé a sentirme muy mal, cada

vez más, mucha angustia, una tremenda desesperación, que casi me ahogaba. Mucho odio; donde me iba me

sentía mal, muy mal... Rezaba y rezaba pero no conseguía salir de ese estado horrible. Hasta se me llegó a

cruzar por la cabeza el suicidarme, porque aquel estado era insoportable. No entendía lo que me pasaba.

Cualquiera pensaría que estaba loca. Esto comenzó un viernes, estaba en el Paso. Para el domingo me volví,

fui a Misa y la tormenta se calmó. Aunque el cansancio físico y espiritual me duró uno o dos días más. Nunca he

experimentado algo tan horrible. Creo que mi Madre quiere que rece para que ningún hijo suyo vaya al infierno.

No le deseo a nadie.

 

27-12-94

J. Nada llega fuera de la hora fijada. Yo te amo con todo Mi Corazón de niño, de hombre, de Dios. Pero debo

educarte. Eres muy impaciente y corres el riesgo de arruinarlo todo.

¿Acaso no te alimento con Mi Amor?

Es que desconfías. Yo soy tu Amado. Quiero escucharte decir que me amas, por favor. Todo lo que llega a ti,

inclusive lo que no esperas, viene de Mí. De un Corazón enamorado de Su criatura.

Cada "TE AMO, JESÚS" traspasa Mi Corazón enamorado. En este mundo hay pocas almas que me dicen

"Jesús, te amo", porque las demás se aman a sí mismas. Yo necesito que me ames, porque para eso te he

creado.

 

28-12-94

F. Esta mañana salí al centro a comprarme algo de ropa pero no conseguía algo que me gustara. Entonces

mi Madre me dijo: "Deja que Yo te vista". Me bastó para tranquilizarme, y volver a casa con la certeza de que mi

Mamá se ocupará.

M. No vas a encontrar paz hasta que no te dejes conducir totalmente por Mí. Yo te amo y quiero darte todo lo

que necesites y hasta lo que no necesites déjamelo a Mí. Yo te doy todo, aún lo que no esperas. Consuela Mi

Corazón con tu presencia, hijita, y deja que Yo te ame. Jamás serás feliz sino dentro de Mi Corazón

Inmaculado. ¿Te cuesta tanto comprender que quiero amarte?

Déjame que te ame, te cuide, te mime, te fortalezca. Mi Corazón rebosa de Amor y ¿quién quiere recibirlo?

F. ¿Y el novio que te pedí...?

M. A su tiempo llegará. ¿Confías en Mí?

F. Dame lo que me pides y pídeme lo que quieras.

 

30-12-94

F. Jesús, te anduviste haciendo el oso últimamente; cuando te borrás parece que me voy a morir. ¿Por qué

actuás así conmigo?

J. Ahí está el mensaje. ¿Comprendes ahora que sin Mí están todos muertos? Debo actuar así contigo para

que experimentes lo que es estar lejos de Mí. Así comprenderás mejor a tus hermanos alejados por quienes

suspiro de dolor, ¿comprendes bien? Eres rebelde, pero te cuido y no te abandono.

¡Mi hijita querida, éste es Mi abrazo para ti!

Tendrás una etapa de aridez y sequedad pero no te preocupes que Mi Madre te sostendrá y te enseñará

algunas cosas que son de prioridad para que no sufras Mi aparente ausencia.

F. Jesús, te quiero.

J. Y Yo a ti.

F. ¿Sos mi Amigo?

J. Soy todo lo que tú quieras. Soy tu Todo.

Índice del Libro

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Mensajes de 1998

Mensajes de 1999

Mensajes de 2000

Mensajes de 2001

Mensajes de 2002

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«En cuanto a las revelaciones privadas, es mejor creer que no creer en ellas; porque si crees y resultan ser verdaderas, te sentirás feliz de que creíste, porque Nuestra Santa Madre lo pidió. Y si resultan ser falsas, tú recibes todas las bendiciones como si fueran verdaderas, porque creíste que eran verdad.»

(Papa Urbano VIII, 1636 )

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